Avatel tendrá que devolver una ayuda millonaria por incumplir con el despliegue de red
Recibió 310 millones de euros con el compromiso de llevar internet ultrarrápido a pueblos de la España rural

Sede de Avatel.
La compañía de telecomunicaciones Avatel fue la gran beneficiada de las ayudas para el despliegue de Internet y servicios de telecomunicaciones en los pueblos, denominado como Programa UNICO (Programa de Universalización de Infraestructuras Digitales para la Cohesión). Recibió en total 310 millones de euros. Sin embargo, su bajo grado de cumplimiento implica que tendrá que afrontar un montante que las fuentes del sector y otras cercanas a los reguladores sitúan en decenas de millones.
Las subvenciones para llevar conexión a los pueblos de orografía con difícil acceso tienen una particularidad. Se otorgaron a cambio de determinados compromisos de despliegue. Aquellas empresas de telecomunicaciones adjudicatarias que no hayan cumplido lo estipulado deben reembolsar el dinero no ejecutado con los intereses devengados. Esa es precisamente la situación que ahora afronta Avatel, con el horizonte definitivo del próximo 30 de junio para satisfacer la devolución.
Un escenario que se antoja muy complicado para Avatel. La compañía atraviesa una situación financiera compleja. En el último ejercicio publicado, correspondiente a 2024, el operador de telecomunicaciones reconoció en su asiento contable unas pérdidas de 42,9 millones de euros.
Avatel echa la culpa a la Administración
Este diario se ha puesto en contacto con la corporación para reflejar en esta información su punto de vista al respecto de lo aquí expuesto. Desde la empresa apuntan que «Avatel presenta actualmente un grado de ejecución bastante alto en sus compromisos del Plan UNICO 5G rural, lo que, según la información de la que disponemos, nos sitúa como uno de los adjudicatarios con mayor nivel de avance en la ejecución del plan».
Además, señala a la burocracia de las administraciones públicas como factor determinante en la ejecución tal y como se planteó. «Los retrasos existentes no obedecen a la gestión de Avatel, sino a la demora en la obtención de permisos administrativos por parte de las administraciones locales y autonómicas, una circunstancia que afecta de forma generalizada al conjunto de operadores adjudicatarios del Plan UNICO y que es ampliamente conocida en el sector».
Desde Avatel hacen especial hincapié en que «la propia normativa del Plan UNICO contempla la posibilidad de prorrogar las cuotas de ejecución hasta el 100% del plazo original, un mecanismo diseñado para absorber exactamente este tipo de retrasos ajenos a los operadores». Avatel confía en que se aplique este instrumento para completar el despliegue comprometido en su totalidad. Es decir, reclaman un aplazamiento en los pagos para realizar el despliegue planteado con las subvenciones. El operador no aclara si ha pedido formalmente esta moratoria.
Aunque la totalidad de los operadores incumple con los objetivos marcados para las subvenciones, las fuentes consultadas por THE OBJECTIVE aseguran que en el caso de Avatel se encuentran muy por encima de la media reflejada por el resto de operadores.
En números por áreas de despliegue, la compañía captó 178 millones de euros dentro del plan UNICO-Banda Ancha de 2021 a 2024 y 132 millones del plan UNICO-5G redes Backhaul. Solo en el caso de las ayudas en lo referente a conexiones fijas rápidas, el propio operador manifestó en un comunicado publicado en su página web que más de 540.000 hogares en zonas rurales de toda la geografía española accederían por primera vez a Internet de alta velocidad gracias al programa de impulso de desarrollo tecnológico en estos territorios.
En general, Avatel fue el gran triunfador —junto a Adamo— en lo que a la recepción de ayudas para los planes UNICO se refiere. Un sector en el que los grandes operadores como Telefónica, Vodafone o MasOrange no apuestan con especial alegría por su economía de escala. Se trata de clientes, los de las zonas poco pobladas o de difícil acceso, que no hacen rentable la inversión en el tendido de red para dar servicio.
Por ese motivo, el Gobierno y la Unión Europea estimulan la expansión de la fibra y las redes inalámbricas (en su mayoría 5G) con dotaciones económicas extraordinarias. El objetivo final es que el 100% de la población española tenga acceso en sus hogares a banda ancha ultrarrápida, entendiendo por esto una velocidad de conexión de al menos 100 Mbps.
