La expresidenta de ADIF salpicada por Adamuz impulsa un tren «fiable» en Canadá
María Luisa Domínguez llega a este proyecto ferroviario en el exterior tras ser destituida por Puente a finales de 2023

La expresidenta de ADIF, María Luisa Domínguez. | EP
Canadá ha situado al frente de uno de los mayores proyectos ferroviarios de su historia reciente a María Luisa Domínguez González, expresidenta de ADIF y de ADIF Alta Velocidad. Domínguez ejerce, al menos desde marzo de 2025 según fuentes del sector, como Chief Project Management Officer del proyecto High Frequency Rail (HFR), un corredor ferroviario concebido para dar prioridad a la fiabilidad, la frecuencia y la puntualidad frente a la expansión masiva de kilómetros o la alta velocidad extrema.
El nombramiento —no anunciado con un acto político formal, pero confirmado en documentación corporativa y entornos profesionales— se produce mientras en España se revisa con lupa la gestión de la infraestructura ferroviaria tras el accidente ferroviario de Adamuz, ocurrido en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla y que ha costado la vida a 46 personas. El siniestro ha reabierto el debate sobre el mantenimiento de la red, la ejecución de obras y las prioridades estratégicas del gestor público durante los últimos años, una etapa que coincide en parte con la presidencia de Domínguez en ADIF.
Sin que exista imputación personal ni señalamiento técnico directo, el contexto ha puesto bajo escrutinio el modelo de alta velocidad español, caracterizado por una extensión sin precedentes —cerca de 4.000 kilómetros— y una creciente complejidad operativa. Las investigaciones abiertas se centran en causas técnicas y sistémicas, pero el accidente ha reforzado una discusión de fondo: si la expansión territorial se ha producido a costa de tensar el mantenimiento y la fiabilidad del servicio.
«El reto es que funcione mejor»
El proyecto canadiense HFR representa la respuesta opuesta a ese dilema. Canadá no persigue una red extensa ni velocidades récord. Ha optado por un único corredor de unos 1.000 kilómetros entre Toronto, Ottawa, Montreal y Quebec, dedicado exclusivamente a pasajeros y separado del tráfico de mercancías. El objetivo es resolver un problema estructural del ferrocarril canadiense: la falta de puntualidad derivada de compartir vías con trenes de carga, y hacerlo sin abrir un frente de costes futuros asociado a miles de kilómetros de infraestructura.
Desde Ottawa, el mensaje es claro: el reto no es construir más, sino hacer que funcione mejor. En ese marco encaja el perfil de Domínguez, con experiencia en la gestión de grandes programas ferroviarios, coordinación institucional y control de plazos, costes y riesgos, más que en la explotación diaria del sistema.
Aunque no existe relación directa entre Adamuz y el proyecto canadiense, el contraste resulta evidente. Canadá ha mirado a España para importar experiencia gestora, pero lo ha hecho para poner en pie un modelo ferroviario que huye precisamente de los problemas que hoy han colocado a la alta velocidad española bajo revisión. Adamuz no señala culpables, pero sí obliga a revisar decisiones. Y muchas de ellas se tomaron en los años en los que la actual directiva del ambicioso proyecto ferroviario canadiense dirigía la infraestructura ferroviaria española.
Voces internas del gestor de infraestructura de la red ferroviaria señalan que desde hace años se ha abandonado el mantenimiento y la seguridad de la circulación. Sobre esto último, algunos incluso apuntan a que ocurrió cuando llegó la expresidenta de ADIF, Isabel Pardo de Vera. Otras fuentes, sin embargo, apuntan a más de una década atrás, cuando la empresa comenzó a funcionar «mal», con la llegada además de muchas personas con un signo político marcado en puestos de responsabilidad.
Destituida por Puente
El ministro de Transportes, Óscar Puente, destituyó el 7 de diciembre de 2023 a Domínguez como presidenta de ADIF. Esta había sido, según fuentes de la empresa, persona de confianza de la que fuera expresidenta y ex secretaria de Estado de Transportes, Isabel Pardo de Vera. Una figura, esta última, controvertida en la empresa pública porque está salpicada por el caso Koldo tras ser imputada por cinco delitos. El sustituto de Domínguez fue Ángel Contreras, que apenas estuvo diez meses en su cargo porque fue cesado en septiembre de 2024 después de que participara en presuntos amaños de obra pública.
Domínguez fue nombrada presidenta de ADIF el 27 de julio de 2021. Es ingeniera de Caminos, Canales y Puertos por la Universidad Politécnica de Madrid y antes de llegar a lo más alto de la dirección de la empresa pública fue directora general de Planificación Estratégica y Proyectos de ADIF, donde se encargó de la planificación funcional de la red y de los grandes proyectos estratégicos de infraestructura.

