Ábalos exigió buscar otras mascarillas para que la oferta de Aldama «quedase bien»
El exministro admite en pleno juicio que ordenó buscar más suministradores para ‘maquillar’ el expediente

Koldo García, José Luis Ábalos y Víctor de Aldama. | Una ilustración de Alejandra Svriz
Tras cinco semanas de juicio, llegó el turno para el exministro José Luis Ábalos. Fue el último en declarar este pasado lunes en el Tribunal Supremo por el caso mascarillas y por el que se le piden 24 años de prisión, con una intervención medida al milímetro en la que sacó a relucir su retórica política. Sin embargo, en su declaración hubo momentos en los que su relato se resquebrajó. Por ejemplo, cuando admitió que había exigido a su equipo que buscase más ofertas de mascarillas, diferentes a la presentada por la empresa vinculada a Víctor de Aldama, para que el expediente «quedase bien».
En palabras de Ábalos, la de Soluciones de Gestión y Apoyo a Empresas no fue la única oferta que tenían en esos primeros días de la pandemia. Sin embargo, la única de la que habló con el entonces subsecretario de Transportes, Jesús Gómez, fue la de esta empresa vinculada a Aldama.
Según ha recordado el exministro, aunque la ley de Contratación de Emergencia y el decreto del estado de alarma no exigían concurrencia, es decir, que hubiese competidores y ofertas variadas, el subsecretario le dijo que «quedaría bien que hubiera algunas ofertas más para incorporar». En ese momento, tan sólo estaba sobre la mesa la oferta de Aldama, que Koldo García llevó en mano al despacho del subsecretario. Pero Ábalos ha reconocido ante el Supremo que fue él quien exigió a su equipo que «las buscaran», en relación a otros competidores. De esa forma, el expediente de compra por parte de Puertos del Estado aparentaría que no había sido preseleccionada.
Sobre esa oferta de mascarillas de Soluciones de Gestión, Ábalos ha preguntado al Tribunal: «¿Qué querían, que hiciésemos un concurso y esperásemos 15 días? La ley permitía la preselección… aunque no la hubo».
Además, ha insistido en la dificultad para conseguir material en los primeros días de la pandemia, que ha calificado como «días grises» en los que lo primero que hacía era mirar «la cifra de muertos». Y ha asegurado que fue él quien aconsejó a Pedro Sánchez que decretase el estado de alarma.
Una «decisión política» de Ábalos
¿Quién dio la orden de comprar ocho millones de mascarillas solo 38 minutos después de haber ordenado comprar cuatro millones? Es un detalle importante en la investigación, puesto que la oferta de Soluciones de Gestión (vinculada a Víctor de Aldama) se presentó en el Ministerio días antes de la orden de compra y encajaba exactamente con esos ocho millones. Ábalos ha desvelado que la orden de que fuesen ocho fue suya y que fue «una decisión política».
Con esos términos, Ábalos ha asumido la responsabilidad de la compra de los ocho millones de mascarillas que conformaron el primer pedido de material que realizó Transportes a través de Puertos del Estado. Una compra que es uno de los núcleos esenciales de la causa judicial que ya está llegando a su fin, con la declaración de Ábalos ante el Supremo.
La oferta, como han contado diferentes protagonistas que han ido pasando en las últimas semanas por el Supremo, llegó el día 16 de marzo por escrito y fue entregada a Koldo García en mano. Esta la llevó en mano al subsecretario de Transportes, Jesús Gómez, quien le dio trámite. Ambos protagonistas lo admitieron así en la misma Sala.
Uno de los puntos oscuros de la compra tuvo que ver con lo que reveló la auditoría encargada por Óscar Puente en primavera de 2024, que fue hecha pública en agosto de ese año. Según ese informe, la orden de compra de mascarillas original apuntaba a la adquisición de cuatro millones de mascarillas para un periodo de quince días, pero había un excel que manejaban internamente los cargos involucrados en la compra que apuntaba a que se necesitarían ocho millones para un periodo de un mes.

