Disminuye un 24% el número de solicitudes de vis a vis de los presos en España en una década
La mayoría de las peticiones para estos encuentros en dicho periodo procedían de presos de género masculino

Cárcel de Herrera de la Mancha. | Europa Press
El número de vis a vis —encuentros privados en salas especiales— solicitado por presos de las cárceles españolas ha disminuido considerablemente en los últimos años. En concreto, estas peticiones se han reducido en casi un 24% (exactamente un 23,8%) en una década, al pasar de 425.096 en el año 2016 a 323.964 en 2025. Así lo indican los datos aportados por el Ministerio del Interior a partir de una petición de THE OBJECTIVE al Portal de Transparencia.
En el contexto penitenciario, un vis a vis es el único momento en el que los internos pueden ver y hablar cara a cara con sus familiares o allegados dentro de la prisión, en un espacio habilitado para ello por la institución. En la mayoría de los casos, estos encuentros no ocurren de manera automática. Deben solicitarse y programarse a través de la administración del penal, que verifica mediante el procedimiento habitual que el visitante no tenga antecedentes penales que le prohíban acceder a la prisión y posteriormente decide la aprobación.
Existen diferentes tipos de vis a vis. El más común es el ordinario: un encuentro con duración limitada y reglas básicas de seguridad. También está el íntimo, que otorga mayor intimidad y normalmente se concede a parejas de internos, aunque puede tener limitado el contacto físico. También existe la modalidad restringida, aplicada a internos con medidas disciplinarias, riesgo de fuga o conductas conflictivas. Y por último, el que se lleva a cabo con menores, con reglas especiales de supervisión. Además, en algunos centros también existen variantes por motivos legales, como los encuentros con abogados.
Durante los últimos diez años, el número de vis a vis solicitados en los centros penitenciarios españoles se ha reducido, registrándose un total de 3.226.624 encuentros en este período. Esta disminución supone una caída significativa del contacto directo entre los internos y sus familiares, un vínculo esencial para el bienestar de los reclusos y su proceso de reinserción social, y podría estar relacionada con cambios en las políticas penitenciarias, restricciones de seguridad en las cárceles y el aumento de alternativas como las videollamadas.
El desglose por años de todos los vis a vis demandados en esta década ha sido el siguiente: 425.096 en 2016, 421.569 en 2017, 416.695 en 2018, 406.979 en 2019, 214.947 en 2020, 157.618 en 2021, 243.756 en 2022, 302.160 en 2023, 313.840 en 2024 y 323.964 en 2025. Es decir, la caída no ha sido uniforme. Entre los años 2016 y 2019, la disminución fue moderada y progresiva. Durante la covid y las restricciones asociadas, se produjo una caída abrupta. A partir de 2022, los encuentros presenciales comenzaron a recuperarse de manera gradual, aunque aún no alcanzan los niveles previos a la pandemia.
Encuentros cara a cara por sexos
Por sexos, la mayoría de estos vis a vis demandados en las prisiones del país provenían de presos hombres. La diferencia con respecto a las mujeres es muy significativa, ya que llega hasta un 91,9% el total de las solicitudes hechas por varones. Esta diferencia se debe principalmente a que la población penitenciaria masculina es mucho mayor que la femenina. Además, el tamaño reducido de los centros femeninos puede causar dificultades logísticas a las prisioneras para recibir visitas. En relación con las fechas, de las 2.966.423 peticiones hechas por hombres en los últimos diez años, 390.766 se registraron en 2016, 388.355 en 2017, 383.248 en 2018, 373.392 en 2019, 196.687 en 2020, 144.420 en 2021, 224.688 en 2022, 278.112 en 2023, 289.325 en 2024 y 297.430 en 2025.
Respecto a las peticiones de vis a vis realizadas por reclusas, se han documentado 259.514 en la última década, siendo 33.996 en el año 2016, 33.067 en 2017, 33.368 en 2018, 33.541 en 2019, 18.240 en 2020, 13.167 en 2021, 19.057 en 2022, 24.041 en 2023, 24.506 en 2024 y 26.531 en 2025. Sin embargo, no en todos los casos se tiene conocimiento del sexo del que proceden las peticiones. Exactamente, en 687 solicitudes no se tienen datos del sexo y su correspondencia por años es la siguiente: 334 en 2016, 147 en 2017, 79 en 2018, 46 en 2019, 20 en 2020, 31 en 2021, 11 en 2022, 7 en 2023, 9 en 2024 y 3 en 2025.
