Correos sale de pérdidas tras 10 años gracias al 'dopaje' de 400 millones de la SEPI
La compañía acumula números rojos de más de 1.000 millones, la mayoría generados durante la presidencia de Serrano

Oficina de Correos. | Correos
Los números de Correos no cuadran sin el auxilio del Estado. A pesar de que la compañía pública presume en un comunicado oficial de un ebitda positivo de 76 millones de euros —14,4 millones de beneficio—, un análisis detallado de sus cuentas revela una realidad distinta.
Según la nota de prensa del operador, con unos ingresos comerciales anunciados de 1.558 millones de euros —cifra que apenas varía pese al impacto electoral de las elecciones extremeñas—, la empresa tendría difícil cubrir únicamente sus costes operativos básicos, como son las nóminas de sus empleados.
Si sumamos el gasto en recursos humanos (su principal partida, y que supera también los 1.500 millones), 450 millones en aprovisionamiento y gastos de explotación (consultoría, transporte, publicidad y otros servicios), datos a los que ha tenido acceso este diario, la factura total de gastos supera holgadamente los 2.000 millones de euros.
La conclusión es aritmética pura: para pasar de unos ingresos de 1.558 millones a un resultado bruto de explotación positivo, Correos ha tenido que recibir una inyección de en torno a 400 millones de euros en subvenciones públicas. Sin este balón de oxígeno estatal, el balance real de la compañía sería negativo con toda seguridad.
Son datos que también conoce el personal interno de Correos consultado por este diario, y en parte el sindicato Comisiones Obreras, como veremos más adelante. Este diario ha contactado con la empresa pública postal, a la que ha preguntado acerca de esos 400 millones y su importancia en el balance contable, pero el operador ha declinado hacer declaraciones a este respecto.
La compañía ha manifestado a este periodista que no se van a dar datos adicionales a los recogidos en la nota de prensa difundida el pasado martes en la que —reiteramos— aseguraba que ha conseguido dar beneficios en 2025 «tras una década lastrada por las pérdidas».
También añadió en el comunicado que «con base en las estimaciones provisionales resultantes de la formulación de las cuentas anuales, y a la espera de su aprobación definitiva por el Consejo de Administración de Correos, la empresa estatal cerró 2025 con un beneficio neto de 14,4 millones de euros, frente a un resultado negativo de -94 millones de euros registrado en 2024, cifra que excluye el impacto de la provisión extraordinaria asociada al plan de rejuvenecimiento de la plantilla».
Además, apuntó que «con estos resultados, Correos regresa a las ganancias antes de lo previsto en el Plan Estratégico 2024-2028 y se aproxima al resultado de 18 millones de euros logrado en 2019, último ejercicio en el que Correos había obtenido beneficios».
CCOO lo ratifica: las cuentas se maquillaron con ayudas
Prácticamente en paralelo a la publicación de los resultados de Correos de 2025, Comisiones Obreras (CCOO) llamaba a «evitar el triunfalismo político» en otro comunicado, y alertaba de que este buen desempeño del que se vanagloriaba la dirección de la compañía, con Pedro Saura al frente, «no responde a una recuperación real de la actividad económica de la empresa».
El sindicato tiene claro que las ayudas públicas han sido fundamentales para que los resultados hayan sido positivos. Así, apunta que los números negros se deben «principalmente a un intenso proceso de recorte de costes, reducción de plantilla y financiación pública del Estado».
En función de los datos facilitados por Correos, CCOO destaca que el beneficio del que se ha informado «supone un margen inferior al 1% con una rentabilidad muy limitada para una empresa de ese tamaño [cuenta con 45.000 empleados]».
Pedro Saura quiere solventar el desaguisado de Serrano
El actual presidente de Correos, Pedro Saura, tiene encomendada una tarea sumamente complicada: recuperar la salud en las cuentas de la compañía.
En la actualidad, sus números superan holgadamente los 1.000 millones de euros de pérdidas. La mayoría de ellas se generaron con Juan Manuel Serrano al frente de la entidad (de 2018 a 2023). Llegó al cargo en cuanto Pedro Sánchez se hizo con la Moncloa, tras haber sido uno de sus hombres de confianza en los peores momentos.
Saura le sustituyó en cuanto se produjo su salida para arreglar el desaguisado. Una situación tan complicada que la dirección de Correos y los sindicatos llegaron a un acuerdo el año pasado para aprobar un Plan Estratégico 2024-2028.
Con él se pretende devolver a Correos a la senda del crecimiento mediante el cambio de su modelo, muy socavado por la caída del negocio de las cartas y un escenario en el que predomina la paquetería y al que la empresa pública no se ha sabido adaptar. También se busca reforzar el papel del operador como empresa de servicio público.
Para impulsar este nuevo modelo, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) destinará 3.000 millones de euros de dinero del contribuyente.
