Meta y YouTube, condenadas a pagar tres millones de dólares por generar adicción
TikTok y Snap alcanzaron un acuerdo extrajudicial con la joven demandante, cuyos términos no han sido revelados

Mark Zuckerberg.
Un jurado ha concluido este miércoles que Meta y YouTube causaron perjuicios a una joven usuaria debido a funcionalidades diseñadas para fomentar el uso intensivo, lo que derivó en problemas de salud mental y en adicciones a las redes sociales. El fallo abre la puerta a nuevas demandas contra plataformas digitales por el impacto de sus productos en el bienestar de los usuarios.
Las compañías deberán abonar una indemnización de tres millones de dólares por daños morales y perjuicios económicos. Del total, Meta asumirá el 70% de la cuantía, mientras que el resto corresponderá a YouTube. El caso, presentado por una mujer de 20 años identificada como KGM, sostenía que ambas plataformas incorporan mecanismos —como el desplazamiento infinito o los sistemas de recomendación algorítmica— que generan patrones de consumo adictivo comparables a los de otras industrias reguladas. Según la demandante, estas herramientas contribuyeron al desarrollo de ansiedad y depresión.
El jurado, formado por doce miembros, deberá ahora determinar si procede la imposición de daños punitivos adicionales por posible conducta dolosa o fraudulenta por parte de las empresas. La resolución supone un respaldo a una línea argumental emergente que plantea que las redes sociales pueden provocar daños personales directos. Este enfoque recuerda a las estrategias legales utilizadas contra la industria tabacalera, en las que se alegaba que los productos estaban diseñados para generar adicción. En este contexto, el fallo podría influir en otros procedimientos similares actualmente en curso contra plataformas como TikTok o Snap Inc.
Hasta ahora, las grandes tecnológicas han evitado en gran medida este tipo de responsabilidades amparándose en la legislación estadounidense que limita su responsabilidad sobre los contenidos publicados por los usuarios. No obstante, decisiones como esta podrían intensificar la presión judicial y regulatoria sobre el sector. En este mismo caso, TikTok y Snap alcanzaron previamente un acuerdo extrajudicial con la demandante, cuyos términos no han sido revelados.
