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Política

Vox expulsa a los ediles fieles a Ortega Smith en Madrid por no apoyar a la nueva portavoz

El ex secretario general denuncia ser víctima de una «purga interna peor que la de Stalin»

Vox expulsa a los ediles fieles a Ortega Smith en Madrid por no apoyar a la nueva portavoz

Javier Ortega Smith. | Alejandro Martínez Vélez (Europa Press)

El Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Vox ha decidido este lunes expulsar temporalmente a Carla Toscano e Ignacio Ansaldo, los dos ediles fieles a Javier Ortega Smith en el Ayuntamiento de Madrid, tal y como adelantó THE OBJECTIVE que sucedería. Los dos concejales se han negado a propiciar el relevo de portavoz en el grupo municipal, como desea la cúpula, en favor de Arantxa Cabello, lo que ha motivado su suspensión cautelar de militancia. La formación conservadora se podría quedar con dos concejales en el consistorio madrileño a un año de las elecciones municipales, a las que se presentará previsiblemente a Íñigo Hénriquez de Luna como cabeza de lista contra el alcalde, José Luis Martínez-Almeida.

En una rueda de prensa que ha celebrado sin la asistencia de ninguno de los concejales de su grupo y con el carné de afiliado en la mano, Ortega Smith ha señalado este lunes que considera que está viviendo una «purga» interna «peor que la de Stalin». Ortega ha señalado que no hay «ninguna normativa que obligue» a celebrar una votación interna para relevar al portavoz, salvo que lo solicite la mayoría de los concejales. «Si la mayoría de los concejales lo solicita, no tendré ningún problema en convocar una reunión y proceder a esa votación», ha afirmado, para añadir luego que «mientras la mayoría de los concejales no lo considere necesario, no tiene ningún sentido».

«Evidentemente, si no contara con ese apoyo, habría una mayoría de concejales que estarían solicitando que se procediera a tomar un acuerdo», ha sostenido, reiterando que el reglamento no exige dicha votación si no media petición expresa. Durante su intervención, Ortega ha restado importancia a las manifestaciones que cuestionan su papel como fundador del partido. «Un día me voy a levantar y me van a cuestionar que sea español para decir que soy argentino», ha ironizado. «Hay que tomarse la vida con un poco de humor porque si no, no sales de tu asombro», ha añadido.

El vicepresidente y secretario general de Vox, Ignacio Garriga, muñidor del relevo en el consistorio, ha justificado este lunes las expulsiones de los concejales al subrayar que «las decisiones de la Ejecutiva las cumplen el afiliado número seis y el 68.000».

Ante esta tesitura, tras ser defenestrado por su partido, ha sido el alcalde de Madrid, el popular José Luis Martínez-Almeida, ha salido en defensa de su competidor, destacando su «coherencia», pues, a su juicio, es él quien «sigue representando los mismos valores por los que fundó Vox hace 10 años». Así se ha pronunciado este lunes en un acto organizado por Artículo 14, en el que ha destacado la valía de Ortega Smith pese a que no «haya habido portavoz de la oposición que me haya criticado con tanta dureza y tanta rudeza». De momento, Carla Toscano e Ignacio Ansaldo guardan un llamativo silencio.

Los tres expulsados

Los tres expulsados no son unos cualquiera en Vox. Javier Ortega Smith es uno de los padres fundadores del partido. De hecho, el abogado de formación, con experiencia en el servicio militar, fue contratado como letrado de Santiago Abascal en un juicio que transcurrió en la Audiencia Nacional. El abogado defendía a miembros del Partido Popular que habían sufrido agresiones de radicales abertzales en Llodio (Álava) en 2003. En el tribunal, Santiago Abascal y Javier Ortega Smith estuvieron acompañados por Iván Espinosa de los Monteros, lo que terminó derivando en el núcleo inicial de Vox. 

Carla Toscano, por otro lado, era diputada cuando Vox ingresó en el Congreso con 24 escaños. En la Cámara Baja tuvo momentos de protagonismo, como cuando en un debate sobre la ley del solo sí es sí bromeó con los diputados socialistas Rafael Simancas y Chema Guijarro por si la estaban mirando («les podría denunciar por acoso», les espetó irónicamente), o cuando atacó a Irene Montero: «El único mérito que tiene usted es haber estudiado en profundidad a Pablo Iglesias»

El papel de Ignacio Ansaldo tampoco ha sido testimonial, pues fue el «fundador figurado» o el «testaferro inicial» para el registro legal de Vox. En noviembre de 2013, cuando Vox se inscribió en el Registro de Partidos Políticos del Ministerio del Interior, Ansaldo figuró como el primer presidente oficial del partido (durante unos dos meses). Fue un «movimiento estratégico» para ocultar la fundación real a rivales del PP. De hecho, puso la dirección de su empresa de jardinería como primera sede oficial de Vox. 

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