Matías Prats, 75 años, sobre la longevidad: «Me cuido, no pierdo la ilusión ni el espíritu de trabajo»
El presentador de Antena 3 siempre ha confesado que no tiene pensado jubilarse y que trabajar le mantiene vivo

Matías Prats junto a Susanna Griso. | Gtres
Si pensamos en dos rostros históricos dentro de la televisión, muy probablemente nos vengan las mismas personas a la mente; Jordi Hurtado y Matías Prats. Este último lleva poniéndose, día a día, frente a la pequeña pantalla durante más de cuatro décadas, convirtiéndose en una de las personas más reconocidas y que sea concebida como una insignia dentro del mundo de la información. Y es que, a sus 75 años, Prats no tiene en mente, por el momento, jubilarse. Y es que contar a los espectadores las noticias del día se ha convertido, para él, en su modo de vida. Pero ¿cuál es su clave de la longevidad?
Matías Prats, un referente de la comunicación en España, ha mantenido una imagen de vitalidad y longevidad que genera mucha curiosidad. Esta, además, está fundamentada por distintos pilares que, sin duda, son claves. Entre ellos, nos encontramos con el humor que es su motor de vida. Es, sin duda, su rasgo más distintivo. Matías utiliza el buen humor y la ironía —famosa por sus chistes en los informativos— no solo como herramienta profesional, sino como una filosofía ante el paso del tiempo. Se toma con ligereza los estereotipos sobre la edad; por ejemplo, ha bromeado en directo cuando se asocia a los mayores de 55 años con el uso de bastones, demostrando que mantener una actitud mental positiva es clave para la longevidad.
Cómo se mantiene activo Matías Prats

El veterano periodista es un firme defensor de mantenerse activo intelectualmente. Su rutina diaria exige una investigación constante. Y es que el presentador sigue implicado en la búsqueda de noticias y en la redacción, lo que mantiene su mente ágil. También, es importante la gestión del estrés; ha demostrado una capacidad innata para manejar situaciones límite en directo sin perder la calma —«como pez en el agua»—, algo vital para evitar el desgaste físico que produce el cortisol —la hormona del estrés—.
Ha colaborado activamente con entidades como la Fundación Española del Corazón, promoviendo un decálogo de vida sana que él mismo sigue. Así, Prats tiene un control de indicadores básicos, lo que se traduce en una vigilancia de la presión arterial, el colesterol y la glucosa. Además, también realiza actividad física regular; es un gran aficionado al deporte —especialmente al golf—, lo que le permite mantenerse en movimiento de forma constante pero sin impactos excesivos. Prats ha mostrado públicamente su apoyo a avances como la medicina hiperbárica, destacando sus beneficios para la oxigenación celular y la recuperación de tejidos, lo que sugiere que está al tanto de tratamientos preventivos y regenerativos para mejorar la calidad de vida.
«Me cuido, no pierdo la ilusión ni el espíritu de trabajo y formo parte de un muy buen equipo»
Cuando se le pregunta por qué no se retira, su respuesta suele centrarse en la ilusión, que él considera su principal combustible: «No pienso en jubilarme, estoy mejor que nunca. No sé qué me pasa, pero, de momento, ni el hartazgo ni el cansancio han llamado a mi puerta». Además, su clave está en saber cuidarse y, también, en rodearse de buenas personas y trabajadoras. «Me cuido, no pierdo la ilusión ni el espíritu de trabajo y formo parte de un muy buen equipo. Eso es muy importante: tener grandes compañeros a tu lado», ha contado en alguna que otra ocasión.
Aunque eso sí, esto no ha evitado que, en algunas ocasiones, su salud se haya mermado como cuando sufrió desprendimientos de retina y trombos pulmonares por la inactividad. Su consejo textual para sobrevivir a la vejez fue muy directo. «Fui perdiendo facultades, me sentía muy cansado… Mi consejo a quien tenga que estar mucho tiempo inmóvil: que siempre busquen la posibilidad de tener cerca heparina o un anticoagulante», explicó. Para él, mantenerse joven es una cuestión de respeto a su apellido y a su audiencia: «Tengo que mantener a buen recaudo el apellido. Eso se hace ejerciendo con responsabilidad tu profesión, siendo honesto y riguroso».

Matías Prats forma parte de una dinastía de la comunicación en España. A sus 75 años —ya que nació en noviembre de 1950—, sigue siendo una de las figuras más respetadas y queridas del país. Aunque su padre, el legendario Matías Prats Cañete, quería que fuera abogado —por eso se licenció en Derecho además de Periodismo—, la vocación fue más fuerte. Empezó en 1975 en Redacción noche. Durante décadas fue la voz del deporte en Televisión Española, narrando hitos como el Mundial de España 82 o los Juegos Olímpicos de Barcelona 92. Incluso comentó el Festival de Eurovisión en 1978.
A finales de los años 90 dio el salto a Antena 3. Su fichaje fue un terremoto mediático. Desde entonces, ha sido el pilar de los informativos de la cadena. En mayo de 2025, celebró sus 50 años en televisión habiendo presentado más de 10.000 ediciones de noticias. En todo este tiempo, su credibilidad le ha permitido ser el rostro de marcas durante años —como Línea Directa o ING—, donde su famosa frase «¿Permítame que le insista?» se convirtió en cultura popular. A pesar de su fama, Matías ha mantenido su vida privada bajo un blindaje absoluto, aunque conocemos sus pilares fundamentales. Estuvo casado durante 28 años con Mayte Chacón —se separaron en 2012—. Juntos, además, tuvieron dos hijos; Marta y Matías. Desde 2013, mantiene una relación estable con la también periodista Ruth Izcue, a quien conoció en los pasillos de Antena 3.

Su hijo Matías ha seguido la saga familiar y es un conocido periodista deportivo en Mediaset. Matías suele bromear sobre la «competencia» entre ambos. Marta, por su parte, se mantiene alejada de los focos y trabaja en Recursos Humanos. En los últimos años, ha expresado su felicidad por ser abuelo. Su hijo Matías y la periodista Claudia Collado lo convirtieron en abuelo de una niño, al que también llamaron Matías, hace algo más de seis meses. Su imagen con gafas no es solo estética. Hace años sufrió un fuerte traumatismo en un ojo tras recibir un pelotazo mientras jugaba al tenis. Esto le ha provocado problemas de visión a largo plazo, incluyendo operaciones de retina que lo mantuvieron alejado de las pantallas durante meses en 2015, un susto que gestionó con la misma calma que sus directos.
