Marruecos se convirtió en el mayor receptor de ayudas españolas tras el espionaje a Sánchez
Rabat recibió 60 millones de Interior entre 2021 y 2022 a través de subvenciones a empresas y organismos extranjeros

Ilustración de Alejandra Svriz.
El Gobierno convirtió a Marruecos en el principal beneficiario extranjero de ayudas públicas españolas en los años centrales del caso Pegasus. Entre 2021 y 2022, el Ministerio del Interior transfirió 60 millones de euros a su homólogo marroquí para gastos de seguridad y control de fronteras. Lo hizo a través de dos subvenciones directas de 30 millones cada una, según los registros oficiales. Las ayudas fueron concedidas por el departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska en el mismo periodo en que el software de espionaje infectó los teléfonos móviles del presidente, Pedro Sánchez, de la ministra de Defensa, Margarita Robles, y del propio titular de Interior.
La primera transferencia, según los datos analizados por THE OBJECTIVE, se concedió en torno al verano de 2021 como subvención directa al Ministerio del Interior del Reino de Marruecos. Este es el organismo responsable de la seguridad interior y el control de fronteras del país. La ayuda, financiada con cargo al presupuesto del Ministerio del Interior español, situó por primera vez a Marruecos como el mayor receptor individual de ayudas públicas españolas entre todos los beneficiarios extranjeros. Ninguna otra entidad estatal extranjera recibió ese año una subvención directa de ese volumen.
El caso Pegasus se desarrolló en paralelo a esas transferencias. Según la cronología oficial, el móvil del presidente fue infectado en mayo de 2021 y el de Robles en junio de ese mismo año. El dispositivo de Marlaska también fue intervenido en esas fechas. Las intrusiones afectaron a terminales oficiales utilizados para comunicaciones institucionales y fueron detectadas posteriormente por los servicios de seguridad del Estado.
Marruecos y el Sáhara Occidental
El 18 de marzo de 2022 se produjo además el giro histórico del Gobierno sobre el Sáhara Occidental. Sánchez comunicó al rey Mohamed VI que España consideraba el plan de autonomía marroquí como «la base más seria, creíble y realista» para resolver el conflicto, rompiendo la posición mantenida durante décadas. El cambio de postura se formalizó meses antes de la aprobación de una nueva subvención directa al Ministerio del Interior marroquí.
En paralelo, España ha seguido vinculada a los intentos de reactivar la negociación sobre el Sáhara desde el plano diplomático. El próximo marzo, Madrid acogerá contactos internacionales impulsados por Naciones Unidas y Estados Unidos con participación de Marruecos, Argelia, Mauritania y el Frente Polisario, aunque el Gobierno español no formará parte directa de la mesa de negociación pese a ejercer como anfitrión. El escenario refleja el nuevo marco de relaciones tras el respaldo oficial de España al plan marroquí de autonomía, que redefinió el papel histórico de Madrid en el conflicto.
La segunda transferencia fue autorizada por el Consejo de Ministros el 10 de noviembre de 2022. El acuerdo aprobó la concesión directa de otros 30 millones de euros al mismo beneficiario, formalizada como subvención nominativa sin concurrencia competitiva. La resolución identifica expresamente como destinatario al Ministerio del Interior del Reino de Marruecos y señala al Ministerio del Interior español, liderado por Marlaska, uno de los ministros espiados por Pegasus, como órgano concedente y responsable de la ejecución del pago.
El espionaje de Pegasus
La suma de ambas partidas eleva a 60 millones de euros el total transferido en dos ejercicios consecutivos al mismo organismo extranjero. Los registros oficiales sitúan al Ministerio del Interior marroquí como el principal beneficiario extranjero de ayudas públicas españolas tanto en 2021 como en 2022. En el listado correspondiente a este último ejercicio, la subvención concedida supera ampliamente las cantidades asignadas a organismos internacionales como el Comité Internacional de la Cruz Roja o el Programa Mundial de Alimentos.
En 2018, 2020, 2023 y 2024 no se entregaron ayudas a Rabat. En 2019 sí hubo una cantidad de dinero similar a las ayudas en los años del caso Pegasus, pero Marruecos no fue el principal beneficiario extranjero. El mecanismo utilizado fue el de subvención directa a una administración pública extranjera, previsto en la legislación española cuando concurren razones de interés público o estratégico. La concesión requiere autorización del Consejo de Ministros y se ejecuta posteriormente por el ministerio competente. En este caso, el Ministerio del Interior asumió la tramitación, la concesión y el pago de las ayudas.
La documentación administrativa identifica de forma expresa al Ministerio del Interior del Reino de Marruecos como destinatario final de los fondos, sin intermediarios ni entidades instrumentales. Las transferencias se enmarcan en los programas de cooperación bilateral en materia migratoria y de seguridad, orientados a reforzar la capacidad operativa de terceros países en el control de sus fronteras. Marruecos ocupa una posición central en ese esquema por su condición de principal país de tránsito hacia España.

