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Ni brezo ni cañizo: la LPH te prohíbe tapar la barandilla de tu terraza si rompes la estética del edificio

La fachada de un inmueble es un elemento intocable y si te saltas las normas podrías enfrentarte a demandas

Ni brezo ni cañizo: la LPH te prohíbe tapar la barandilla de tu terraza si rompes la estética del edificio

Una terraza con un brezo | Canva Pro y Gemini Pro

Las terraza es un elemento común y deseado entre muchísimas personas a la hora de alquilar un piso; sin embargo cuando ya se tiene una, hay algo que muchos inquilinos desean: privacidad. Existen pisos en los que la separación entre terrazas es prácticamente nula, por lo que en todo momento se puede ver lo que el resto de vecinos está haciendo o incluso hay quien se siente observado por los viandantes desde la calle. Es por ello por lo que a la mayoría se le ocurre la idea de colocar brezo o cañizo en la barandilla, pero cuidado porque no vale cualquiera.

Aunque esto pueda parece un gesto «inofensivo» que no tiene porqué molestar nadie, la realidad es muy distinta. A pesar de que la terraza es tuya, la parte exterior sigue siendo un elemento común del inmueble, por lo que si tu «reforma» afecta a la estética del mismo, puedes estar obligado a quitarlo.

Dañar el exterior del edificio

La fachada es como un elemento intocable. «El propietario de cada piso o local podrá modificar los elementos arquitectónicos, instalaciones o servicios de aquél cuando no menoscabe o altere la seguridad del edificio, su estructura general, su configuración o estado exteriores, o perjudique los derechos de otro propietario», explica la Ley de Propiedad Horizontal (LPH) en su artículo 7.1.

Fachada de un edificio
Fachada de un edificio

Esto quiere decir que tú no puedes poner en tu terraza ningún tipo de brezo, cañizo o malla que pueda taparla, ya que estarías alterando la configuración exterior del inmueble. Al igual que no puedes poner un toldo de un color distinto al de tus vecinos, no puedes ocultar la barandilla ni la terraza simplemente porque que te apetezca.

¿Por qué se prohiben estos materiales?

Poner en las terrazas cualquiera de estos materiales está prohibido principalmente porque altera la imagen exterior que tenía el edificio en sus inicios. Es necesario saber que la fachada se considera un elemento común de todos los vecinos, por lo que su aspecto visual debe ser algo con lo que todos estén de acuerdo, no puede adaptarse a los gustos de cada uno. Por eso, para realizar cualquier modificación que se vea desde la calle es necesario contar con el permiso y el voto a favor del resto de vecinos.

La excepción a tener en cuenta

Según un artículo publicado por Noticias Trabajo, existe una sentencia reciente de la Audiencia Provincial de Las Palmas que ha aclarado mucho este tema. En este caso, un vecino pudo mantener su cañizo a pesar de las quejas de algunos de sus vecinos. La cosa es que el propietario no instaló el cañizo en la barandilla que da a la calle sino en un muro interior que separaba su terraza de la de su vecino. A pesar de que algunos vecinos se quejaron, la justicia determinó que el propietario no había cometido ningún delito ya que el cañizo no era visible desde fuera, por lo que no alteraba la estética general.

¿Qué puedes hacer si quieres privacidad?

Si estás pensando en tapar tu terraza, deberías seguir estos pasos para evitar demandas:

  • Revisa los Estatutos: en algunos edificios hay normas que establecen que tipo de elementos están permitidos.
  • Pide permiso a la Junta: si vas a poner algo que se vea desde la calle, necesitas la aprobación de los vecinos.
  • Busca la uniformidad: es más probable que todos te digan que sí, si propones la idea a todos los vecinos y estos también quieren llevarla a cabo.

El punto clave es que no se vea

Lo necesario para saber si puedes o no instalar algún material como estos en tu terraza es saber si se va a ver o no desde la calle. Si no se ve, la comunidad no podrá prohibírtelo ni exigirte nada, ya que no estarás modificando ningún elemento común. De lo contrario, no queda más remedio que ceñirse a la estética ‘general’.

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