
Muera la inteligencia
Cuidado que estamos ya habituados a los sucesos de terrorismo, pero este nos estremece… desborda la imaginación. Los terroristas ?sabiéndose suicidas? entran en una escuela y empiezan a ametrallar a estudiantes y profesores.

Cuidado que estamos ya habituados a los sucesos de terrorismo, pero este nos estremece… desborda la imaginación. Los terroristas ?sabiéndose suicidas? entran en una escuela y empiezan a ametrallar a estudiantes y profesores.

Sientan ese dolor. Esos abrazos en la profundidad de la desesperación. Esos ojos que ya no ven. Ese cuerpo que ya no se sostiene. ¿Los notan? ¿Les duelen la piel, el estómago y el corazón?

Me temo que, lamentablemente, aún no lo hemo visto todo. Pero el corazón del hombre, cuando está podrido o narcotizado, es capaz de las mayores fechorías y atrocidades.

¿Quién no quiere para su hijo el mejor de los futuros? Incluso el mejor de los presentes. Yo no tengo hijos pero no me resulta difícil imaginar todo lo que unos padres y madres luchan por ofrecer lo mejor posible a sus pequeños.










Somalia, Corea del Norte y Afganistán tienen algo en común. Son los tres países más corruptos del planeta, según recoge un informe de Transparencia Internacional. Se trata de sistemas que funcionan bajo la ley del soborno y la extorsión o sometidos a la férrea figura de un líder totalitario y arbitrario.



Hace apenas unos días era noticia la muerte de un niño tras ser violado en grupo, una práctica habitual que se realiza especialmente en el norte del país. Human Rights Watch denunció la situación de desamparo en la que se encuentran los niños, pues demostrar una violación en Afganistán no es sencillo.



El otro día acompañaba a una persona al aeropuerto de Madrid porque tenía que coger un vuelo, y mientras esperábamos junto al control para darle el último adiós vimos cómo la persona volvía con un bote de crema apresuradamente. Quédatelo, no me han dejado pasarlo.








Las tropas americanas se van de Afganistán en 2016 en un final responsable, dice Obama. Después lo estropea un poco, añadiendo que el país no será un lugar perfecto.




Vivían en mitad de la nada. No estaban registrados en ningún censo fiable. Habitaban un lugar inhóspito, lejos de todo. Desaparecieron de la faz de la Tierra de la noche a la mañana y solo dos días después han dejado de buscarles. No hay dinero.




No es ningún secreto que el régimen del dictador yemení Saleh está amenazado por conflictos en el norte y en el sur del país, una herencia de la división territorial que vivió durante la Guerra Fría como consecuencia de la descolonización.