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Castilla y León

Alvise se queda en Castilla y León muy lejos del escaño y arrebata votos clave a Vox

Los votos de SALF impiden a los de Abascal conseguir otros dos escaños y superar el listón del 20% de los sufragios

Alvise se queda en Castilla y León muy lejos del escaño y arrebata votos clave a Vox

Luis 'Alvise' Pérez durante la campaña electoral. | Foto: EP

Nuevo revés para Se Acabó La Fiesta (SALF) en sus segundas elecciones autonómicas en 2026. El varapalo este 15-M fue más duro que el de Aragón, donde estuvo a punto de conseguir un representante en el Parlamento regional al quedarse a poco más de un millar de votos de IU-Sumar en el último diputado que estuvo en juego en Zaragoza. La formación antisistema que lidera Luis ‘Alvise’ Pérez se ha quedado este domingo muy lejos del escaño en las nueve provincias de Castilla y León. Los 15.933 votos suponen el 1,4% del total de los sufragios escrutados.

Alvise había puesto todas sus esperanzas en Burgos y Salamanca, donde se alió con Avanza en Libertad del exprocurador salmantino de Vox en las Cortes, Javier Teira, para que encabezase la lista de la formación antisistema del 15-M en su provincia de origen. En Salamanca, apenas cosechó 1.960 papeletas (el 1,23%), y en Burgos se quedó en 2.202 sufragios (el 1,86%), su mejor resultado en toda la comunidad autónoma gracias a que su candidata autonómica era Lucía Echevarrieta, que dirige su propio despacho de abogados y una agencia inmobiliaria en dicha ciudad.

Especialista en Derecho Administrativo, Civil y Bancario, Echevarrieta no ha tenido la visibilidad durante la campaña electoral que tuvo su compañera Cristina Falcón en los comicios de la vecina Aragón. El tope del 1,84% de Burgos quedó por delante de Palencia (1,62%), Segovia (1,57%), Valladolid (1,53%), Ávila (1,37%), la mencionada Salamanca (1,23%), León (1,11%), Zamora (1,03%) y Soria (0,8%). Estos porcentajes no solo suponen haber doblado en votos a Podemos, sino, sobre todo, arrebatarle sufragios clave a Vox.

La formación de Santiago Abascal se ha quedado a varios centenares de votos de conseguir escaños en cuatro provincias: Valladolid, Palencia, Ávila y Zamora. En dos de ellas, SALF ha superado en número de papeletas esas diferencias que les ha faltado a los de Vox: en Valladolid, la candidatura de Abascal se quedó a 1.676 del último procurador en juego y Alvise recibió 4.379 apoyos. Y en Zamora, Vox no logró el último escaño por 363 sufragios, mientras que SALF se llevó en dicha provincia 890 papeletas. Además, el 1,4% de los votos que han ido a la candidatura de Alvise le hubieran permitido a Vox superar el listón del 20% en Castilla y León.

Alvise aguantó hasta el último día de plazo para presentarse a los comicios de Castilla y León tras rozar el éxito en Aragón. Desde el principio supo que lo tenía más difícil en una comunidad autónoma tradicionalmente conservadora, pues el escaño en Castilla y León exige más porcentaje de votos que en el territorio aragonés.

El problema para SALF en estas elecciones es que el escaño estaba más caro. Para poder optar a un diputado de una circunscripción, un partido debe obtener al menos un 3% de los votos válidos emitidos en dicha provincia, pero el reparto mediante el sistema D’Hondt provoca que una lista necesite un umbral superior para conseguir un procurador: casi el 7% de Valladolid y hasta un 9% en algunas de las provincias más pequeñas, según los resultados de las últimas elecciones celebradas.

Alvise logró 42.791 votos en las europeas de junio de 2024 en Castilla y León. Esa cifra supuso el 4,03% de los sufragios de aquel día en dicha región. Un resultado que le permitió quedar como cuarta fuerza por detrás del PP, PSOE y Vox. Este 15-M se ha quedado muy lejos, con solo un tercio de los apoyos cosechados hace casi dos años. En Valladolid, por ejemplo, se quedó en 11.072 papeletas en las europeas y ahora en toda la región ha superado ligeramente los 16.000 votos.

El líder de SALF cometió el patinazo de publicar su programa electoral para Castilla y León, al dirigirse a los «aragoneses» en hasta 15 ocasiones, ya que reutilizó el documento presentado en Aragón sin editarlo correctamente antes de su publicación. En el bloque Rebaja de impuestos, Industria, Pymes y Autónomos se afirmó que «Aragón debe dejar de ser una comunidad hostil para quien emprende, invierte o simplemente trabaja duro».

En el apartado Fomento de la Natalidad, una de las grandes promesas del partido, se mencionó que «ninguna familia aragonesa deje de tener los hijos que desea por dificultades económicas o falta de apoyo». Y en materia de sanidad, el programa de SALF planteó un «Plan de Choque contra las Listas de Espera» en Castilla y León con el objetivo de que «ningún aragonés espere más de 30 días por una consulta de especialista ni más de 90 días por una cirugía programable».

Debacle aún mayor de Ciudadanos

Aún mayor fue la debacle de Ciudadanos este 15-M. Castilla y León era la última región en la que contaba con un representante, aunque Francisco Igea fue expulsado de la formación naranja durante la pasada legislatura. La candidatura centrista apenas cosechó 4.169 votos (0,34 %) y desaparece de la región, cuando hace cuatro años obtuvo 54.721 papeletas (4,49%) ya en plena decadencia. Por ejemplo, Igea logró su escaño por Valladolid con 18.801 sufragios, el 6,91% del total de aquel día entre los votantes vallisoletanos.

En los comicios castellanoleoneses de este año había 82 procuradores en juego, uno más que en la legislatura recién concluida. El incremento se debió a que la provincia de Segovia ganó un representante, pasando de seis a siete. El artículo 21.2 del Estatuto de Autonomía establece que cada una de las nueve provincias tiene derecho a un mínimo de tres procuradores, más uno adicional por cada 45.000 habitantes o fracción superior a 22.500. Con este nuevo reparto, la mayoría absoluta en el Parlamento autonómico se sitúa en 42 escaños.

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