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Tribunales

Tus vecinos pueden demandarte si usas tu plaza de garaje como un taller para tu coche, según aclara la Ley de Propiedad Horizontal

El artículo 7.2 de la LPH confirma que si das un mal uso a tu aparcamiento podrías tener que enfrentarte a un juez

Tus vecinos pueden demandarte si usas tu plaza de garaje como un taller para tu coche, según aclara la Ley de Propiedad Horizontal

Hombre reparando su coche en una plaza de garaje | Canva

El tema de losgarajes comunitarios es algo que suele causar problemas entre los vecinos de un mismo edificio, ya que a menudo surgen conflictos por lo que sí se puede hacer y lo que no. De esta manera suelen aparecer dudas como «¿puedo usar mi propia plaza como lugar en el que reparar el coche?». A pesar de que hay muchas personas que creen que si, debido a que la plaza es de su propiedad, la Ley de Propiedad Horizontal (LPH) explica lo contrario. A pesar de que la plaza sea de tu propiedad, el garaje sigue siendo un elemento común, por lo que debes darle un «buen uso». Usarlo como taller puede hacer que te arriesgues a multas e incluso a perder tu plaza.

La clave de todo esto se encuentra en el artículo 7.2 de la Ley de Propiedad Horizontal, el cual se encarga de establecer los límites existentes de lo que un vecino puede hacer dentro de su espacio: «Al propietario y al ocupante del piso o local no les está permitido desarrollar en él o en el resto del inmueble actividades prohibidas en los estatutos, que resulten dañosas para la finca o que contravengan las disposiciones generales sobre actividades molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas».

Coche en una plaza de garaje
Coche en una plaza de garaje

¿Por qué esto es considerado un límite?

Para la ley, que uses la plaza de un garaje comunitario como taller es claramente un ejemplo de lo que no puedes hacer, ya que puede ser una actividad que vulnere la convivencia con el resto de vecinos. Esto se debe principalmente a que las plazas de garaje están destinadas únicamente a aparcar, y darles un uso «inadecuado» puede complicar mucho las cosas.

En primer lugar, podrías poner en peligro al resto del edificio, ya que el hecho de trabajar y almacenar líquidos inflamables como aceite o gasolina en un espacio reducido puede aumentar el riesgo de incendio. Además, podrías dañar la estética y la higiene del mismo si dejas algún tipo de mancha en el suelo o las paredes, cosa que a la larga afectaría al resto de vecinos.

El garaje es para aparcar

La mayoría de los estatutos de un edificio defienden que legalmente una plaza de garaje debe usarse para aparcar, por lo que usarla para cualquier otro tipo de cosa sería como incumplir dichas reglas. Realizar obras en un espacio que no tiene licencia ni medidas de seguridad puede ser peligroso y va en contra de la ley. Así lo establece el  el artículo 9.1 de la LPH:  «Son obligaciones de cada propietario: respetar las instalaciones generales de la comunidad y demás elementos comunes, ya sean de uso general o privativo de cualquiera de los propietarios, estén o no incluidos en su piso o local, haciendo un uso adecuado de los mismos y evitando en todo momento que se causen daños o desperfectos».

¿Y si decides ignorar las reglas?

Si decides ignorar las reglas establecidas y seguir utilizando tu plaza de garaje como te apetezca, tus vecinos podrían quejarse y hacer lo siguiente:

  1. Enviar un comunicado oficial: si tus vecinos ya han intentado hablar contigo y aun así has decido seguir, estos podrán enviarte un comunicado oficial (normalmente burofax) exigiéndote que pares de manera inmediata, y advirtiéndote de lo que puede pasar si no lo haces.
  2. Demandarte: si tras lo anterior las acciones siguen ellos podrán demandarte ante un juez.

Si la situación llega ante un juez este podría obligarte a cesar dichas acciones de manera inmediata y hasta podría llegar a quitarte la plaza de garaje. «Si la sentencia fuese condenatoria, podrá disponer, además de la cesación definitiva de la actividad prohibida y la indemnización de daños y perjuicios que proceda, la privación del derecho al uso local por tiempo no superior a tres años, en función de la gravedad de la infracción y del perjuicio ocasionado a la comunidad», establece el artículo 7.2 de la LPH.

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