Ábalos vuelve a cargar contra la UCO: «95.000 euros en diez años, el gran caso de corrupción»
El exministro afirma que los investigadores no han encontrado botín y Luzón le responde que el dinero se puede gastar

José Luis Ábalos este lunes en el juicio.
José Luis Ábalos se sacude cualquier atisbo de duda sobre su honorabilidad porque no existe botín. El exministro ha indicado este lunes en el Tribunal Supremo que no hay rastro de las supuestas mordidas y apuntado que «en diez años solo han encontrado 95.000 euros en efectivo». El acusado, que se enfrenta a peticiones de 30 años de prisión, ha insitido con sorna: «Supone 100 euros al mes, y este es el gran caso de corrupción de las mascarillas». El fiscal Anticorrupción, Alejandro Luzón, le ha respondido que «el dinero también se puede gastar» y recordado que Koldo García le dijo que su hijo debía tener dinero suyo. El exdirigente socialista ha reconocido que recibió dinero de Víctor Ábalos porque tenía problemas económicos: «Y ahora me tendrá que dar más».
La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil detectó que Ábalos había realizado pagos por valor de 95.437 euros sin rastro bancario. Los agentes destacan un montante de 20.799 euros de gastos «personales con cargo a una fuente de ingresos no declarada». Otros destinatarios de esos fondos serían su exmujer Carolina Perles, sus hijos Carlos y Tatiana y sus parejas Jésica Rodríguez y Andrea de la Torre. El exministro ha puesto en tela de juicio el cuadro resumen de cantidades satisfechas con ingresos no declarados que realizaron los investigadores.
«Todo lo que se me atribuye en esta causa son 94.800 euros de origen desconocido. Esto es lo que se van a encontrar en diez años para el gran caso de corrupción de las mascarillas» ha ironizado Ábalos. El exministro ha subrayado que la investigación por la que se sienta en el banquillo comenzó en abril de 2022. «Estamos en mayo del 2026. ¿Me quiere decir que en cuatro años no me han localizado cuentas, dinero, fondos? Solamente esto de los whatsapps del móvil de Koldo», ha subrayado. En su opinión «se pueden ocultar 100.000, 200.000, 300.000», pero no «millones». «Se pueden gastar también», le ha replicado Luzón.

El hijo de Ábalos
Durante una conversación interceptada por la UCO, Koldo García le reprochó a Ábalos que se hubiese gastado 470.000 euros en dos años y el ministro le responde que su hijo le da dinero de forma recurrente. Un escenario que le ha recordado Luzón durante su interrogatorio. «Y me tendrá que dar más. ¿Por qué cree que he aguantado de diputado tanto tiempo? Porque no tengo otro ingreso. No tengo ningún ingreso, me han quitado hasta indemnización. Por eso mi hijo tiene que ir a programas de televisión que en otro caso le daría asco».
Ábalos ha arremetido de nuevo contra la UCO, a la que acusa de tener «un sesgo es permanente». El exministro considera que los investigadores no tuvieron en cuenta lo ingresos de su mujer, que es policía y en la época bajo investigación se desempeñó como asesora de la Delegación del Gobierno en Madrid, ni los pagos del alquiler que le abonaba cada mes Koldo García, que habría ascendido a 7.600 euros. «He hecho las cuentas y sale bastante menos» de los 95.000 euros que le atribuyen los agentes. Y ha insistido: «Si hubiera dinero, aflora».
«Víctor de Aldama (también acusado en el juicio) el otro día me puso más millones. Yo estoy encantado porque, cuantos más millones me pongan, más es exigible la identificación y la localización de ese dinero», ha señalado Ábalos en un tira y afloja con Luzón sobre los informes de la UCO. Durante su declaración, el exministro ha puesto en varias oocasiones a los investigadores en tela de juicio. Lo lleva haciendo incluso antes de que el juez instructor le otorgara la condición de imputado.
A finales de 2024, Ábalos alegó que estaba sufriendo una investigación prospectiva. Incluso planteó que un juzgado madrileño citara a los agentes que habían realizado los informes incluidos en el sumario del caso Koldo. Meses más tarde, Ábalos acusó a la UCO de «interceptar correspondencia privada» y vulnerar sus derechos al escuchar una llamada telefónica con su antiguo asesor sin que estuviese investigado, ya que entonces era diputado y se necesitaba el suplicatorio del Congreso.
Difusión de su intimidad
La realidad es que la UCO tenía pinchado el teléfono de Koldo García, lo que le permitió captar una conversación clave con Ábalos. La charla reveló que el asesor, que también se enfrenta a peticiones de 30 años de prisión, se comprometía a enviarle una documentación que previamente había recibido del entonces subsecretario de Transportes, Jesús Manuel Gómez. La información se trasladaría a Valencia a través de Joseba García. El exministro ha vuelto a reprocharle esta operación a los investigadores en el juicio.
El exministro también se quejó ante el juez instructor, Leopoldo Puente, que le perturbaba que se filtrara su intimidad, pero el magistrado le regriminó que concediera entrevistas. Ábalos también protestó por la difusión de los datos de sus hijos e información íntima en los informes policiales, como las fotos de su boda con Perles. Recrudeció su guerra contra la UCO tras el informe patrimonial que desveló una propiedad en Colombia cifrada en 2,5 millones de dólares (2,1 millones de euros). Un día después, los agentes matizaron que, en realidad, se trataba de 2,5 millones de pesos colombianos, unos 751 euros.
«La ansiedad por poner algo escandaloso fue lo que primó. La UCO admitió que se había equivocado, pasé de dos millones y medio de dólares a 751 euros. Pero dijo que eso no afectaba sustancialmente a la valoración patrimonial. El problema fue atribuirme una casa que no existe y un inmueble que vendí hace años. Era un terreno muy barato, una parcela rústica. La casa que se ve es del vecino, yo lo vendí tal cual», ha insistido el exministro durante su declaración.
Ábalos descartó que se tratara de «un mero error». En realidad, se trataba de un terreno rústico en la montaña que adquirió en 2003 y vendió sin construir una década más tarde. La semana pasada, su defensa registró un escrito en el Supremo donde volvía a señalar a los investigadores al acusarles de filtrar a este diario los vídeos del cónclave que defenestró a Pedro Sánchez como secretario general del PSOE en octubre de 2016. «Era una información que solo tenía la UCO, nadie más. Y está publicado. Tampoco es lógico que en un anexo se incluya una foto de mi boda con mi exmujer. Se incorporan cosas de mi disco duro que son parte de mi intimidad».
Debe 33.000 euros a Koldo
Luzón también le ha preguntado los motivos por los que dejó retirar dinero desde que se convirtió en ministro en junio de 2018 hasta 2023, época que coincidió con un «aumento significativo» de los ingresos en metálico. La UCO sugiere que sus «necesidades de liquidez habrían sido cubiertas con una fuente distinta a la de sus cuentas bancarias». Ábalos ha negado la mayor. Ha explicado que la vida cambia mucho y que durante su etapa al frente de Transportes no pagaba nada.
«Me recogían en el Ministerio, el café no me costaba nada, a la hora de comer, o estás invitado o pagas tú con cargo al Ministerio… No uso vehículo particular, de hecho lo vendí porque se estaba pudriendo», ha subrayado Ábalos. El exministro asegura que incluso se dio de baja en bizum. También ha relatado que Koldo García se ocupaba de muchas de sus cuestiones y que aún le sigue debiendo 33.000 euros.

