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Empleo

España, a la cola de Europa: solo el 16% de los menores de 29 años trabaja y estudia a la vez

La media en la UE es del 25%: en Países Bajos alcanza hasta el 74% de jóvenes que compaginan empleo y formación

España, a la cola de Europa: solo el 16% de los menores de 29 años trabaja y estudia a la vez

A la izquierda, un joven que trabaja; y a la derecha, un joven que estudia. | EFE / Freepik

Compaginar estudios y trabajo sigue siendo una excepción entre los jóvenes españoles. Según datos de Eurostat, solo el 16% de los jóvenes de entre 15 y 29 años compatibilizó estudios y empleo durante el año 2024, una cifra muy inferior a la media de la Unión Europea, que alcanza el 25,4%. En la práctica, esto implica que alrededor de ocho de cada diez jóvenes españoles optaron por centrarse exclusivamente en su formación, sin incorporarse al mercado laboral de manera simultánea.

El desfase también se observa en el grupo de estudiantes que, aun encontrándose disponibles para trabajar y buscando activamente empleo, no lograron incorporarse al mercado laboral. En el conjunto de la UE, este colectivo representa el 3,2% de los jóvenes, mientras que en España el porcentaje se eleva hasta el 4,8%.

Las diferencias entre países son especialmente acusadas. Países Bajos encabeza el ranking europeo, con un 74,3% de jóvenes que trabajan mientras estudian, seguido de Dinamarca (56,4%) y Alemania (45,8%). En el extremo contrario se encuentran Rumanía (2,4%), Grecia (6%) y Croacia (6,4%), junto a España, donde la combinación de trabajo y estudios es mucho menos frecuente.

El informe de Eurostat también advierte de que una mayor participación laboral durante los estudios no siempre se traduce en menor desempleo juvenil. Países como Suecia (14,1%), Finlandia (10%) y Dinamarca (9,6%) registran tasas elevadas de estudiantes desempleados, pese a su alta presencia de jóvenes ocupados en etapa educativa. Según el organismo estadístico europeo, la mayoría de los jóvenes que compaginan trabajo y estudios se concentra en el grupo de edad de 20 a 24 años, ya que entre los 15 y 19 años la prioridad sigue siendo mayoritariamente la educación.

La relación entre edad y actividad laboral es clara. En el tramo de 15 a 19 años, más del 70% de los jóvenes permanece al margen del mercado de trabajo, tanto hombres como mujeres. A partir de los 20 años comienza una incorporación progresiva al empleo: entre los 20 y 24 años, cerca del 18% ya trabaja mientras estudia y los niveles de inactividad descienden de forma notable. Esta tendencia se consolida entre los 25 y 29 años, donde el empleo alcanza al 71,9% de los hombres y al 62% de las mujeres.

Eurostat subraya, además, una brecha de género persistente. Aunque las mujeres presentan mayores niveles de participación en la educación formal, sus tasas de empleo fuera del sistema educativo son inferiores a las de los hombres y registran mayores niveles de inactividad. En el grupo de 25 a 29 años, la proporción de mujeres fuera del mercado laboral es más del doble que la de los hombres, lo que evidencia desigualdades estructurales en la inserción laboral juvenil.

Dos de cada cinco jóvenes dejan su empleo antes de un año

Las dificultades de los jóvenes españoles para integrarse de forma temprana y estable en el mercado laboral no solo se reflejan en la baja proporción de quienes compaginan trabajo y estudios, sino también en la elevada rotación una vez que acceden a un empleo. En España, el 41% de los jóvenes de entre 18 y 28 años, abandona su puesto de trabajo antes de cumplir un año, una cifra que supera en 11 puntos la media general, según el estudio Claves laborales de la generación Z: visión a futuro y dinamismo, elaborado por Randstad.

En otras palabras, dos de cada cinco jóvenes dejan su empleo en los primeros 12 meses, ya sea por decisión propia o por finalización del contrato. El informe señala que un 38% es despedido antes de alcanzar el año de antigüedad, frente al 28% del conjunto de trabajadores, mientras que un 41% opta por renunciar voluntariamente. Solo un 11% afirma tener intención de permanecer de forma indefinida en la misma empresa.

Esta inestabilidad laboral es mucho más acusada entre los jóvenes que en generaciones anteriores. El abandono temprano del empleo afecta al 29% de los mileniales, al 23% de la generación X y apenas al 11% de los baby boomers, lo que pone de relieve un cambio estructural en la relación de los jóvenes con el mercado de trabajo.

Entre los motivos que explican esta elevada rotación destaca, en primer lugar, el nivel salarial. Un 40% de los jóvenes de la generación Z señala el sueldo como la principal razón para abandonar un empleo antes del primer año. A distancia aparecen la falta de flexibilidad laboral (13%) y otros factores relacionados con las condiciones de trabajo y la cultura empresarial. El salario también figura como el principal incentivo para permanecer en una empresa (13%), seguido de la flexibilidad horaria (9%) y de las oportunidades de desarrollo profesional (8%).

Este contexto se ve agravado por la reducción de oportunidades para quienes carecen de experiencia previa. A escala global, las vacantes dirigidas a perfiles con entre cero y dos años de trayectoria han caído un 29% desde 2024, dificultando aún más el acceso de los jóvenes al mercado laboral. A ello se suma el impacto de la automatización y de la inteligencia artificial, que han sustituido algunas tareas tradicionalmente desempeñadas por trabajadores en etapas iniciales de su carrera, estrechando las vías de entrada para los recién incorporados.

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