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Lo mejor de la semana: de las conexiones de ZP con el chavismo al registro de la sede del PSOE

Repaso a la actualidad informativa, en forma de exclusiva, durante los últimos días en este periódico

Lo mejor de la semana: de las conexiones de ZP con el chavismo al registro de la sede del PSOE

Lo mejor de la semana. | Ilustración de Alejandra Svriz

Una semana marcada, de nuevo, por el gran escándalo que supone la primera imputación en la historia de un expresidente del Gobierno español. En los últimos días hemos conocido nuevas relaciones entre el régimen de Nicolás Maduro y la trama presuntamente liderada por José Luis Rodríguez Zapatero.

El dictador venezolano usó una red de colaboradores internacionales para sortear las sanciones petroleras de Estados Unidos. El expresidente de Venezuela se valió de un sistema contable externo a la empresa estatal PDVSA manejado por militares con antecedentes penales. Solo en el primer trimestre de 2021 consiguieron exportar 45 millones de barriles por un valor aproximado de 2.200 millones de euros.

Entre los beneficiados se encontrarían Camilo Ibrahim y Felipe Baca, el primero, un antiguo accionista de Plus Ultra, y el segundo, un empresario vinculado a la trama societaria por la que se ha imputado a José Luis Rodríguez Zapatero. El régimen chavista les habría entregado seis millones de barriles, valorados en más de 250 millones de euros, para colocarlos en China.

Siguiendo con la conexión Caracas-Madrid, también ha sido noticia que la Policía detecta pagos de un socio de Alex Saab al presunto testaferro de Zapatero. La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional ha destapado un complejo entramado de transferencias que conecta pagos procedentes de un empresario vinculado estrechamente a Alex Saab —el presunto testaferro de Nicolás Maduro— destinados al entorno societario que los investigadores identifican como el canal de financiación de los intereses del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero.

Según explican fuentes policiales a THE OBJECTIVE. El eje central de esta nueva ramificación se encuentra en las actividades de Carlos Alberto Parra Delgado, un ciudadano español nacido en Venezuela, cuyos movimientos financieros han hecho saltar las alarmas de la UDEF. Parra Delgado no opera de forma aislada, sino que actúa como el engranaje operativo en territorio europeo de Jorge Andrés Giménez Ochoa, actual presidente de la Federación Venezolana de Fútbol (FVF) y una de las figuras emergentes más poderosas dentro de la estructura económica que sostiene al Palacio de Miraflores.

Arrancamos la semana sabiendo que China compensó a Zapatero con «cupos» de petróleo por ayudar a implantar el 5G de Huawei. La entrada de José Luis Rodríguez Zapatero en el mercado del petróleo tiene una fecha y momento específicos: año 2021 y sus gestiones para favorecer la implantación del 5G de la tecnológica china Huawei. Así se desvela en el libro Todos los hombres de Sánchez (editorial Deusto), de nuestra compañera Ketty Garat, y así lo relatan varios empresarios de la trama de los hidrocarburos desde hace dos años a THE OBJECTIVE: en «pago a ese blanqueamiento», el Gobierno chino —principal comprador de crudo venezolano tras las sanciones internacionales a Venezuela— pagó a Zapatero disponiendo de sus «cupos» de petróleo venezolano en el año 2021.

En aquellas fechas, comisionistas y lobistas pugnaban por una cuota mayor en varios negocios, en los que se incluía la mediación en los rescates financieros de Air Europa, Plus Ultra y Duro Felguera. Sin embargo, fueron el intento de «cambiar a los jugadores» en la trama del fuel y las fricciones por hacerse con el favor de la entonces número dos de Nicolás Maduro, Delcy Rodríguez, los elementos que dinamitaron la cohabitación de las dos facciones socialistas en los negocios internacionales.

También hemos sabido que EEUU ultima la imputación del «testaferro» de Zapatero por blanqueo de capitales. Distintas fuentes del ámbito policial y judicial en España han revelado a este periódico que la Administración estadounidense prepara una «operación inminente» para imputar al presunto «testaferro» de Zapatero, Julio Martínez Martínez, por presuntas operaciones de blanqueo de capitales en Miami. 

La imputación se produciría atendiendo al «principio de territorialidad», que implica la comisión de delitos en suelo estadounidense, concretamente «operaciones de blanqueo en Miami». Allí residió el intermediario del expresidente del Gobierno para diferentes operativas presuntamente delictivas investigadas en España, como consta en los informes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional.

Una revelación que deriva en apuros para el expresidente del Gobierno. Les hemos contado que Zapatero pierde el control de su «testaferro» y teme que pueda colaborar con la Fiscalía.

El escenario judicial que cerca al expresidente del Gobierno ha avanzado hasta el punto de que los lazos de estricta confidencialidad que unían al exlíder socialista con su presunto testaferro, Julio Martínez Martínez, conocido como Julito, se han agrietado de manera irreversible. Según ha podido saber THE OBJECTIVE, Zapatero ha perdido el control sobre su hombre de confianza y alberga serias sospechas de que este se encuentre a un paso de sellar un acuerdo con la Fiscalía Anticorrupción para eludir un horizonte penal extremadamente adverso.

Si la semana empezaba con problemas para el expresidente, termina con problemas para su partido, el PSOE, y con revelaciones preocupantes sobre el entramado que rodea a la formación. Tras el registro de la sede socialista de Ferraz por parte de la UCO a mitad de semana, supimos poco después que la Guardia Civil expedientó tres veces al jefe de la UCO mientras investigaba la corrupción.

El director adjunto operativo de la Guardia Civil, el teniente general Manuel Llamas, ordenó abrir hasta tres informaciones reservadas contra Rafael Yuste cuando era coronel jefe de la Unidad Central Operativa (UCO), en pleno estallido de distintos casos de corrupción que afectaban a dirigentes del PSOE y al entorno del presidente Pedro Sánchez.

La apertura de estas investigaciones internas, en unos casos, y de expedientes disciplinarios en otros, es lo que indaga precisamente el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, en el marco del caso que instruye sobre el presunto entramado dirigido por Santos Cerdán y Leire Díez que buscaba desestabilizar los procedimientos judiciales que afectaban al Partido Socialista y al Gobierno.

Escándalos presentes y pasados que afectan al presidente del Gobierno, a su predecesor —socialista— José Luis Rodríguez Zapatero y a numerosos nombres que acompañaron al expresidente. Terminamos la semana conociendo que la trama de Zapatero señala a seis de sus ministros.

La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional ha estrechado el cerco de la investigación del caso Plus Ultra sobre la figura del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. El dirigente socialista tejió, presuntamente, una red dirigida por testaferros y enlaces para desarrollar sus negocios de influencia en España, Sudamérica, China y África. En esas relaciones, en mayor o menor medida, Zapatero involucró a, al menos, seis de quienes en su día fueron sus ministros: Miguel Sebastián, José Bono, Miguel Ángel Moratinos, José Blanco, Magdalena Álvarez y Beatriz Corredor.

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