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Tribunales

Las pruebas «demoledoras» contra Ábalos y Koldo y las seis incógnitas que deja el juicio

El exministro considera que se trata de un caso juzgado y el fiscal califica de «desahogo» el señalamiento a Sánchez

Las pruebas «demoledoras» contra Ábalos y Koldo y las seis incógnitas que deja el juicio

José Luis Ábalos y Koldo García. | Ilustración de Alejandra Svriz

José Luis Ábalos lo tiene claro: «Este es un caso juzgado hace tiempo y con condena clara». El exministro denunció el pasado miércoles, en su alegato final en el juicio de las mascarillas, que ha sido víctima de un «juicio paralelo» durante todo el procedimiento. Una visión que contrasta con la del fiscal jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón, para quien la prueba de cargo contra él y su asesor Koldo García son «demoledoras». El antiguo titular del Ministerio de Transportes y su fiel escudero se enfrentan a peticiones de prisión que alcanzan los 30 años, mientras que Víctor de Aldama podría esquivar la cárcel por su colaboración con la Justicia.

El fallo del tribunal se conocerá en las próximas semanas para evitar filtraciones, aunque la sentencia completa tardará un poco más. THE OBJECTIVE ha recopilado los indicios que pesan sobre Ábalos y Koldo García. El material en poder de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil es amplio. Las pruebas apuntan al cobro de mordidas tras la adjudicación de mascarillas a dos entes públicos adscritos a Transportes y a ciertas contrapartidas a cambio de una nota de prensa que avanzaba el rescate de Air Europa.

Las declaraciones de varios testigos refuerzan las acusaciones. Especialmente en lo relativo al uso de empresas públicas para enchufar a Jésica Rodríguez, que fue pareja de Ábalos en una relación extramatrimonial, y a Claudia Montes. El juicio también deja media docena de incógnitas. Entre ellas, que los agentes de la UCO no hayan encontrado el presunto botín que amasó el exministro o el papel que ejercía en la trama el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Pruebas contra Ábalos y Koldo

El material de la UCO

El material en poder de la UCO es el elemento más contundente contra Ábalos y Koldo García. Los investigadores disponen de mensajes de texto, audios, correos electrónicos, transacciones bancarias y movimientos de dinero en efectivo que ponen en entredicho sus testimonios exculpatorios. Los agentes ya concedieron un «papel relevante y de responsabilidad» al exministro en un informe a finales de 2024. Los miembros de la trama se referían a él como «jefe». No obstante, durante su declaración en el juicio, el teniente coronel Antonio Balas señaló que «Aldama llama jefe a Ábalos, pero el que paga y manda es Aldama».

La confesión de Aldama

La confesión de Aldama supone uno de los mayores indicios contra Ábalos y Koldo García. El comisionista ha señalado que tenía un pase preferente para acceder al Ministerio de Transportes y que el asesor le habría avanzado las necesidades de mascarillas. También afirmó que este le pidió que hablara con determinadas empresas para que hicieran «alguna donación al partido» a cambio de amañar contratos de obras públicas, que les pagó grandes sumas de dinero que cifra en cuatro millones de euros (incluidos 10.000 euros mensuales durante tres años), que pidió a un socio que abonara el alquiler de la amante del exministro y que negoció la cesión de un chalé para él a cambio de la mediación en una operación de hidrocarburos (el caso que se investiga en la Audiencia Nacional).

Las grabaciones de Koldo

Los agentes de la UCO encontraron más de 15 horas de conversaciones entre Koldo García, Ábalos y el ex secretario de Organización del PSOE Santos Cerdán durante el registro en la casa del asesor. Los audios los grabó entre 2019 y 2023 el propio hombre de confianza del exministro, pero sus participantes aseguran no reconocerse en ellos o que han sido modificados. Aunque forman parte de la investigación en la Audiencia Nacional por el presunto cobro de mordidas a cambio de adjudicaciones de obra pública, las acusaciones han utilizado extractos para apuntalar su tesis.

La declaración de Jésica

El testimonio de Jésica Rodríguez el pasado 7 de abril, en la segunda sesión del juicio, erosionó a Ábalos. La joven aseguró que el exministro sabía que no iba a trabajar y que le dejó continuar residiendo en el piso que la trama pagaba porque «se sentía culpable» de no cumplir sus promesas.

