
Los lloricas
«Seguro que ahora, el buen timonel de la transición estará apenado, sentado en la casa opulenta de algún amigacho, pensando en que los “menores de 40 años solo lo recordarán como el de Corinna, el del elefante y el del maletín”. Podría ser peor, majestad, pero es que no nos dejan»





































