El Gobierno acelera la homologación de títulos extranjeros
El tiempo medio de resolución de solicitudes ha disminuido, al pasar de casi dos años y medio a solo ocho meses

Un diploma universitario. | Freepik
El Gobierno de España ha acelerado en los últimos años la homologación de títulos universitarios extranjeros. El tiempo medio de resolución de los reconocimientos de diplomas solicitados se ha reducido significativamente, pasando de unos dos años y cuatro meses en el periodo 2015‑2023 a aproximadamente ocho meses en 2024‑2025. Así lo reflejan los datos aportados por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades en respuesta a una solicitud de THE OBJECTIVE al Portal de Transparencia.
La homologación de títulos universitarios extranjeros es el procedimiento mediante el cual el Gobierno reconoce que un título universitario obtenido en otro país es equivalente a uno oficial español. Este reconocimiento es obligatorio cuando se desea ejercer una profesión regulada (como medicina, arquitectura y derecho) o acceder al empleo público. Para conceder la homologación, la Administración evalúa el nivel académico, la duración y los contenidos del plan de estudios. Si existen diferencias sustanciales, puede exigirse al solicitante la superación de complementos formativos o la realización de pruebas específicas antes de otorgar la homologación definitiva.
Por ello, la resolución de una solicitud de homologación de un título universitario de otro país puede tener diferentes resultados: ser concedida favorablemente o con requisitos formativos complementarios, inadmitida, desistida, denegada o caducada. Durante los últimos diez años, entre 2015 y 2024, se resolvieron en el país 93.563 solicitudes de homologación de títulos universitarios extranjeros. Se concedieron 62.573 y denegaron 3.908. El resto corresponde a expedientes que no llegaron a completarse o que quedaron en estados administrativos intermedios.
Desde la cartera dirigida por Diana Morant explican que pueden ofrecer solo información acerca del país de emisión del título para las solicitudes aprobadas y rechazadas, así como para la profesión solicitada. Esto es así porque «para ofrecer información sobre los títulos universitarios, sería necesario revisar individualmente cada expediente y anotar la denominación del título y la universidad que lo emite, suponiendo una importante carga de trabajo y de recursos, al ser unos 66.000 expedientes». A pesar de ello, aseguran que «actualmente se está trabajando en la mejora y modernización de los sistemas de información, con el objetivo de disponer de un acceso más ágil, seguro y transparente a esta información».
En relación con el país donde se llevaron a cabo los estudios y de acuerdo con datos oficiales, los territorios con el mayor número de solicitudes favorables en la última década son Colombia (10.851), Venezuela (10.685), Argentina (8.607), Cuba (6.095) y Ecuador (4.389). Igualmente, se estimaron 21.096 instancias procedentes de otros lugares. Respecto a las peticiones denegadas, las naciones con las cantidades más altas son Venezuela (815), Colombia (347), Argentina (313), Cuba (210) y Rumanía (200). En la misma línea, se inadmitieron 2.095 solicitudes ligadas a otros países.
En cuanto a la profesión solicitada de reconocimiento, aquellas con el mayor número de requerimientos aprobados en los últimos diez años pertenecen al campo de la medicina (45.093), la enfermería (2.417), la fisioterapia (1.418), la ingeniería técnica de obras públicas (1.017) y la odontología (936). Además, se validaron otros 11.692 títulos correspondientes a otros oficios. En torno a las peticiones que no se aceptaron, las ocupaciones con más solicitudes denegadas son las de enfermería (1.002), ingeniería industrial (352), ingeniería técnica industrial (249), fisioterapia (176) y arquitectura (156). Del mismo modo, se rechazaron otros 1.973 requerimientos pertenecientes a otros ámbitos profesionales.
Estos datos son especialmente relevantes, ya que algunas de estas profesiones —que registran el mayor número de títulos universitarios extranjeros homologados— coinciden con las que presentan mayor déficit de profesionales en el país. Esta escasez se debe a factores como cambios estructurales en el mercado laboral, condiciones salariales y laborales poco atractivas, brechas formativas y envejecimiento de la plantilla, afectando de manera notable al sector sanitario, especialmente en enfermería y medicina, donde la demanda supera ampliamente la oferta disponible. Por ello, la aceleración del proceso de homologación podría responder a la necesidad de mitigar ese problema, para cubrir esa escasez de profesionales en sectores clave.
