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Tribunales

Ábalos asume la compra de las mascarillas ofertadas por Aldama: «Fue mi decisión política»

El pedido se duplicó de cuatro a ocho millones de unidades -lo que ofertaba Aldama- y Ábalos lo asume como propio

Ábalos asume la compra de las mascarillas ofertadas por Aldama: «Fue mi decisión política»

José Luis Ábalos y Víctor de Aldama.

Es una de las incógnitas que ha rodeado el caso desde que se conoció la auditoría del Ministerio de Transportes sobre la compra de mascarillas, y ha sido uno de los asuntos que ha sobrevolado las cinco semanas de declaraciones en el Tribunal Supremo en el marco del juicio a José Luis Ábalos: ¿Quién dio la orden de comprar ocho millones de mascarillas sólo 38 minutos después de haber ordenado comprar sólo cuatro millones? Es un detalle importante en la investigación, puesto que la oferta de Soluciones de Gestión (vinculada a Víctor de Aldama) se presentó en el Ministerio días antes de la orden de compra y encajaba exactamente con esos ocho millones. Ábalos ha desvelado que la orden de que fuesen ocho fue suya y que fue «una decisión política».

Con esos términos, Ábalos ha asumido la responsabilidad de la compra de los ocho millones de mascarillas que conformaron el primer pedido de material que realizó Transportes a través de Puertos del Estado. Una compra que es uno de los núcleos esenciales de la causa judicial que ya está llegando a su fin, con la declaración de Ábalos ante el Supremo.

La oferta, como han ido relatando diferentes protagonistas que han ido pasando en las últimas semanas por el Supremo, llegó el día 16 de marzo por escrito y fue entregada a Koldo García en mano. Éste la llevó en mano al subsecretario de Transportes, Jesús Gómez, quien le dio trámite. Ambos protagonistas lo admitieron así en la misma Sala.

Sin embargo, uno de los puntos oscuros de la compra tuvo que ver con lo que reveló la auditoría encargada por Óscar Puente en primavera de 2024, que fue hecha pública en agosto de ese año. Según ese informe, la orden de compra de mascarillas original apuntaba a la adquisición de cuatro millones de mascarillas para un periodo de quince días, pero había un excel que manejaban internamente los cargos involucrados en la compra que apuntaba a que se necesitarían ocho millones para un periodo de un mes.

La oferta de cuatro millones se duplicó en sólo 38 minutos, los que tardó en llegar a Puertos del Estado una contraorden con la firma del ministro que apuntaba a la compra de ocho millones. De esa manera, el contrato con Soluciones de Gestión se duplicaba y alcanzaba los 24 millones de euros. Sorprendía que esos términos, los de ocho millones de mascarillas, encajaban a la perfección con la oferta presentada por la sociedad vinculada a Víctor de Aldama, que había llegado al Ministerio el día 16 -casi una semana antes de la orden de compra-. Nadie había especificado quién tomó la decisión de duplicar la orden… hasta ahora.

Ha sido el propio Ábalos quien ha calificado la decisión de «política» y ha asumido la responsabilidad de aumentar el pedido. «Con las dificultades que había, pedir para 15 días era pedir nada. Era muy difícil encontrar material. No era para estar armando expedientes cada rato». Ha señalado que cuando vio la orden de compra de cuatro millones de mascarillas decidió enmendarla.

«Declaramos el estado de alarma con unas dudas tremendas. El presidente consultó a personas que le merecían crédito, yo era una de ellas. Le dije que había que decretar el estado de alarma ya. Entonces en España todavía no había muertes. Los peores momentos fueron después», ha señalado. Fueron, ha dicho, «días grises» en los que su jornada comenzaba «en Moncloa, donde lo primero que miraba eran las cifras de muertos».

Además, Ábalos ha defendido los términos en los que se llegó a la contratación de Soluciones de Gestión. «Que querían, ¿que hiciésemos un concurso y esperásemos 15 días? La ley permitía la preselección… aunque no la hubo».

Se desvinula del piso de Jésica

«Yo nunca pernocté en ese apartamento. Escolano sí, incluso dijo que lo había usado los dos primeros meses. Yo nunca tuve llaves, el que nunca estuvo allí una noche fui yo. Estuve ahí alguna vez después de comer, si comía con ella (Jésica Rodríguez)», ha reconocido Ábalos en la duodécima jornada del juicio. El exministro ha explicado que tuvo la oferta de la vivienda de Plaza de España a finales de 2018, pero que no pudo hacerla efectiva porque sobre ella pesaba un pleito por el antiguo ocupante.

La trama pagó 88.100 euros de alquiler, aunque la mayor parte de esa cantidad, 82.000 euros, la aportó un socio de Aldama, Alberto Escolano. Otros 6.000 euros los habrían abonado el propio Koldo García a través de una cuenta bancaria de su hija, que entonces solo tenía un año, y su hermano Joseba García. El asesor afirmó la semana pasada que ayudó a Jésica Rodríguez a buscar la casa, ya que su situación era «complicada porque vivía en un piso compartido» y ella y Ábalos mantenían una relación personal.

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