Un sondeo interno de Sumar confirma su desplome con la pérdida de la mitad de votos
TO desvela una encuesta interna de Sumar encargada tras la retirada de Yolanda Díaz y el batacazo en Aragón

Los líderes de Sumar se reúnen en el Congreso, el 23 de marzo de 2026 | Europa Press
Sumar se va desplomando a nivel electoral, y lo hace a mayor ritmo de lo temido. La coalición de partidos de izquierda liderada todavía por Yolanda Díaz encargó a finales de febrero una encuesta para tener una fotografía actualizada de su situación demoscópica y determinar los pasos a seguir. Lo hizo justo cuando Díaz anunció que no repetiría como candidata nacional. THE OBJECTIVE ha tenido acceso a esa encuesta, que recoge una pérdida de más de la mitad de los apoyos de Sumar a nivel nacional con respecto a hace tres años. Las previsiones generales apuntan a un resultado de ocho escaños, es decir, un resultado que retrotrae a la formación a escenarios de 2011, cuando Cayo Lara logró 11. El trasvase hacia el PSOE y diversas formaciones nacionalistas se convierte en algo preocupante. Estos datos explican los nervios internos sobre la permanencia en el Gobierno y los gestos de los últimos días para intentar desmarcarse del PSOE.
La coalición que aupó a Yolanda Díaz a la vicepresidencia segunda del Gobierno vive un momento de ansiedad e inquietud. Después de las elecciones de Aragón (en las que alcanzaron un solo escaño), Sumar encargó una amplia encuesta electoral para determinar las opciones que les quedan sobre la mesa. Esos datos están sirviendo a los estrategas de la coalición para determinar si es necesario o no volver a pactar con Podemos. Y el resultado es preocupante.
La encuesta revela que Sumar contaría a nivel estatal con un 6,3% de apoyos, lo que se traduciría en 9 o 10 escaños (el promedio de encuestas publicadas hasta ahora apunta a más del 7% de votos para Sumar, mientras que en 2023 obtuvo 12,3% de votos). Díaz controla ahora 26 diputados, después de que la escisión de Podemos y la salida de una diputada de Compromís restaran al grupo «plurinacional» cinco representantes. El problema es que las estimaciones revelan que el batacazo de Sumar es histórico. La pérdida general afectaría a más de la mitad de las papeletas de 2023. Sus representantes se quedarían en un tercio de los actuales, ilustrando el fin de ciclo de la «nueva política» que sirvió a los actuales dirigentes para llegar a las instituciones.
Fuga de votos hacia el PSOE
Sumar sacaría representantes tan solo en las provincias más pobladas, como Barcelona, Madrid, Sevilla y Valencia. En el resto de España sería una formación inexistente. Esa irrelevancia está siendo capitalizada por los socialistas, que asaltan el espacio electoral de Sumar. La encuesta determina, en efecto, que los vasos comunicantes son demasiado anchos. El PSOE, a pesar de los problemas políticos y judiciales, no se hunde, sino que fagocita a los votantes de Sumar, hasta rozar el 30% de votos, con una horquilla de escaños de entre 116 y 118.
Casi uno de cada dos votantes de Sumar estaría dispuesto a votar hoy a Sánchez. Esto significa que, como analizan dentro de Sumar, sus electores se están yendo en masa al PSOE después de los giros en política internacional. El trasvase sirve a Sánchez para salvar los muebles. Y algo parecido ocurre con los nacionalistas, sobre todo ERC en Cataluña, que según la encuesta podría alcanzar entre nueve o diez diputados en las próximas generales. El estudio se elaboró entre febrero y marzo, antes de los comicios autonómicos en Castilla y Leó, en los que Sumar quedó como fuerza extraparlamentaria, y contó con una muestra de 1.000 personas.
Con o sin Podemos
Podemos se ubicaría alrededor del 3% de votos, con dos diputados. Los datos de los morados coinciden con los análisis que hacen en la formación de Irene Montero, y que, como adelantó este diario, están llevando a Podemos a buscar de repente nuevas alianzas y coaliciones. La vía unilateral parece de momento impracticable. Tras el entusiasmo en las elecciones europeas, donde Podemos rozó el empate con Sumar, Montero se propuso alcanzar un 5% de estimación electoral para demostrar que era la única alternativa a Sánchez. Pero los números están decepcionando, y ahora desde Podemos llegan mensajes favorables a entendimientos con sus rivales.
A la espera de lo que pueda ocurrir el 8 de abril, en el encuentro con Gabriel Rufián, Podemos sostiene que se trabaja para una alianza «incipiente» entre ambos. El entorno de Rufián y ERC, sin embargo, lo niega. Aun con su 3% de votos, el encuentro de Podemos con Sumar podría revertir parcialmente el tablero electoral, porque permitiría maximizar la relación entre papeletas y escaños. Sin ese encuentro, en cambio, la mayoría de las derechas estaría blindada.
El PP de Alberto Núñez Feijóo no lograría barrer a los socialistas, puesto que se quedarían con unos 120-122 diputados y un 30% de apoyos. El buen resultado de Vox, con un 18% de votos y 63 escaños, produciría una mayoría estable. La suma de los nacionalistas, con un Sumar tan a la baja, tampoco facilitaría a Sánchez revalidar el Ejecutivo. Los diez escaños de ERC y los ocho de Bildu, además de los seis de Junts, los 4 del PNV y 4 del BNG, no permitirían alcanzar una mayoría de investidura.
Tal vez por ello, las organizaciones que conforman Sumar han transmitido mensajes y peticiones a sus líderes para que den un volantazo antes de que sea demasiado tarde. Estos sectores piden salir del Ejecutivo y volver a una autonomía parlamentaria, convencidos de que, aunque Sumar se descuelgue del Gobierno, Sánchez no convocará elecciones. Y que ese margen temporal pueda servir para rearmarse y evitar lo que en este momento muchos en Sumar consideran como el peor escenario posible: un nuevo pacto con Podemos. El sondeo interno de Sumar plantea, sin embargo, ese reencuentro de los partidos de la izquierda alternativa como la única vía útil para reeditar un gobierno de izquierdas, puesto que evitaría una fragmentación electoral que acabaría inexorablemente con la actual etapa gubernamental.
