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Cultura

Así será el Día del Libro más raro de nuestras vidas

¿Celebramos el Día del Libro o no? Sí, lo celebramos, pero con rosas blancas y mascarillas

Así será el Día del Libro más raro de nuestras vidas

Un no Sant Jordi con chancletas y mascarilla

La costumbre de regalar un libro el día de Sant Jordi tiene su origen en el Real Decreto aprobado por Alfonso XIII en 1926 y promovido por el escritor valenciano Vicente Clavel Andrés. Originalmente se celebró el 07 de octubre. En 1929, durante la Exposición Internacional de Barcelona, las librerías salieron a las calles con sus puestos, y el éxito fue tal que se decidió cambiar la fecha al 23 de abril, para hacerla coincidir con la fecha de la muerte de Cervantes y Shakespeare (en verdad ninguno de los dos murió en esa fecha, pero esa es otra historia). Nunca se ha dejado de celebrar en sus 89 años de historia (aunque en 8 ocasiones hubo cambio de fecha). Este año también se celebrará. Aunque en unas condiciones un tanto sui generis.

De hecho, ya el pasado 23 de abril hubo una suerte de ensayo de Sant Jordi virtual, con multitud de actos online, firmas digitales de epubs y envío de rosas y libros a domicilio. Sirvió el experimento para aliviar ligeramente las maltrechas cuentas de resultados del sector, que confiaba en poder celebrar un Sant Jordi en la calle, con las típicas paradas de rosas, libros y escritores firmando sus últimas novedades en el Passeig de Gràcia de Barcelona, este 23 de julio próximo, en lo que se había conocido como el Sant Jordi de verano (y que luego pasaría a llamarse Dia del Libro y de la Rosa y luego también -oficiosamente- el Día de Santa Brígida). Sin embargo, los recientes rebrotes de la Covid-19 han echado por tierra los planes del sector.

Dia del libro y la rosa 2020

Ante la confirmación el pasado viernes día 17 de julio por la mañana por parte de la Consellera de Salud de la Generalitat, Alba Vergés, de los casi 30 brotes detectados en Barcelona, a los que se han de sumar los de la zona del Segrià y el Hospitalet, la cascada de cancelaciones de autores y firmas no se hizo esperar. No obstante, ya algunos días antes varias librerías de Figueras (La Ploma, L’Auca y La Bookman Llibreria) habían anunciado su negativa a participar en un Sant Jordi en la calle. Lo mismo que las librerías de la comarca el Segrià que hubieron de cancelar días antes, debido al confinamiento, la realización de un Sant Jordi en la calle. el De igual opinión fueron la librería Gigamesh o Sendak, de Barcelona, que ya antes del anuncio de la consellera, se habían negado a participar en un Sant Jordi que pusiera en riesgo a libreros, autores y lectores. Y lo mismo había sucedido con el grupo de editores independientes agrupados en la asociación Llegir en catalá, que en un comunicado habían manifestado lo que pocas horas después habría de aceptar todo el sector: “No es compatible pedirle a la gente que se quede en casa como hacen las autoridades sanitarias y, al mismo, animarlos desde las asociaciones del sector del libro a que vayan a Paseo de Gràcia”.

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Foto: Nacho Doce | Reuters.

Así las cosas, el comunicado de la Cámara del Libro de Cataluña y del Gremio de Floristas no se hizo esperar. El viernes 17 de julio a mediodía anunciaban que, debido la situación sanitaria y las medidas extraordinarias que se aplicarán en diversos territorios, especialmente en Barcelona y su área metropolitana, suspendían el espacio común de paras de Paseo de Gracia de la capital catalana.

Todo ello se concretó (legalmente) en las medidas del Diario Oficial de la Generalitat de Catalunya, ratificadas por el Juzgado Contencioso-Administrativo número 15 de Barcelona, que entraron en vigor este pasado sábado a las 9 horas y por un periodo de 15 días prorrogables. En dicha resolución se recomienda a la población que se mantenga en su domicilio, se limita la circulación por las vías de uso público sólo para ir a trabajar, asistir a centros sanitarios, desplazarse a entidades financieras, cuidar de personas dependientes, realizar trámites administrativos, judiciales, o notariales de fuerza mayor, acudir a comprar a establecimientos de alimentación y comercios minoristas y a actividades de ocio y deportivas con personas del grupo de convivencia habitual.

Entonces, ¿celebramos el Día del Libro o no?

