El mando purgado por el exDAO hizo 12 informes vinculando inmigración y delincuencia
José Ángel González, exdirector adjunto operativo de la Policía, apartó a un comisario de su puesto a petición del PSOE

El ministro del Interior junto al exDAO José Ángel González. | Europa Press
THE OBJECTIVE ha tenido acceso a los informes elaborados por un comisario apartado de su cargo por decisión del exdirector adjunto operativo (DAO) José Ángel González, tras la petición del PSOE, por vincular en sus informes policiales inmigración y okupaciones ilegales con delincuencia. En un total de 12 documentos, el mando policial detalló un incremento de la delincuencia en una localidad del sur de Madrid, vinculado principalmente a la población inmigrante de origen magrebí e hispanoamericano. Según el comisario, esta escalada delictiva no solo responde a la actividad de delincuentes habituales, sino que se ve incentivada por las políticas del Ayuntamiento socialista que facilitan la ocupación de más de 800 viviendas y suministran luz y agua a los ocupantes.
Los informes, elaborados entre 2023 y 2024, describen con precisión la composición de los grupos delictivos, sus zonas de actuación y los tipos de delitos que cometen. La localidad tiene aproximadamente 130.500 habitantes, de los cuales más del 22% son extranjeros. Entre ellos, el 79% son extracomunitarios, destacando personas de origen magrebí y sudamericano, muchos de ellos jóvenes de entre 18 y 35 años. Según los documentos, estos grupos concentran buena parte de los delitos emergentes, mientras que los delincuentes autóctonos reincidentes representan un porcentaje menor.
En materia de hurtos, los informes señalan que los autores identificados son en su totalidad jóvenes marroquíes. Estos delitos ocurren a lo largo del día, principalmente en la zona centro, y los objetos sustraídos incluyen teléfonos móviles de alta gama. La reincidencia y la organización de los grupos hacen que estos hurtos sean constantes y difíciles de prevenir, incluso con vigilancia policial. Los robos en viviendas y anexos se concentran en horario nocturno, entre las 22:00 y las 08:00 horas, en sectores del centro, norte y este de la localidad. El 81% de los autores son marroquíes, que actúan principalmente mediante fractura de puertas y bombines o escalamiento. Los objetos sustraídos incluyen joyas y dinero. Los informes subrayan que los autores se benefician de la disponibilidad de viviendas ocupadas, algunas de ellas proporcionadas por el ayuntamiento con suministro de agua y luz, lo que ha creado un efecto llamada que atrae a delincuentes de otras localidades. «Hemos llegado a detener a delincuentes registrados en Barcelona», explica el comisario.
En cuanto a los robos con fuerza en establecimientos, los autores son mayoritariamente marroquíes de entre 18 y 55 años. La actividad se concentra en horario nocturno en la zona centro y este, y los objetos sustraídos incluyen dinero en efectivo y cajas registradoras. Los informes detallan la utilización de calles estrechas y locales de difícil acceso para cometer los delitos y escapar de la policía. Los robos con violencia e intimidación son cometidos principalmente durante la noche, en zonas céntricas. El 57% de los autores identificados son marroquíes y un 30%, españoles, con edades entre 18 y 35 años. Las víctimas son personas adultas solas o jóvenes vulnerables, y los objetos sustraídos incluyen teléfonos móviles, dinero y tarjetas de crédito. Según el comisario, la coincidencia en modus operandi y características de los atacantes permite trazar perfiles claros y establecer planes de prevención.
Los delitos relacionados con vehículos muestran patrones diferenciados: la sustracción de turismos y motos es mayoritariamente cometida por españoles de entre 18 y 55 años, mientras que la sustracción de objetos dentro de vehículos está a cargo principalmente de marroquíes de 18 a 35 años. Entre los efectos sustraídos destacan herramientas y otros objetos de valor. El comisario pone especial atención en los locales ocupados, que funcionan como puntos de pernocta de delincuentes y, en algunos casos, como lugares de venta de droga o receptación de objetos robados. Entre ellos destaca un local en una zona semipública que ha sido vigilado de manera permanente, facilitando la identificación de un grupo de más de veinte personas procedentes de otras localidades que se han sumado a la actividad delictiva habitual. Los informes señalan que estas situaciones se producen en el marco de políticas sociales municipales del PSOE, que facilitan la ocupación de edificios y suministran servicios básicos a los ocupantes.
El conflicto que derivó en la purga del comisario comenzó cuando el alcalde socialista de la localidad, incómodo con las denuncias sobre la delincuencia vinculada a la población inmigrante, trasladó su malestar al ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, de quien es amigo, y al delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Francisco Martín, según las mismas fuentes. Según consta en los informes, el delegado informó al exDAO, José Ángel González, sobre la queja del alcalde. Fue este último quien, siguiendo la petición política del PSOE, decidió apartar al comisario de su cargo, ofreciéndole un puesto de coordinación «para apartarlo del foco del conflicto».
Los documentos destacan que, a pesar de la presión, el comisario se negó a aceptar el traslado, alegando que ya había sido desplazado previamente con la llegada del PSOE y que su situación estaba recurrida ante la jurisdicción contencioso-administrativa. La respuesta del exDAO fue tajante: debía abandonar su destino porque así lo exigían los responsables políticos. Según el escrito al que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, el exDAO dijo que le «sudaba los cojones el contencioso».
Los informes subrayan que los delincuentes permanecen en la vía pública desde mediodía hasta altas horas de la noche y que su actividad se concentra en robos con violencia, hurtos, robos en vehículos y establecimientos. La vigilancia policial, según los documentos, se ve dificultada por la movilidad ágil de los delincuentes y el uso de locales sin licencia de habitabilidad para ocultarse tras cometer los delitos. La reincidencia de los autores, muchos de ellos con antecedentes en otras localidades, mantiene la alarma social y justifica un plan policial coordinado que incluye Brigada Local de Policía Judicial, policía de proximidad y colaboración con la Policía Local.
El comisario concluye en sus informes que la delincuencia en la localidad tiene un perfil concreto: jóvenes, mayoritariamente de origen magrebí, que actúan de forma organizada y recurrente, aprovechando la permisividad derivada de las políticas sociales y los edificios ocupados. La documentación incluye un análisis pormenorizado de horarios, zonas de actuación, modus operandi y coordinación policial para contener la escalada delictiva, que ha permitido detener y registrar actividad delictiva, aunque persisten las limitaciones judiciales ante la reincidencia de los autores.
En conjunto, los 12 informes elaborados por el comisario ofrecen un retrato exhaustivo de la delincuencia vinculada a la inmigración, destacando la relación entre la ocupación de viviendas, la asistencia de servicios municipales y el incremento de delitos contra el patrimonio y la seguridad ciudadana. La purga del mando policial, ordenada por el DAO bajo presión política, deja en evidencia la tensión entre la actuación policial y las directrices de la administración local socialista.
