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Tribunales

La Fiscalía apoya la semilibertad del etarra Txeroki pero le exige pedir perdón a las víctimas

El Gobierno vasco aprobó que el exjefe de la banda terrorista pueda salir de prisión de lunes a viernes para trabajar

La Fiscalía apoya la semilibertad del etarra Txeroki pero le exige pedir perdón a las víctimas

El etarra Txeroki durante un juicio en la Audiencia Nacional. | Emilio Naranjo (EFE)

La Fiscalía de la Audiencia Nacional considera «procedente» que Garikoitz Aspiazu, Txeroki pueda salir de prisión de lunes a viernes. El Gobierno vasco concedió hace dos semanas al exjefe de ETA la aplicación del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario para trabajar o hacer labores de voluntariado en un movimiento que las víctimas consideran una «amnistía encubierta». A pesar de apoyar la semilibertad del reo, condenado a más de 377 años de cárcel, el Ministerio Público le exige pedir perdón a las víctimas francesas. También solicita información sobre su actividad laboral y que aclare si esta se integra en el Programa Individualizado de Tratamiento que sigue.

«Resulta procedente la aplicación del principio de flexibilidad, en atención a la evolución del interno y al Programa Individualizado de Tratamiento consistente en permitir las salidas de lunes a viernes para realizar labores de voluntariado», precisa la Fiscalía de la Audiencia Nacional en un comunicado al que ha tenido acceso THE OBJECTIVE. Txeroki lleva desde octubre de 2024 participando en talleres que incluyen «contacto directo» con las víctimas de ETA.

En su escrito de alegaciones al Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria, en el que se muestra a favor de la decisión del Gobierno vasco, la Fiscalía destaca la participación de Txeroki en talleres de justicia restaurativa, que incluyen contacto directo con víctimas, y certifica «su compromiso serio» de apoyarlas en «sus procesos de sanación y reparación emocional». No obstante exige «la necesidad del perdón a las víctimas causadas en Francia» como consecuencia «de la acumulación de sentencias».

El polémico artículo 100.2

La Fiscalía también ha pedido información sobre la actividad laboral de Txeroki, datos complementarios para aclarar «en qué medida el trabajo en semilibertad en este caso concreto tiene un contenido tratamental (y no solo productivo) y cómo ese contenido se integra en el Programa Individualizado de Tratamiento».

La Consejería de Justicia y de Derechos Humanos del País Vasco, que dirige la socialista María Jesús San José, acordó a principios de febrero aplicar el artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario a Txeroki, que desde entonces puede salir de la prisión de Martutene, en San Sebastián, de lunes a viernes para trabajar o realizar labores de voluntariado. El requisito es que debe volver para dormir. Los fines de semana también permanece en la cárcel. El exjefe de ETA, condenado a más de 377 años de prisión, aún no puede beneficiarse de los privilegios del tercer grado.

Las víctimas critican la decisión al considerar que el artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario es medida prevista por la ley con carácter excepcional se está utilizando de forma sistemática con los presos de ETA para flexibilizar el cumplimiento de sus penas. «Estamos ante una amnistía encubierta absolutamente incompatible con el derecho de las víctimas a la justicia y contraria a nuestro ordenamiento jurídico», denuncia el  Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite).

En opinión de la presidenta de Covite, Consuelo Ordóñez, «esta política penitenciaria del Gobierno vasco supone la culminación de la última exigencia de ETA que queda por cumplir, que es, en palabras de la propia izquierda abertzalevaciar las cárceles». La dirigente también se ha mostrado «indignadísima» por la semilibertad de uno de los asesinos de su hermano, el etarra Juan Ramón Carasatorre, en virtud al artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario. Considera que se está utilizando esa «trampa» para proseguir con la «amnistía encubierta».

Presos etarras

Las asociaciones de víctimas de ETA advierten de que esta fórmula podría beneficiar a medio centenar de terroristas que aún cumplen condena en las cárceles de País Vasco y Navarra. La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) señala que en la actualidad existen 58 etarras que no pueden salir de prisión, mientras que otros 66 disfrutan de diferentes beneficios. La mayoría, 54, disfrutan de un tercer grado, mientras que otros 12 gozan de un régimen de semilibertad gracias al artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario.

Desde que el Gobierno autonómico posee las competencias en materia penitenciaria (octubre de 2021), ha permitido que 35 reclusos se beneficien de beneficios en virtud del artículo 100.2 del Régimen Penitenciario. La mayoría de ellos, 30, son miembros de ETA, según los datos a los que ha tenido acceso este diario. La banda terrorista anunció el cese definitivo de la actividad armada en octubre de 2011 y, siete años más tarde, el desmantelamiento de todas sus estructuras.

Las víctimas denuncian que desde entonces han prevalecido los intereses de los terroristas frente a los de los suyos. En estos momentos, 18 etarras disfrutan de beneficios en virtud del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario, según datos del Gobierno vasco. Otros 12 terroristas que obtuvieron dicha prebenda desde octubre de 2021 ya han cumplido su condena o han conseguido el tercer grado.

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