Pues sí, se celebrará. Pero con algunas precauciones añadidas. En Barcelona, según confirmó el Ayuntamiento, las librerías y las floristerías podrán tener un espacio frente a sus establecimientos, al no ser considerado el Dia del Libro 2020, a diferencia de otras actividades como el teatro o los conciertos, una actividad cultural masificada. Según anunciaba ayer al Diari Ara Marià Marín, secretario técnico del Gremi de Llibreters, 80 librerías en Barcelona han solicitado la licencia para poner una parada frente a su establecimiento. No hay aforo limitado (pero sí recomendado), ni existe -de momento- la obligación de realizar cita previa para las librerías. Se apela al sentido común de los y las libreras para que controlen las colas y garanticen tanto el aforo máximo sugerido, como entradas y salidas para las colas diferenciadas y respetando las distancias de seguridad.  Lo que sí que es obligatorio, por supuesto, es la mascarilla y el gel, mucho gel. Como ya es habitual en esta festividad, los compradores podrán solicitar el 10% de descuento para la adquisición de libros.

La ciudad de Girona, por su parte, mantiene el Dia del Libro con paradas en la vía pública, concretamente en la Plaza de la Independencia. En ella, las diez librerías agremiadas al Gremi de Llibreters pondrán sus tradicionales paradas de venta de libros, así como las mesas para firmas de escritores, que este año serán un espacio común que compartirán todas las librerías. De momento hay confirmados una docena de escritores. Además de estas paradas, las librerías gerundenses tienen también la posibilidad de poner mesas con libros para su venta en el exterior de sus establecimientos.

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Imagen vía Gremi de llibreters de Mallorca.

En Palma de Mallorca, el Gremi de Llibreters ha puesto en marcha la iniciativa “Llibreries a la fresca”, proponiendo actividades para el Dia del Libro en cinco puntos diferentes de la ciudad. También los ayuntamientos de Inca y Santa María, en las Islas Baleares, se unen a la fiesta del libro y, para promocionar la lectura y dar un espacio a los autores locales, han programado eventos públicos. En la Rambla Nova de Tarragona se celebrará igualmente el Día del libro, con tres paradas en la calle (de las librerías Abacus, La Capona y Adserà), además de un espacio para firma de libros. Había programado un escenario donde se tenía previsto realizar diversas actividades culturales, pero finalmente ha sido cancelado.

Respecto a la tradicional rosa que suele acompañar a la compra del libro, el Gremio de Floristas de Catalunya anima a la ciudadanía a que vayan directamente a comprarlas a sus establecimientos. Este año, por la particularidad de las fechas, las rosas serán blancas. Tienen un millón y medio de rosas esperando a sus compradores (en un Sant Jordi normal se suelen vender unos siete millones y medio).

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«La cultura necesita nuestro apoyo y el día 23 de Julio lo tendrá.» | Imagen vía Instagram de Gremi Floristes de Catalunya.

Para todas las demás ciudades y librerías del resto del territorio español la celebración del Día del libro se mantiene según se había previsto, con actividades en los establecimientos y el tradicional descuento del 10%. Desde Cegal, además, continúan con su campaña de promoción #TodoEmpiezaEnUnalibreria, que se viene desarrollando desde el 1 de junio para “poner en valor la importancia de las librerías dentro de la cadena del libro”. Por supuesto, se habrá de acceder con mascarilla a las librerías, lavarse las manos con gel, respetar las distancias de seguridad, así como los aforos máximos permitidos.

De momento y, por lo que pueda pasar, el periódico La Vanguardia ya adelantó su tradicional foto de autores (que habría de celebrarse el próximo miércoles en el Hotel Alma, donde suele tener lugar cada año su fiesta previa a Sant Jordi) a el domingo por la mañana, en la Rambla de Canaletas, de Barcelona (el comienzo de Las Ramblas, junto a la estatua de Colón).

Todo es posible y nada se ha de descartar, dado que las medidas aplicadas especialmente en Barcelona y su área metropolitana no pasan de ser recomendaciones. Si la expansión del contagio de la Covid-19 alcanza números preocupantes, es posible que no se pueda acudir a las librerías sin haber solicitado antes una cita previa para la recogida de los pedidos y, por supuesto, se anularían todas las firmas previstas. De momento, en Barcelona, las mantienen en el interior de sus establecimientos la librería Documenta y Abacus.

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Imagen vía CEGAL.

 

Así, la sombra del confinamiento (sobre todo debida a la masiva salida de barcelonenses este pasado fin de semana hacia sus segundas residencias, desoyendo los consejos de la Generalitat) sobrevuela la ciudad condal, y la incertidumbre ahora mismo sobre cómo será este Día del Libro estival sigue presente. La ciudad condal ya es la ciudad con más contagios de Catalunya, superando ayer a Lleida, así que todo puede endurecerse en las próximas horas.

Como bien decían los libreros de la librería Cálamo, de Zaragoza, ayer en su newsletter, este próximo jueves será el Día del Libro más raro de la historia. Para conmemorarlo, celebrarán su ya tradicional Día del Libro y la Borraja (la verdura que es buque insignia de la gastronomía aragonesa). Tendrán firmas por adelantado y en diferido, obsequiarán a todos los compradores con una mata de borrajas y una postal conmemorativa del artista Alberto Calvo y, por supuesto, realizarán el habitual descuento del 10% en la compra de libros.

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