La trama de Zapatero señala a seis de sus ministros: Sebastián, Bono, Moratinos...
Antiguos miembros de sus gobiernos aparecen salpicados por sus negocios en China, Venezuela y África

José Luis Rodríguez Zapatero con los ministros de su primer gobierno.
La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional ha estrechado el cerco de la investigación del caso Plus Ultra sobre la figura del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. El dirigente socialista tejió, presuntamente, una red dirigida por testaferros y enlaces para desarrollar sus negocios de influencia en España, Sudamérica, China y África. En esas relaciones, en mayor o menor medida, Zapatero involucró a, al menos, seis de quienes en su día fueron sus ministros: Miguel Sebastián, José Bono, Miguel Ángel Moratinos, José Blanco, Magdalena Álvarez y Beatriz Corredor.
Zapatero está en el foco de la Audiencia Nacional en el marco de la investigación conducida por la UDEF. En esas pesquisas aparecen referenciados algunos de los negocios que el expresidente ha desarrollado en los últimos años, previsiblemente gracias a su red de influencia en el Gobierno de Pedro Sánchez, así como en sus relaciones cultivadas con las élites de China y Venezuela. Pero los negocios del expresidente van mucho más allá de los que aparecen reflejados en ese sumario del caso Plus Ultra.
La maquinaria de lobby de Zapatero, ahora bajo la lupa al sospechar que puede esconder delitos de tráfico de influencias, alcanzó a varios de quienes fueron sus estrechos colaboradores durante las dos legislaturas que ejerció el poder desde Moncloa.
Miguel Sebastián
Es el caso, por ejemplo, de Miguel Sebastián. Ocupó la cartera de Industria, Turismo y Comercio en la última legislatura de Zapatero, entre 2008 y 2011. Fue también director de la Oficina Económica de Moncloa en la primera etapa, entre 2004 y 2008. Fue uno de los hombres que le enseñaron economía al presidente «en dos tardes», según la famosa frase de Jordi Sevilla. Sebastián volvió a trabajar para Zapatero en 2022 como coordinador académico del Gate Center, el lobby prochino que montó el expresidente y que aparece señalado como canalizador de pagos por valor de 266.000 euros procedentes de Inteligencia Prospectiva, una sociedad pantalla fundada por dos empresarios venezolanos involucrados presuntamente en la trama Plus Ultra.
Sebastián aparece también en otro de los frentes chinos desarrollados por Zapatero, como es el Consejo de Cooperación y Desarrollo Económicos UE-China (ECE-CDC). Una organización que el expresidente montó en primavera de 2024 como catalizador para la entrada de empresas chinas en Europa a través de España. Sebastián aparece en varias fotos de eventos y comidas de trabajo con empresarios chinos.

Magdalena Álvarez
En ese mismo Consejo de Cooperación y Desarrollo Económicos UE-China aparece vinculada otra integrante de los ejecutivos socialistas: Magdalena Álvarez, la que fuera ministra de Fomento en el primer Gobierno de Zapatero (entre 2004 y 2009). Álvarez incluso acompañó a Zapatero en un viaje a China con el ECE-CDC, una especie de ICEX chino a través del que el expresidente —como desveló THE OBJECTIVE— conseguía clientes asiáticos.
A dos de ellos, Huawei y Quick Laser, Zapatero les consiguió un sitio privilegiado durante la visita de Pedro Sánchez a China en el otoño de 2024. El nombre de Álvarez también aparece entre los apuntes del testaferro del expresidente, Julio Martínez.

Miguel Ángel Moratinos
Miguel Ángel Moratinos, el que fuera su ministro de Exteriores y pieza clave en la política internacional desarrollada por su Gobierno con algunos de los países que luego Zapatero convirtió en clientes —como el caso de Venezuela—, también aparece mezclado con los negocios de lobby del expresidente. Además de Venezuela y un oscuro episodio con Duro Felguera que involucra a Zapatero y Maduro, Moratinos ha trabajado estrechamente con el Grupo AGEM, un consorcio de servicios que opera en áreas como «sanidad, industria, medio ambiente, seguridad, infraestructuras o edificación». AGEM tiene parte de su negocio centrado en África, concretamente en Guinea Ecuatorial. Además, figura como cliente de Whathefav, la agencia de comunicación de las hijas de Zapatero.
Moratinos, tal y como desveló TO, también participó en un negocio de lobby coordinado por Zapatero en Guinea. En 2017, el Banco Nacional de Guinea Ecuatorial (Bange) inauguró una oficina de representación en la calle Serrano de Madrid en la que se limitaba a prestar asesoramiento a clientes que buscaban hacer negocios con la antigua colonia española. El gran salto para convertirse en un Establecimiento Financiero de Crédito (EFC) no llegó hasta 2019, cuando el Ministerio de Economía del Gobierno de Sánchez, que tan solo llevaba unos meses en la Moncloa, autorizó al autócrata Obiang a consolidar el Bange en Madrid. Esa licencia facilitaba a un régimen corrupto la apertura en la capital de España de «un lavadero de dinero procedente de la corrupción», según la oposición guineana.

