The Objective
Tribunales

Ábalos salva a Sánchez y alimenta las especulaciones sobre un pacto con Moncloa

El exministro arremete contra la auditoría que encargó Puente y recuerda que este también compró material a «un amigo»

Ábalos salva a Sánchez y alimenta las especulaciones sobre un pacto con Moncloa

Koldo García, Aldama, Ábalos y Sánchez. | Ilustración de Alejandra Svriz

José Luis Ábalos descartó tirar de la manta. Durante su declaración en el juicio de las mascarillas evitó hablar de Pedro Sánchez, lo que alimenta las especulaciones de un pacto con Moncloa. Contrasta con la versión que ofreció unos días antes Víctor de Aldama, que repitió su nombre en una veintena de ocasiones. El comisionista aseguró que el presidente del Gobierno «lo sabía todo» y lo situó en el «escalafón uno» de la presunta organización criminal. El exministro solo le mencionó una vez para lamentar que se filtrara una conversación que podría poner en riesgo la seguridad nacional. En cambio, arremetió contra la auditoría que encargó Óscar Puente y recordó que fue denunciado por comprar material sanitario a «un amigo».

Ábalos reprochó este lunes en el Tribunal Supremo que se filtrara una comunicación con Sánchez respecto al frustrado viaje de Delcy Rodríguez a Madrid el 20 de enero de 2020. La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil incluyó en uno de sus informes el mensaje que envió cuatro días antes al presidente del Gobierno para informarle de que la entonces vicepresidenta de Venezuela quería reunirse con el exministro «discretamente». Sánchez respondió con un escueto «bien». En la conversación que mantuvo con Koldo García a continuación le comentó que «no me ha dicho nada, pero al menos no pone pegas».

«No entiendo que una conversación de un ministro con el presidente del Gobierno sea aireada así, sin respeto. No lo entiendo. Por otro lado, no hay nada de la penetración de Aldama en la Guardia Civil. No hay whatsapps, no hay conversaciones», reprochó Ábalos, que volvió a arremeter contra la UCO. Sin embargo, durante su declaración en el juicio la semana pasada, los agentes defendieron que el jefe de la trama era el comisionista, porque es quien «paga y manda», aunque reconocieron que sin el ministro «no habría sido posible».

Ábalos y la lealtad

El exministro, que se enfrenta a peticiones de hasta 30 años de prisión, no recogió el guante de Aldama. El comisionista aseguró el pasado miércoles en el juicio que Sánchez estaba en la cúspide de la trama y que era quien daba instrucciones al asesor. Relató que Koldo García le telefoneó en su presencia, que le llamaba «Pedro» de forma coloquial y que notó esa cercanía porque «cuando Koldo llamaba a ministros», estos le atendían aunque no se llevaran bien con Ábalos.

La decisión de Ábalos responde a una estrategia procesal que pasa por acotar los hechos y evitar que el tribunal interprete la existencia de una estructura jerárquica que pueda implicar instancias superiores. El propio exministro destacó durante su declaración que tanto él como Koldo García tienen pocas cosas en común: «Quizás, lo único, la lealtad» E insistió: «Cuando alguien te sirve, siempre hay cosas que no te gustan, pero él siempre mantuvo esa lealtad y eso es un valor».

Ábalos también esquivó las acusaciones de financiación ilegal que vertió Aldama sobre las cuentas del PSOE. El comisionista aseguró haber entregado 1,8 millones de euros entre 2019 y 2020. «Si miras las cuentas y hay un pico de donaciones en ese tiempo, pues se podrá ver de dónde ha venido el dinero», resaltó. Sin embargo, las memorias anuales del partido señalan que solo recibieron 1,1 millones de euros por donaciones en esos años. Los socialistas ya avanzaron que pedirían amparo al Supremo ante «semejantes injurias».

El que fuese secretario de Organización del PSOE entre junio de 2017 y julio de 2023 evitó tirar piedras sobre su propio tejado y rechazó haber recibido pagos del partido con billetes de 500 euros en efectivo, como reconoció Koldo García. El asesor aseguró que había recibido algunas «chistorras» en liquidaciones de gastos. «En esos sobres había de todo», insistió el hombre para todo de Ábalos, poniendo en entredicho la versión oficial de los socialistas. Días antes, el exgerente del PSOE Mariano Moreno descartó que usaran billetes de esa cantidad.

La auditoría de Puente

El testimonio de Ábalos, en cambio, apuntó a Puente, que encargó una auditoría que le señalaba por la compra de mascarillas. La avanzó durante una comparecencia en el Senado en agosto de 2024. El exministro reconoció que fue «una sorpresa» porque era la primera vez que veía que se hace un informe con una causa abierta para contravenir las conclusiones del Tribunal de Cuentas. «Yo me enfadé mucho. Entonces mis relaciones con el PSOE ya no existían, pero le mandé un mensaje: Si pensáis que con esto me vais a apartar, lo lleváis claro».

Ábalos, que fue expulsado del PSOE en junio del año pasado, 15 meses después de que el partido le abriese expediente, critica que la auditoría que reclamó el actual titular de Transportes juzgó «una decisión política». El exministro insistió en que en esos momentos, en plena pandemia, existía la necesidad de buscar un proveedor y conseguirlo era un privilegio. «Es lo que le pasó al señor Puente porque le vendió un amigo. Eso era el privilegio, conocer a alguien que te pudiera vender».

El exdirigente socialista aseguró en su declaración que es una víctima, también de su expareja Jésica Rodríguez, y que por eso se ha convertido en «carne de meme». Ábalos se presentó como un ministro con poco conocimiento de lo que se hacía en su cartera: «Nunca he estado en la gestión de nada. Siempre delegué con muchísima confianza». El acusado cargó contra la Fiscalía al denunciar que tenía «la sensación de tener que estar demostrando la hipótesis». Además, volvió a poner en entredicho el papel de la UCO, a la que afeó no haber encontrado ningún botín: «En diez años solo han encontrado 95.000 euros en efectivo».

No es la primera vez que Ábalos arremete contra los investigadores, a los que acusó de tener «un sesgo permanente». La semana pasada, su abogado registró un escrito en el Supremo en el que acusaba a la UCO de filtrar a este diario los vídeos del cónclave que defenestró a Sánchez como secretario general del PSOE en octubre de 2016. También se refirió a que efectuaron una investigación prospectiva cuando no estaba imputado o a que sus informes incluyeron una foto de su boda con Carolina Perles y otras cuestiones que pertenecen a su intimidad.

Publicidad