Karlos Arguiñano (77 años) habla claro: la caballa en lata está bien para cenar, pero mejora en esta sopa de fideos fácil y saludable
El mítico cocinero vasco comparte una idea de comida rápida, barata y riquísima

Karlos Arguiñano.
En la ajetreada vida moderna, abrir una lata de conservas se ha convertido en el salvavidas recurrente de millones de hogares a la hora de la cena. Y es que no hay cosa más rápida y que te ayude tanto como una buena lata. Porque cuando llegamos a casa cansados de trabajar lo último que nos apetece es ponernos a cocinar una comida o cena muy elaborada. Y menos cuando con un poco de pan, un tomate abierto al medio y una lata de caballa o atún bastan para salir del paso cuando las ganas de cocinar brillan por su ausencia.
Sin embargo, para Karlos Arguiñano, siempre se puede dar un poco más y lograr así la excelencia culinaria, incluso cuando hablamos de los ingredientes más humildes como decíamos de la caballa en lata, cosas que todos guardamos al fondo de la despensa. Y es que el popular chef vasco, nos ha vuelto a demostrar que no tiene porqué haber tanta diferencia entre la alta cocina y la comida de andar por casa. Porque se puede acceder a la primera a través de la segunda. Por ejemplo con esta sopa de fideos y caballa llena de sabor que elabora Arguiñano.

Sopa de fideos con caballa
Ingredientes
- 3 dientes de ajo
- 1 pimiento
- 1 cebolla
- Una pizca de pimentón
- 300 gramos de tomate triturado
- Unas hojas de menta
- Caldo de pescado
- 2 latas de caballa
Instrucciones
- Pela los ajos y la cebolla y córtalos junto al pimiento. Echalos a la sartén con un buen chorro de aceite hasta que estén pochadas
- Agrega una pizca de pimentón y el tomate triturado casi instantáneamente para que no se queme el pimentón
- Pasa todo a un vaso, añade unas hojas de menta y tritúralo todo hasta que quede con una textura suave
- Vuelve a introducir todo a la cazuela y añade el caldo de pescado hasta que quede con la textura deseada y cuando hierva echa los fideos.
- Una vez tengan el punto ideal emplata y pon encima los lomos de la caballa
Esta receta el legendario cocinero la elabora con caballa fresca que cuece él pero para ahorrar tiempo se puede hacer perfectamente con caballa en lata. No hay ninguna complicación en esta receta, que arrancaría con un sofrito de cebolla, ajo y pimiento verde que corta a groso modo ya que no importa mucho el tamaño al triturarlo todo después. Una vez está pochado todo, el nacido en Beasain añade una pizca de pimentón dulce pero aclara que puede ser picante perfectamente. Después agrega el tomate triturado y deja que se cocine todo bien.
Una vez que tiene las verduras cocinadas, lo que se tiene es el sabor del plato, ya que una vez hecho el sofrito, se obtiene la base de la elaboración. Arguiñano le incorpora unas hojas de menta y lo tritura todo hasta conseguir una crema suave, después lo vuelve a introducir todo en la cazuela y añade caldo. En este caso como él cuece la caballa fresca va incorporando el caldo que ha quedado de cocer el pescado, pero nosotros podemos añadirle un caldo de pescado cualquiera, o agua aunque tendrá menos sabor. Y cuando rompa a hervir se le añaden los fideos.
La caballa en conserva es un producto que se considera un tesoro nutricional, ya que al comerlo se obtienen diversos beneficios en nuestra salud. Es un pescado que contiene omega-3 y muchas proteínas de alta calidad, y distintas vitaminas como la B12, A o D. Además aparte de lo positivo de la caballa nutricionalmente, es una idea de comida en la que no hace falta manchar más que una cazuela, por lo que también ahorramos tiempo a la hora de fregar y recoger la cocina.
Así que gracias a Arguiñano por menos de cinco euros por ración y en apenas 20 minutos conseguimos un plato de cuchara redondo. Eso sí es importante seguir la receta, y no meter la caballa en la cocción de los fideos ya que se pasaría y quedaría muy seca. Pero la próxima vez que no sepas que comida rápida hacerse, coja esa lata de caballa de su conserva. Y verás como con 5 ingredientes básicos se puede hacer una receta de diez con un sabor profundo.