José Bono
En esa operación con Guinea aparece otro de los hombres fuertes de Zapatero en su primer Gobierno: José Bono, su ministro de Defensa. Bono fue clave para abrir camino a empresas españolas en el país africano, así como al régimen guineano en España. También aparece relacionado con el Grupo AGEM, cliente de las hijas de Zapatero.
El primer contacto del trío Zapatero-Moratinos-Bono de forma conjunta con Guinea se produce en un viaje en 2014, con el pretexto de impulsar un plan contra la pena de muerte en el país. Son los comienzos del Zapatero lobista, de la mano de sus dos antiguos colaboradores, quienes ya se habían abierto una buena agenda de contactos en el país.
Hay otro punto oscuro en la relación de negocios que une a Bono y Zapatero. Se remonta muchos años atrás, a 2005, cuando el entonces ministro de Defensa coordinó una venta a Venezuela de cuatro buques de vigilancia oceánica y cuatro patrulleras de vigilancia litoral que superó los 1.200 millones de euros. Aquella operación la efectuó sobre el terreno uno de los hombres fuertes de Zapatero y su presunto testaferro en el país en años venideros, el embajador Raúl Morodo.
Muchas fuentes apuntan a que aquel negocio —que incluso ha despertado el reciente interés de la CIA, como ha adelantado este diario— estuvo plagado de comisiones. Estados Unidos, de hecho, decidió vetarlo por la presencia de su tecnología en los buques.
José Blanco
No se puede comprender la esfera de los negocios de Zapatero sin mencionar la figura de José Blanco, su secretario de Organización en el PSOE y posteriormente ministro de Fomento. Blanco fundó después el lobby Acento, junto con el exministro del PP Alfonso Alonso. La consultora tuvo entre sus firmas asesoradas a Huawei, una de las firmas para las que Zapatero puso a disposición su red de influencia en un momento crítico en el que todo Occidente estaba vetando a la tecnológica china en los proyectos del núcleo del 5G.
Zapatero ayudó a Huawei, como desveló TO, a introducirse en sistemas sensibles como el de las escuchas policiales del Sitel, en unos años en los que también dejó su huella en Hacienda, la Seguridad Social, ADIF, la Guardia Civil e incluso el Ejército del Aire, mientras EEUU, la UE y hasta la OTAN advertían a España del riesgo de entregar redes informáticas críticas a una empresa bajo el influjo del poder político del Partido Comunista Chino. La información publicada por este diario provocó que la comisión de Inteligencia de Estados Unidos solicitase al Gobierno de Donald Trump la ruptura de la colaboración con España en materia de intercambio de información.
Blanco fue clave, además, en otro movimiento que ayudó a Zapatero a introducirse al más alto nivel en las esferas de poder chinas. En 2020, Acento montó la sociedad Acento Asia SL, de la mano de uno de sus empleados e hijo del eurodiputado del PP Esteban González-Pons.
El otro socio de la firma fue el empresario chino Fangyong Du, conocido como Miguelito Duch, íntimo amigo de Zapatero. A Duch, poco después, el CNI le relacionaría con el espionaje chino, denegándole la concesión de la nacionalidad española. Fangyong Du ayudaría a crear en 2022 Gate Center, llegando incluso a alojarla en el mismo piso en el que tenía domiciliadas sus empresas. Fuentes de la inteligencia española aseguran que allí se llevaron a cabo actividades estrechamente vinculadas al MSS chino.

Beatriz Corredor
Otro caso es el de Beatriz Corredor, la que fue su ministra de Vivienda de 2008 a 2010 y que desde 2020 ocupa la presidencia de Red Eléctrica. Corredor no aparece vinculada directamente a ninguna de las acciones de lobby de Zapatero, pero sí como receptora de, al menos, alguno de los informes elaborados por la sociedad Análisis Relevante, la que la UDEF sospecha que era una consultora que simulaba trabajos de consultoría para canalizar pagos de la trama Plus Ultra al expresidente. El correo oficial de Corredor en el gestor de la red energética aparece reseñado entre los destinatarios de esos «Informes AR».
