
Juego de niños
Si no existieran fotografías como esta que ponen rostro a lo que cuentan los periódicos, el refugiado que se hacina en las fronteras de la UE sería mera carne de titular. Difuso, prescindible alejado de nuestra rutina.

Si no existieran fotografías como esta que ponen rostro a lo que cuentan los periódicos, el refugiado que se hacina en las fronteras de la UE sería mera carne de titular. Difuso, prescindible alejado de nuestra rutina.


Las imágenes asustan. Cientos de inmigrantes arrasan calles del turístico Salou, arrancan mobiliario urbano, atacan viandantes y hasta a la policía, cortan las vías de tren y exigen se libere a los vendedores ilegales detenidos. El gobierno CAT traga y los suelta. “Viva el vino..”

Muchas veces ignoramos que hay otros países en peor situación, y ese es el caso de los países africanos, pueblos enteros abandonados a la suerte de una tragedia, peor que la griega, pero que no genera el mismo impacto noticioso porque son pueblos que siempre han estado así.

Gracias a Dios que la Iglesia, que no Iglesias, ha levantado la voz y clamado del silencio de la casta y de lo Podemistas. Espero que los españoles nos demos cuenta que esta gentuza son fruto de la ley de educación de los ministros socialistas de educación y cultura.

Vivir se ha puesto caro. Morir barato. Por mi parte no sé si podré mirar a John o Jacques a la cara. Me siento avergonzado. De momento, démosles la bienvenida. ¡Karibu! en swahili. Si lo oye será uno de los afortunados.

El ser humano es capaz de levantar un hogar en mitad de un estercolero y entre mierdas y ratas hallará algún motivo capaz de desperezarle una sonrisa. En Calais los inmigrantes se arraciman en La jungla y, si bien lo hacen con la provisionalidad del que desea salir por piernas de allí, también urden una red asistencial entre ellos.





La vergüenza se encuentra hacinada estos días en grandes barcazas precarias. Miles de seres humanos, entre ellos cientos de niños, flotan en agua de nadie…

Los dirigentes europeos han acordado repartirse la ola de refugiados que asoman a sus fronteras mediante un sistema de cuotas. El Reino Unido ha dicho que no participa de la repartija.


n su desesperación no pensó en las consecuencias de sus actos, sin quererlo casi acaba con la vida de lo que más quiere en este mundo. Afortunadamente, de forma casi milagrosa, su hijo no se había asfixiado en el interior de la maleta rosa que podía haber sido su ataúd.



De nuevo y de manera ya imperturbable desde que existe el capitaclismo, las diferencias insalvables entre el norte y el sur de nuestros mundos, mantienen a raya en las fronteras del norte a la corte de desarrapados que habitan el sur.

Desde la antigüedad hasta nuestros días, las religiones o algunos de sus seguidores, han sido todo menos adalides del verdadero sentimiento religioso. Con barbaridades como matar en nombre de una religión, lo que se consigue es más dolor, más odio.


Pondremos toda la maquinaria necesaria para evitar que niños y jóvenes europeos con ilusión por alcanzar un mejor destino vuelvan a ser víctimas de sucesos como éste.

Que no nos engañen, que la vida no se basa sólo en competir, que no funciona. Se trata de compartir, y esa es precisamente la tecla que menos tocamos.


El barco, de 77 metros de largo y bandera de Kiribati, se habría quedado varado debido a un fallo mecánico, quedando a la deriva y a merced de los fuertes vientos de grado 6 en la escala Beaufort que dificultan las tareas de rescate. Todavía se desconoce cuando se podrá rescatar a sus tripulantes.





La han llamado Princesa. Nadie se explica como ha sobrevivido. Yo os lo diré. Cruzó cada minuto de aquellos insalvables 14 km sostenida en brazos de La Muerte.


Cuando el agua traga, no mira el color. Cuando el fondo reclama a la superficie lo que hará suyo para siempre, no escucha el idioma de los gritos. Cuando el oleaje azota y destruye, no lee la matrícula de las embarcaciones.