Pilar Cernuda

Cuestión de pasta

«Presumen los políticos de ética y estética pero, salvo excepciones, muy pocas, todos participan en el mercadeo»

Opinión

Cuestión de pasta
Foto: Juan Carlos Hidalgo| EFE
Pilar Cernuda

Pilar Cernuda

Periodista, vivió la Transición desde el ruedo, no la barrera, y su escepticismo respecto a la clase política actual –con excepciones- es inconmensurable. Y se le nota.

Pretenden vender ideología, patriotismo y sensibilidad hacia los problemas que más inquietan a la sociedad, pero no engañan a nadie. O más bien solo engañan a los que quieren ser engañados. Porque la realidad es cruel y no hace falta ser un experto para advertir que la política no la condicionan los liderazgos, la capacidad de seducción de los candidatos, su experiencia de gestión, las innovaciones de sus programas o las propuestas para salir del infierno. La política se mueve por criterios mucho más prosaicos: la pasta.

Andamos a vueltas con los indultos – que a esta periodista le parecen una ignominia por mucho que sean legales, que lo son- cuando lo importante es qué hay detrás de esa medida de gracia a unos dirigentes que no acatan la Constitución, rechazan a su Jefe de Estado y pretenden desgajarse territorial y afectivamente sin tener en cuenta no solo que es obligado respetar la ley sino también que solo la cuarta parte de los catalanes han votado a favor de partidos independentistas. Importan los indultos, por supuesto, pero no se puede perder de vista el mercadeo.

La famosa mesa de negociación que empezará su trabajo en septiembre no se centrará en las cuestiones políticas que hoy provocan tanta polémica, porque algunas de ellas son de imposible cumplimiento por muchos gestos de entreguismo que haya tenido Pedro Sánchez. Lo que importa a los indepes catalanes es el dinero: conseguir mejor financiación, que el Gobierno central costee más infraestructuras, que esa nueva financiación se acerque lo más posible al cupo vasco… y que Moncloa presione al Tribunal de Cuentas para que no apriete con los 5 millones de euros de fianza que ha impuesto a los actuales líderes independentistas por haber malversado fondos públicos. Como el Tribunal de Cuentas se ponga duro, ERC y Junts podrían dejar plantado al presidente de Gobierno cuando necesite sumar sus escaños para sacar adelante un proyecto de ley que jamás apoyará la derecha.

El PNV presta apoyos parlamentarios desde hace décadas a los gobiernos dadivosos, ahora es Bildu la que exige que Sánchez se estire con los euros a cambio de sus votos, y hasta el diputado de Teruel existe presentó a Adriana Lastra antes de la investidura una lista de necesidades que su provincia necesitaba con urgencia.

Presumen los políticos de ética y estética pero, salvo excepciones, muy pocas, todos participan en el mercadeo. Presumen de principios, los de antes y los de ahora, pero a la hora de la verdad lo que les quita el sueño es manejar con éxito términos como euros, financiación, impuestos o salarios.

Los asuntos relacionados con el bolsillo.

Más de este autor

Yolanda, un peligro para Sánchez

«Pedro Sánchez debe ser el único español que no se da cuenta de que cuanto mejor le vaya a Yolanda Díaz peor le irá a él, porque divide el voto de la izquierda»

Opinión

Más en El Subjetivo