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Tribunales

Ábalos se desvincula de 'la casita de novios' con Jésica: «Nunca pernocté ni tuve llaves»

El exministro niega que Aldama pagara el piso y rechaza así que fuese una contraprestación por su ayuda

Ábalos se desvincula de ‘la casita de novios’ con Jésica: «Nunca pernocté ni tuve llaves»

José Luis Ábalos y Jésica Rodríguez. | Ilustración de Alejandra Svriz

José Luis Ábalos se ha desvinculado del piso que Jésica Rodríguez denominó «casita de novios». El exministro de Transportes ha explicado este lunes en el Tribunal Supremo que planteó a Koldo García la búsqueda de un inmueble y este se mostró «voluntarioso» en ayudarles. El acusado ha señalado que su asesor le dijo que lo dejara en sus manos y que pactó un espacio «temporal» con el empresario Alberto Escolano. No obstante, ha sostenido que nunca supo que estaba vinculado a Víctor de Aldama, al que ha asegura que ha pedido sin éxito que acreditara los pagos porque «a mí no me consta» que fuese una contraprestación. La joven, con la que mantuvo una relación sentimental, residió en el céntrico piso de Plaza España desde febrero de 2019 a marzo de 2022.

«Yo nunca pernocté en ese apartamento. Escolano sí, incluso dijo que lo había usado los dos primeros meses. Yo nunca tuve llaves, el que nunca estuvo allí una noche fui yo. Estuve ahí alguna vez después de comer, si comía con ella (Jésica Rodríguez)», ha reconocido Ábalos en la duodécima jornada del juicio. El exministro ha explicado que tuvo la oferta de la vivienda de Plaza de España a finales de 2018, pero que no pudo hacerla efectiva porque sobre ella pesaba un pleito por el antiguo ocupante.

La trama pagó 88.100 euros de alquiler, aunque la mayor parte de esa cantidad, 82.000 euros, la aportó un socio de Aldama, Alberto Escolano. Otros 6.000 euros los habrían abonado el propio Koldo García a través de una cuenta bancaria de su hija, que entonces solo tenía un año, y su hermano Joseba García. El asesor afirmó la semana pasada que ayudó a Jésica Rodríguez a buscar la casa, ya que su situación era «complicada porque vivía en un piso compartido» y ella y Ábalos mantenían una relación personal.

Ábalos y el piso de La Castellana

Ábalos ha reconocido que planteó «un espacio» de cara al futuro, porque «tenía expectativas de que esa relación fuese a prosperar». El exministro ha señalado que el piso de La Castellana que acordó alquilar con derecho a compra y que Aldama incluye entre las contrapartidas por su ayuda iba e destinarla a vivir con Jésica Rodríguez, con quien mantenía una relación extramatrimonial.

«Cuando fracasa (la compra), es cuando se busca una estancia provisional. Koldo se muestra voluntarioso a encontrarlo. Él tenía una relación con Escolano, que también quería tener un piso para reuniones. Entonces yo no lo relacionaba con Aldama», ha insistido el acusado, que se enfrenta a peticiones de hasta 30 años de prisión. Ha explicado que su intención es que la estancia en Plaza de España fuera provisional, hasta que se fuese el ocupante del inmueble de La Castellana por el que firmó un documento con el comisionista. Sin embargo, este no se marchó hasta abril de 2022, tres años después de romper con Jésica Rodríguez.

El exministro ha reconocido que sabía que el piso lo pagaba Escolano, pero que desconocía que tenía relación con Aldama. «Pedí en la fase de instrucción que acreditara que hubiese pagado, porque a mí no me consta. Yo le vi en dos ocasiones en Torrespaña (el piso en el que residió Jésica Rodríguez en Plaza de España). Yo nunca pernocté en ese apartamento. Escolano sí». El comisionista afirmó la semana pasada que encargó a su socio que abonara las mensualidades, ya que su esposa no iba a sospechar de él.

Cuando el fiscal Anticorrupción, Alejandro Luzón, le ha preguntado por qué cree que Escolano abonaba el alquiler del piso en el que Jésica Rodríguez vivió tres años, ha apuntado a Koldo García. Ha enmarcado el pago en una relación directa entre el empresario aragonés y su antiguo asesor, que le reconoció que le había ayudado «montándole reuniones con la delegación del Gobierno, incluso con un pase para el Cristo de la Buena Muerte en Málaga». A continuación, ha lamentado que «toda esta intimidad reventada, soy carne de meme».

«Descubrí la palabra ghosting»

El acusado ha señalado que 2019 fue un año difícil, que pensaba divorciarse y se enfrentó a dos elecciones generales. Ha relatado que su relación con Jésica Rodríguez acabó «en noviembre o diciembre» y que, a partir de ahí, solo tuvo un par de encuentros, ya que ella incluso lo bloqueó en WhatsApp: «Ahí descubrí la palabra ghosting, que no sabía lo que significaba, porque fue una ruptura muy abrupta». Ábalos se ha desvinculado así de las gestiones que realizó Koldo García cuando la entonces estudiante de Odontología le pidió ayuda para prorrogar el contrato o para satisfacer los pagos del piso.

En línea con lo que dijo el pasado jueves su asesor, Ábalos ha confirmado que conoció a Jésica Rodríguez a través del comisionista. «Me acuerdo muy bien de esa primera noche: cenamos Koldo, Aldama, Jésica, una amiga suya que medió, Melissa, y yo». El exministro también ha sugerido entonces que la joven había sido coaccionada.

«Verla comparecer aquí y diciendo lo que tuvo que decir… tuvo que decir que cobraba sin ir a trabajar, sin que nadie le preguntara. Dijo que conoció al señor Aldama cuando yo la conocí por él. Fue una persona a la que quise, a ella le han dicho di esto, que no te va a pasar nada. La conozco. ¿Por qué lo dices? ¿Por qué te autoinculpas Yo no pude hablar con ella porque me bloqueó. Entiendo que esa campaña de desgaste fue muy dura para ella. Esa persona ha sido coaccionada», ha insistido Ábalos.

El exministro también ha descartado que hubiese realizado gestiones para que Jésica Rodríguez trabajara en un ente público. «Se lo comenté a Koldo, pero no pensando en lo oficial, más bien en lo privado. No hablé con nadie (…) Le di currículo a Koldo, pero no pensaba en empresas públicas, que es donde peor se pagaba. Le dije que buscara algo que no tuviera nada que ver con el Ministerio», ha señalado el acusado.

Jésica Rodríguez fue contratada en dos entes públicos de los que cobró 44.000 euros sin ir a trabajar. La joven formó parte de Ineco como auxiliar administrativo entre el 1 de septiembre de 2019 y el 28 de febrero de 2021. A continuación, ostentó el mismo puesto en Tragsatec. La UCO apunta a la expresidenta de ADIF Isabel Pardo de Vera como la persona clave para enchufar. Ella misma reconoció en el juicio haber recibido su currículo a través de Koldo García y haberle enviado, aunque negó haber intercedido.

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