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Tribunales

Giro de 180 grados: la Justicia de Barcelona respalda a una trabajadora despedida por faltar al trabajo por una urgencia de su mascota

Una sentencia pionera en la Ciudad Condal califica la ausencia como ‘justificada’ y obliga a indemnizar a la empleada.

Un juzgado de lo social de Barcelona ha dictado una sentencia pionera que respalda la ausencia al trabajo por una urgencia veterinaria, al considerar que este tipo de situaciones no pueden calificarse como faltas injustificadas ni como ausencias «por capricho».

El titular del juzgado número 25 de lo social del Tribunal de Instancia de Barcelona ha estimado el recurso presentado por una trabajadora de un call center que fue despedida de forma disciplinaria a finales de 2024 tras acumular varias ausencias laborales que la empresa consideró injustificadas.

Gato en el veterinario

Un despido tras cuatro ausencias

De acuerdo con la sentencia, la trabajadora faltó a su puesto de trabajo en cuatro ocasiones durante dos meses. La última de ellas tras recibir una llamada urgente del veterinario en el que se encontraba su perro, el cual estaba enfermo y en estado terminal, en la que le pedían que acudiera de inmediato para practicarle la eutanasia y evitar que el animal siguiera sufriendo.

A pesar de la situación, la empresa consideró estas faltas como injustificadas y graves, por lo que decidieron aplicarle un despido disciplinario. Sin embargo, el juzgado ha determinado que estas ausencias estaban justificadas y que el despido fue improcedente, obligando a la empresa a indemnizar a la trabajadora.

La ley del Bienestar Animal

En este caso, la sentencia ha sido bastante firme respecto a esas ausencias: «No puede concebirse como una ausencia por capricho de la trabajadora, sino que la misma descansa en razones sobrevenidas, imprevisibles, humanitarias y éticas, pues resultaría inmoral que el animal hubiera tenido que prolongar la agonía hasta que la trabajadora terminase su jornada más allá de las 16:00 horas para que volviera a su domicilio, llevara la perra hasta la clínica veterinaria y se procediera a eutanasiarla»

Además, esta solución dada por el juzgado recuerda la Ley de Bienestar Animal, la cual impone obligaciones de cuidado a los propietarios de sus animales de compañía, lo que refuerza esa necesidad de interrumpir la jornada laboral si alguno de las mascotas necesita acudir al veterinario.

Por otro lado, según RTVE, el magistrado detectó irregularidades en el sistema de control horario. Según la sentencia, todas las entradas y salidas estaban registradas exactamente a las 8:00 y a las 16:00 horas, una precisión que el juez considera «prácticamente imposible». Además, durante el juicio, la trabajadora reconoció haber llegado tarde en alguna ocasión, pero aseguró haber cumplido su jornada laboral. Todo esto genera un registro horario que el juez considera poco fiable, lo que no aporta pruebas en contra de la empleada.

¿Se puede faltar al trabajo por acudir al veterinario?

La respuesta corta es que en España no existe un permiso retribuido para llevar a tu mascota al veterinario. Según recoge la ley, dentro del artículo 37.3 del Estatuto de los Trabajadores, solo existe este permiso para casos como: enfermedad, matrimonio, traslado de domicilio, o fallecimiento de familiares, entre otros, pero no hace referencia explícita a las mascotas.

¿Qué hago si mi mascota está enferma?

En el caso de que necesites cuidar a tu mascota de manera urgente y tengas que faltar al trabajo, lo más necesario es comunicar la situación a tu empresa y así ver cuáles son las opciones que tienes disponibles. Algunas opciones pueden ser:

  • Pedir un cambio de turno
  • Recuperar en otro momento las horas perdidas
  • Pedir días por asuntos propios

Lo ideal es comentar con tu empresa el problema y así en conjunto encontrar alguna solución disponible. En cualquier caso, habrá que ver si esta sentencia judicial en Barcelona no sienta precedente para más casos de urgencia extrema.


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