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Zapatero organizó a sus clientes chinos una cita privada con Sánchez y Albares en Shanghái

El expresidente coordinó la lista de empresas con acceso al Ejecutivo en sus viajes oficiales a China: varias le pagan

Zapatero organizó a sus clientes chinos una cita privada con Sánchez y Albares en Shanghái

Pedro Sánchez junto al socio chino de Zapatero, Pan Feng.

Moncloa ya prepara el próximo viaje oficial a China del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Será el cuarto. Ningún líder occidental ha viajado tanto al país asiático. En estos momentos se está confeccionando la lista de empresas que tendrán acceso al presidente y a los miembros del Gobierno que le acompañarán. Y en esa lista pesa mucho la palabra del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero que, como ya hizo en otras ocasiones, la usa para defender los intereses de sus ‘amigos’: en 2024 logró un aparte de Sánchez y José Manuel Albares con algunas de las empresas que pagan consultorías a Zapatero, como Quick Laser o Huawei.

No se puede dimensionar el poder de influencia que Zapatero ha logrado en España para sus clientes chinos sin entender el papel que desarrolla en esas labores de lobby el llamado Consejo de Cooperación Económica y Desarrollo Europa-China (ECECDC). Una organización fundada en mayo de 2024 en Madrid, apadrinada por el Gobierno chino y respaldada por su embajada en España. Actúa, explican fuentes empresariales, como «un ICEX chino con línea directa a Moncloa y a cualquier ministerio a través de Zapatero». Cualquier empresa china que busque venir a España puede contratar a esta organización para abrirse puertas ante el Ejecutivo.

Zapatero, cuya presencia en la embajada china en Madrid es cada vez más frecuente, es presidente fundador del ECECDC, pero quien lleva su día a día es el otro presidente, el empresario chino Pan Feng. Ambos, explican a THE OBJECTIVE fuentes empresariales, son quienes en última instancia organizaron la lista de empresas chinas que han tenido acceso a Pedro Sánchez o a alguno de sus ministros. Ya lo han logrado en el pasado, concretamente en el viaje oficial de Sánchez a China en septiembre de 2024.

José Luis Rodríguez Zapatero y Pan Feng en mayo de 2024 en Madrid.

En aquel viaje, Sánchez y Albares se reunieron con Pan Feng —que representaba al ECECDC de Zapatero— y con varias de las empresas cuyos intereses representa este grupo de presión chino. Entre ellas, la tecnológica Huawei, a la que Moncloa e Interior abrieron las puertas de sistemas tan delicados como el Sitel. La firma china, como desveló este diario, custodia en sus cabinas de almacenamiento las escuchas policiales que se registran en España y se guardan en un centro de protección de datos del Escorial (Madrid).

En ese grupo de empresas chinas con vía directa al equipo del presidente se encuentra Quick Laser, dedicada al corte industrial de precisión. Esta última no oculta en su propia página web que ha contratado a Zapatero como consultor, y su presidente, Yan Zhangjian, ha estado reunido tanto con Sánchez como con Albares en China.

El encuentro privado se celebró en un hotel de Shanghái el 10 de septiembre de 2024, coincidiendo con un gran evento empresarial que se celebró en el salón de actos del hotel Sangri-La de la ciudad china. Peng, en representación del grupo de presión de Zapatero, ni siquiera llevaba al cuello la acreditación necesaria para participar en el evento empresarial. Parecía, dicen fuentes empresariales allí presentes, «uno más de la delegación española».

Albares junto a Peng y representantes de grandes empresas chinas cuyos intereses defiende Zapatero, entre ellas Huawei y Quick Laser.

Tras verse con Sánchez, este grupo de empresarios chinos de sectores tan diversos como las energías renovables, la tecnología, la industria o la automoción, con el nexo en común de su ‘amistad‘ con Zapatero, se fotografió con Albares en ese mismo hotel.

Con los ‘capos del litio’

Ni Moncloa ni Exteriores mencionaron estos encuentros en su agenda oficial, como tampoco figuraron los que mantuvo sólo 24 horas después en Pekín con los llamados ‘capos del litio‘, un grupo de empresarios representantes de los gigantes de las baterías eléctricas y del sector de las renovables que buscan invertir cientos de millones en España a cambio de que se cumplieran algunos de sus deseos e intereses en materia de extracción de minerales. Entre ellos se encontraba, como informó THE OBJECTIVE, la firma china CATL, señalada por presunto espionaje militar por Estados Unidos.

Sólo unos meses antes, en un acto empresarial en Aragón celebrado en mayo de ese 2024, CATL había cerrado —a través de una filial— un acuerdo estratégico con una empresa que ahora ha saltado a la primera línea política: Forestalia. La firma de renovables investigada por haber pagado a altos cargos del Ministerio de Transición Ecológica de Teresa Ribera para conseguir licencias medioambientales, que luego revendían a fondos de inversión por cantidades de cientos de millones.

Aquella alianza estratégica entre CATL y Forestalia, tal y como ha apuntado recientemente THE OBJECTIVE, fue bendecida por el Gobierno de Sánchez con la presencia de dos de sus ministros: Jordi Hereu, de Industria, y de nuevo, José Manuel Albares.

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