La ahora odontóloga cobró 44.000 euros de dos entes públicos (Ineco y Tragsatec) donde fue enchufada presuntamente por Koldo García a petición del exdirigente socialista. La UCO aportó sus conversaciones con Isabel Pardo de Vera, entonces presidenta de ADIF, entidad de los proyectos para los que trabajaba. Ábalos insinuó en su declaración que su expareja ha pactado con Aldama su declaración y que la conoció a través del comisionista.

El pago del piso

Jesica residió en un apartamento en la Plaza de España de Madrid, próxima a la Gran Vía, entre febrero de 2019 y marzo de 2022. La renta mensual ascendía a 2.700 euros, por lo que se pagaron 88.100 en ese periodo. La mayor parte de esa cantidad la cubrió Aldama a través de Luis Alberto Escolano. Del resto se hizo cargo Koldo García y su hermano Joseba. El comisionista relató en el juicio que suponía una contrapartida al exministro y que pidió el favor a su socio para evitar problemas con su pareja. Ábalos afirmó que estaba al tanto de quién hacía los pagos, pero que desconocía que detrás de él se encontrara Aldama. También se refirió a que este no podía probar esas transacciones.

El enchufe de Claudia Montes

«A mí en ningún momento Ábalos me dijo que me había enchufado», señaló Claudia Montes el pasado 8 de abril en el juicio. Sin embargo, la testigo aseguró que cree que «algo hicieron por detrás» para que fuese contratada en la empresa pública LogiRail entre diciembre de 2019 y febrero de 2022. Luzón y los agentes de la UCO relataron en varias sesiones que cuando iba a ser despedida sucedió algo: ascendió y el que terminó fuera de la compañía fue su gerente José Ángel Méndez, que había denunciado que dejó de acudir a trabajar «sin ninguna justificación».

Las txistorras

La UCO reveló en un informe que Koldo García y su entonces pareja, Patricia Úriz, utilizaban un «lenguaje convenido para referirse a billetes de alto valor». Denominaban «txistorras» a los billetes de 500 euros, «soles» a los de 200 euros y «lechugas» a los de 100 euros. Ambos acusados han negado durante mucho tiempo esta circunstancia. Durante su declaración en el juicio, el asesor trató de justificar el dinero que manejaba en efectivo asegurando que procedía de las liquidaciones de gastos del PSOE, rechazando recibirlo de Aldama a cambio de favores y, por primera vez, reconoció que llamaba «txistorras» a los billetes de 500 euros.

Las entregas de Pano

La empresaria Carmen Pano, investigada en la Audiencia Nacional por el caso hidrocarburos, ratificó en el juicio de las mascarillas que llevó 90.000 euros a la sede del PSOE por indicación de Aldama. Como avanzó este diario, lo hizo en dos pagos de 45.000 euros cada uno. No obstante, negó saber quién era el destinatario final de ese dinero, ya que siempre le estaba esperando una persona, a la que hacía la entrega. El objetivo era acelerar la licencia de operador de hidrocarburos para Villafuel. La empresa de Pano también fue la que adquirió el chalé de La Alcaidesa que iba a entregarse a Ábalos por su mediación. En las anotaciones del comisionista figura una vivienda por 500.000 euros, cantidad aproximada a la que costó.

La nota de Air Europa

Las conversaciones intervenidas por la UCO demuestran que Aldama presionó a Koldo García para que se publicara una nota de prensa avanzando el rescate de Air Europa en agosto de 2021, tres meses antes de que el Consejo de Ministros aprobara el préstamo de 475 millones de euros. Los agentes señalaron que, como contraprestación, la aerolínea pagó el lujoso chalé de Marbella donde Ábalos pasó las vacaciones.

«Esto sale gratis por las molestias generadas», le escribió su asesor. Durante el juicio de las mascarillas explicó que se debió a un percance que sucedió en la vivienda que le alquilaba el exministro, que no le quiso cobrar los desperfectos que ocasionó en su cocina. Globalia rechaza haber pagado por ello. En su declaración, el exsecretario de Estado de Transportes Pedro Saura eximió a Ábalos del comunicado, pero reconoció haber hablado antes de lanzarlo con el comisionista.

