La infancia de Xabi Alonso, marcada por sus padres: «Suspendí y me castigaron sin fútbol»
Su infancia, marcada por el fútbol y la disciplina familiar, explica por qué se acabó convirtiendo en un líder sereno

Xabi Alonso | Gtres
Xabi Alonso ha vuelto a primera línea tras su destitución como entrenador del Real Madrid el pasado 12 de enero, después de poco más de siete meses al frente del banquillo. Días después, el exfutbolista reapareció públicamente junto a su mujer, Nagore Aramburu, asegurando que estaba «bien» y «tranquilo».
Aunque aún no se sabe cuál va a ser el próximo destino de Xabi Alonso, los expertos no dudan en que pronto encontrará nuevo trabajo. Sobre todo porque lleva toda su vida, desde su más temprana infancia, ligado al fútbol.
La infancia de Xabi Alonso, siempre ligada al fútbol
Xabi Alonso nació el 24 de noviembre de 1981 en Tolosa, Gipuzkoa, aunque pasó sus primeros años de vida en Barcelona antes de trasladarse con su familia a San Sebastián, una etapa clave en su formación personal y deportiva. Desde niño creció rodeado de fútbol, en un entorno donde el balón era parte del día a día y no una excepción .
Hijo de Periko Alonso, exfutbolista profesional que brilló en la Real Sociedad y el Barcelona, Xabi mamó el fútbol desde casa. Él mismo ha recordado cómo esas vivencias despertaron su pronta vocación por este deporte: «De pequeño, mi padre nos llevaba al campo de entrenamiento. Como no había colegio, allí nos dejaba, en una esquina del césped». Sus hermanos también siguieron caminos ligados al deporte, con Mikel como futbolista profesional y Jon como árbitro.
Durante su niñez y adolescencia destacó no solo por su talento técnico, sino por una inteligencia táctica poco habitual para su edad. Jugaba durante horas en la playa de La Concha y en partidos improvisados con amigos —entre ellos Mikel Arteta—, experiencias que moldearon su estilo pausado, su precisión en el pase y su gusto por organizar el juego desde el centro del campo. Ya entonces tenía claro que prefería distribuir el balón antes que buscar el gol, una seña de identidad que marcaría toda su carrera.
«Una vez suspendí un examen y mi madre me castigó un mes sin jugar a fútbol»
La exigencia en casa no se limitaba al fútbol. Su madre, Isabel, insistía en que los estudios eran tan importantes como el deporte, algo que el propio Xabi Alonso ha contado en más de una ocasión: «Una vez suspendí un examen de Lengua castellana y me castigó un mes sin jugar a fútbol». Aquella disciplina parece que le ayudó a esforzarse más.
Con el paso de los años fue escalando en las categorías inferiores hasta integrarse en la Real Sociedad, después de formarse en el Antiguoko, donde su talento comenzó a llamar la atención. Incluso llegó a viajar a Irlanda siendo adolescente para aprender inglés.
Tras cerrar su carrera como futbolista profesional al final de la temporada 2016-17, después de brillar en clubes como el Liverpool FC, el Real Madrid o el FC Bayern Munich, Xabi Alonso inició una nueva etapa en los banquillos. Una etapa que sigue profundamente conectada con los valores aprendidos en la infancia, como el respeto, la constancia y la importancia de las consecuencias.
Muy unido a su familia
En la actualidad, Xabi Alonso sigue manteniendo muy buena relación con su familia. En numerosas ocasiones, el exfutbolista ha dejado claro el valor que tiene el apoyo familiar para él, y ha confesado que está expresamente agradecido a sus padres y hermanos por estar siempre a su lado en los momentos clave de su trayectoria. Una de las últimas ocasiones en las que ha querido agradecer públicamente a su familia fue durante su presentación como entrenador del Real Madrid en 2025: «Gracias mi familia… mis padres, mis hermanos… sois los que siempre me acompañáis», destacando el papel fundamental que han jugado ellos en su éxito personal y profesional.
