The Objective
Tribunales

La Ley de Propiedad Horizontal lo aclara: la comunidad puede prohibir a tu mascota el paso por zonas comunes

Puedes controlar quién vive en tú vivienda pero para los elementos comunitarios necesitas el permiso de tus vecinos

La Ley de Propiedad Horizontal lo aclara: la comunidad puede prohibir a tu mascota el paso por zonas comunes

Perro sentado en un sofá | Canva Pro

La convivencia entre los amantes de los animales y esas personas que prefieren mantener las distancias suele ser complicada, sobre todo porque a menudo surgen dudas como: ¿pueden mis vecinos obligarme a deshacerme de mi perro? ¿Me pueden prohibir que entre en zonas comunes? Lo cierto es que la clave para resolver este tipo de dudas es la Ley de Propiedad Horizontal (LPH), la cuál tiene en cuenta tanto tu derecho a tener mascotas, como el derecho de tus vecinos a disfrutar de las zonas comunes. Por eso es importante saber hasta qué punto la comunidad tiene poder para decirte que hacer.

Tu casa es un elemento privado

Dos perros mirando desde detrás de un muro bajo
Dos perros en una zona común

En este ámbito la Ley de Propiedad Horizontal es muy clara: la comunidad no puede prohibirte tener un perro o un gato dentro de tu vivienda, ya que esta es de tú propiedad. Todo esto aparece recogido en el artículo 7.1 de la propia LPH: «El propietario de cada piso o local podrá modificar los elementos arquitectónicos, instalaciones o servicios de aquél cuando no menoscabe o altere la seguridad del edificio, su estructura general, su configuración o estado exteriores, o perjudique los derechos de otro propietario». Lo que significa que mientras tu mascota no dañe la estructura del edificio, ningún vecino podrá obligarte a echarlo. Tú eres quien decide quién puede vivir en tú casa.

Qué pasa con las mascotas en zonas comunes

A pesar de que la ley defiende que puedas tener a tú mascota dentro de tu casa, también establece una serie de límites claros para conservar la buena convivencia de la comunidad. La LPH avisa de que en ciertos casos los vecinos sí que podrán prohibir el acceso de tu mascota a zonas comunes del edificio como: el jardín, la piscina, el ascensor, etc. Aunque hay que tener en cuenta que solo podrán hacerlo si tienen motivos suficientes o si está estipulado en los estatutos del edificio. Así aparece recogido en su artículo 6, el cuál explica que los vecinos pueden unirse para acordar qué uso darle a dichos espacios: «Para regular los detalles de la convivencia y la adecuada utilización de los servicios y cosas comunes (…) el conjunto de propietarios podrá fijar normas de régimen interior que obligarán también a todo titular».

Esto quiere decir que aunque tus vecinos no puedan prohibirte tener mascotas en tu casa, sí que pueden crear normas (siempre que tengan motivos claros) para mejorar la convivencia del inmueble como prohibir que los perros entren en una zona específica del edificio, obligar a que se usen las correas dentro del portal, exigir al dueño la limpieza de posibles accidentes, etc.

¿Y si tu perro molesta?

Existe un caso en el que la comunidad sí que podría conseguir que tu mascota saliera de la vivienda, y esto pasa cuándo es muy ruidosa y causa molestias al resto de vecinos. Si tu mascota de manera constante y a deshoras genera ruidos, tus vecinos podrían denunciarte y llevar el caso a los tribunales, acusándote de realizar actividades molestas o insalubres. Así lo defiende el artículo 7.2 de la LPH: «Al propietario y al ocupante del piso o local no les está permitido desarrollar en él o en el resto del inmueble actividades (…) que contravengan las disposiciones generales sobre actividades molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas». Por lo que si tu perro ladra durante toda la noche de forma sistemática, deja olores insoportables por falta de higiene o muestra agresividad en las zonas comunes, podrías tener que abandonar tu vivienda. «Si la sentencia fuese estimatoria podrá disponer (…) la privación del derecho al uso de la vivienda o local por tiempo no superior a tres años, en función de la gravedad de la infracción y del perjuicio causado a la comunidad», establece el mismo artículo.

La Ley del Bienestar Animal

Aun así, hay que recordar que si tienes perro tienes que ser consciente de que cuidarlo es tú obligación. La Ley del Bienestar Animal establece como obligatorio lo siguiente:

  • No dejar solos a los perros más de 24 horas.
  • Limpiar los orines con productos biodegradables.
  • Evitar ruidos excesivos que rompan la paz de la comunidad.

En resumen, si tu perro se porta bien y no resulta ninguna molestia, ningún vecino podrá obligarte a no tenerlo.

Publicidad