Incógnitas del juicio

Ausencia de botín

Uno de los argumentos de Ábalos es que los investigadores no han encontrado el botín que, supuestamente, le pagó Aldama. «Todo lo que se me atribuye en esta causa son 94.800 euros de origen desconocido. Esto es lo que se van a encontrar en diez años. Supone 100 euros al mes y ese es el gran caso de corrupción de las mascarillas», ironizó el exministro durante su declaración. El fiscal le respondió que el dinero también se puede gastar.

El líder de la trama

La UCO concedió en sus informes un «papel relevante y de responsabilidad» a Ábalos. Durante el juicio, Aldama incidió en ese papel y sugirió que le pedía favores a través de Koldo García por sus contactos internacionales. «Se dirigen a Ábalos como jefe, pero el que paga y manda al final es Aldama», explicó en su declaración el teniente coronel Antonio Balas. En su opinión, ese hecho se observa en varios episodios, como cuando el comisionista pide salvoconductos para sus amigos venezolanos. No obstante, Luzón atribuyó el liderazgo de la trama al exministro, que no solía «descender» a la comisión de delito porque se «parapetaba» en su asesor. 

El papel de Sánchez

«Se ha hablado mucho de jerarquías, pero hay una cosa clara que viene del principio. Si hay una jerarquía, y yo obviamente estoy en la banda criminal organizada, el señor presidente del Gobierno está claramente en el escalafón uno; Ábalos está en el escalafón dos porque era el que daba y otorgaba; Koldo en el tres; y yo en el cuatro», señaló Aldama sin pruebas en el juicio. El fiscal descartó que Pedro Sánchez liderara la trama y achacó esa bomba a «un notable desahogo» del comisionista. No obstante, un agente de la UCO subrayó que «la invitación a Delcy [Rodríguez] es una prueba del acceso a las altas esferas, hasta el presidente».

Los sobres del PSOE

Aldama reveló el pasado 29 de abril que el PSOE se financiaba de forma ilegal. El comisionista indicó que Koldo García le pidió que hablara con determinadas empresas para que hicieran «alguna donación al partido» a cambio de amañar contratos de obras públicas. Explicó que había entregado grandes cantidades de dinero a Ábalos y a su asesor y que le decían que parte de ese dinero iba a financiar al partido, aunque no aportó pruebas.

El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno ha incorporado las declaraciones de Aldama y Koldo García a la pieza separada secreta que abrió en diciembre. El comisionista ya declaró en este procedimiento, incluso entregó un sobre que tenía como remitente a la actual presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez. Según afirma, el paquete contiene pruebas sobre la financiación irregular del PSOE. En el juicio también destacó que llegó a también se acercó a Juan Guaidó para financiar al partido y a la Internacional Socialista con cupos de petróleo venezolano.

«Esto sale gratis»

La UCO señala varios intentos de llamada del entonces CEO de Globalia, Javier Hidalgo, a Koldo García en agosto de 2021. Aldama preguntó al directivo si le habían llamado. Horas más tarde, el asesor remitió a Ábalos varias imágenes con el chalé ubicado en Marbella y el siguiente mensaje: «Buenas, te comento. Esto sale gratis. Por las molestias generadas». El alquiler lo abonó Patricia Úriz: 9.800 euros (8.000 en efectivo y otros 1.800 por transferencia).

Los investigadores consideran que el destino vacacional del exministro lo pagó la matriz de Air Europa como contraprestación a la nota emitida por Transportes sobre el futuro rescate de la aerolínea, lo que le permitía ganar tiempo con sus acreedores. Sin embargo, Koldo García esgrimió que su entonces pareja se encargó de la gestión y pagó una parte (de ahí su referencia a la gratuidad) porque había incendiado la cocina de la vivienda que le encargaba el exministro en Madrid.

Pactos con la Fiscalía

Ábalos y Koldo García acusaron a Aldama de haber llegado a un pacto con la Fiscalía Anticorrupción. Lo cierto es que Luzón pretendía rebajar aún más la petición de siete años de prisión que solicitó inicialmente tras aplicarle el atenuante de confesión. Para ello pretendía aplicarle una atenuante muy cualificada, un escenario que impidió la fiscal general, Teresa Peramato. Quien sí lo hará será la acusación popular que lidera el PP, que rebaja la petición en dos grados, lo que evitaría que el comisionista vuelva a la cárcel, donde estuvo de forma preventiva por el caso hidrocarburos hasta que comenzó a colaborar.

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