Los fijos discontinuos tiran del empleo: se disparan un 23% en solo un año
En marzo representaron un 31,8% de la contratación indefinida, superando a las jornadas parciales

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, en una imagen de archivo. | EP
Los contratos fijos discontinuos se han disparado un 22,99% en el último año. Los datos publicados este lunes por los Ministerios de Trabajo y de Seguridad Social reflejan que esta modalidad es la que más ha crecido en marzo de 2026 en comparación con el mismo mes del año pasado, por encima de los indefinidos a tiempo completo, que han ascendido un 6,38%, o a tiempo parcial (15,37%). De este modo, la figura contractual impulsada por la reforma laboral de la vicepresidenta Yolanda Díaz con el fin de reducir la temporalidad sigue ganando peso en el mercado laboral y se sitúa como la que más crece, tirando al alza el aumento total de contratos firmados, que ha ascendido de media un 12,38%. Los temporales, por su parte, han presentado un incremento del 11,64%.
Los fijos discontinuos avanzan así hasta representar un 31,8% de la contratación indefinida de marzo, superando las jornadas parciales (25,5%) y todavía por debajo de los puestos a tiempo completo (43,7%), aunque con un creciente peso en detrimento de estos últimos. En el conjunto del mes se firmaron, entre indefinidos y temporales, unos 1,3 millones de contratos. Sin embargo, como viene ocurriendo en los últimos tiempos, esto no se tradujo en una creación neta equivalente en cuanto a nuevos empleos. De hecho, el paro solo se ha reducido en 22.934 personas. Es decir, por cada parado menos, el mercado laboral necesita firmar hasta 57 contratos, lo que indica una deteriorada calidad en el trabajo que se traduce en una elevadísima rotación, temporalidad y precariedad.
USO alerta de que «el fijo discontinuo se está convirtiendo en un mecanismo encubierto para regular la plantilla», por ejemplo, para «hacer un ERTE sin decirlo, ni seguir los procedimientos administrativos para ello». Un dato que refuerza esta hipótesis es que en marzo solo 10.239 trabajadores estuvieron afectados por un expediente temporal de regulación del empleo, pero el aumento de los fijos discontinuos triplicó esta cifra, con una variación de 33.154 empleados. «Entre realizar una contratación indefinida a tiempo completo y hacerlo como fijo discontinuo, donde hay periodos donde pasan a la inactividad, la opción es clara», manifiestan en el sindicato. El pujante protagonismo que ha adquirido esta modalidad es conveniente para las empresas, en tanto que les concede una mayor flexibilidad en este sentido; pero también para el Gobierno, que mediante este y otros mecanismos, puede ofrecer datos de desempleo inferiores al paro real, que roza los 3,9 millones de personas, frente al número oficial de 2,4 millones.
Esta no es la única trampa estadística o comunicativa a la que recurre el Ejecutivo con el fin de maquillar la evolución del mercado laboral. Aunque no hay duda de que el empleo crece por el salto demográfico que vive España, el mayor de Europa en términos absolutos —sumará este año 590.000 nuevos habitantes, por delante de los 540.000 de Reino Unido, según el FMI—, varios expertos aseguran que el dato oficial de la Seguridad Social permite constatar solo el número de afiliaciones, mientras que tanto el presidente Pedro Sánchez como La Moncloa sostuvieron este lunes que el país «supera los 22 millones de afiliados» por «primera vez» en la historia y hablaron también de «22 millones de empleos». No obstante, cerca de 800.000 personas cuentan con dos o más puestos de trabajo y en ocasiones se dan altas y bajas en el mismo mes, lo que se conoce como pluriactividad y pluriempleo. Además, los economistas consultados por THE OBJECTIVE subrayan que la afiliación incluye a colectivos como perceptores de la prestación contributiva por desempleo, mayores de 52 años que perciben el subsidio y estudiantes en prácticas.
La Secretaría de Estado de la Seguridad Social y Pensiones considera errónea esta interpretación, poniendo de manifiesto que la metodología de cómputo no se ha modificado con los últimos cambios de Gobierno, que la afiliación media y desestacionalizada tiene en cuenta el mismo tipo de datos y excluye a los parados, suscriptores de convenio especial (salvo cuidadores no profesionales), los becarios no remunerados, las jubilaciones anticipadas en planes de reconversión, los pensionistas de jubilación o incapacidad permanente y fijos discontinuos inactivos.
Además, se precisa que la afiliación media mensual (21,88 millones), parte de los números diarios y la desestacionalizada, ligeramente más alta (22,01 millones), elimina los efectos estacionales para describir la tendencia de la serie temporal. En cualquier caso, el crecimiento interanual de las afiliaciones lleva tiempo estancado en la horquilla del 2,2 al 2,4% -en esta ocasión ha sido del 2,46%-. Un ritmo que pasará de estancarse a desacelerarse hasta el 1,3% el año que viene, según ha advertido el Banco de España encabezado por José Luis Escrivá, después de que otros analistas ya hayan apuntado en los últimos meses que el nivel de crecimiento económico actual basado en la entrada masiva de nuevos consumidores —turistas e inmigrantes— no es sostenible.
