Jesús Álvarez, sobre el secuestro de su suegro por ETA: «Fueron 299 noches largas y oscuras»
El periodista de TVE vivió un momento complicado en los días en los que ETA tuvo cautivo al empresario Emiliano Revilla

Jesús Álvarez junto a Espinosa de los Monteros. | Gtres
Jesús Álvarez fue, durante mucho tiempo, uno de los rostros mejor valorados de TVE. El presentador estuvo ligado a la corporación pública durante toda su vida activa. Aunque eso sí, su salida fue especialmente complicada. Y es que desde la cadena quisieron que se marchara, gracias a una jubilación, mientras que Jesús quería seguir desarrollándose profesionalmente. Esto hizo que, al acabar su etapa en TVE, Álvarez no dejara de trabajar sino que, además, se decantara por escribir su propio libro para compartir con otras personas su experiencia. Él mismo calificó su jubilación como «una clara discriminación por edadismo».
Aunque siempre muy discreto, Álvarez ha hablado, en algunas ocasiones, sobre su lado más personal. Como contamos en THE OBJECTIVE, el periodista vivió una consolidada historia de amor junto a la hija de Emiliano Revilla, uno de los pioneros en el mundo gastronómico de nuestro país. El momento más complicado, sin lugar a dudas, y que plasma en su libro, fue el secuestro de Emiliano por parte de ETA. «¿Cuántos días estuvo secuestrado Emiliano? Oficialmente, 249, pero en realidad fueron 299 noches: noches largas, oscuras, llenas de incertidumbre, sin saber nada de lo que sucedía ni si estaba con vida. Por eso siempre digo que no son días, sino noches, lo que realmente marcó el tiempo del secuestro», contó en ¡Hola!.
El secuestro de Emiliano Revilla
Jesús y Margarita estuvieron juntos varias décadas, en las que, también, fueron padres. Ella fue siempre su mejor apoyo, tanto en su vida personal como en la profesional. Jesús y Margarita se casaron en 1984. Durante más de 30 años, fueron el ejemplo de estabilidad en el mundo de la comunicación. Margarita siempre se mantuvo en un segundo plano, alejada de los focos, a pesar de la enorme popularidad de su marido en el Telediario. Tuvieron tres hijos (Jesús, Rafael y Alejandro), quienes han seguido la estela de discreción de sus padres.
La noticia de su separación saltó a los medios en 2021, aunque para entonces ya llevaban un tiempo haciendo vidas separadas. Según varias fuentes, se trató de un desgaste natural dentro de la pareja. Fieles a su estilo, llevaron el proceso de separación de forma privada, sin exclusivas ni declaraciones explosivas en programas de televisión. Margarita nació en una familia con posibles. Su padre, Emiliano, se crio en la pequeña localidad soriana de Ólvega. Convirtió la pequeña carnicería familiar en un gigante industrial: Chorizos Revilla.
La discreta relación de Margarita Revilla y Jesús Álvarez

En su momento de mayor éxito, la fábrica empleaba a casi 1.000 personas, transformando por completo la economía de su pueblo natal. Más tarde vendió el negocio a la multinacional Unilever para centrarse en el sector inmobiliario, donde también tuvo un éxito enorme. El nombre de Emiliano Revilla quedó grabado en la memoria colectiva el 24 de febrero de 1988, cuando fue secuestrado por ETA en el portal de su casa en Madrid. Estuvo más de 200 días cautivo y fue el secuestro más largo que la banda había perpetrado hasta ese momento.
El periodista, que ya estaba casado con la hija de Emiliano (Margarita), fue el portavoz de la familia. Sus apariciones en televisión durante esos 8 meses, manteniendo la entereza mientras informaba del secuestro de su propio suegro, son historia del periodismo. Fue liberado el 30 de octubre de 1988. Una joven periodista becaria, María José Sáez, fue la primera en encontrarlo caminando por la calle tras su puesta en libertad, logrando la exclusiva del año. A diferencia de otros empresarios que se alejan de su tierra tras un trauma así, Emiliano se volcó aún más en su pueblo. Fue alcalde de Ólvega durante décadas y, además, impulsó n polígono industrial que lleva su nombre y que hoy es un modelo de éxito contra la despoblación, atrayendo empresas de todo tipo —incluso de reciclaje de pelotas de golf—.
«Su comprensión ha sido clave: entendió lo que significaba mi trabajo»
En 2021, el pueblo le rindió un homenaje masivo inaugurando una plaza con su nombre. A sus 97 años (en 2026), sigue siendo el referente absoluto de la zona. A pesar de su divorcio, Jesús le sigue profesando mucho cariño. Tanto a él como a la que fuera su pareja. «Llevo seis años divorciado, y para mí, siempre ha sido un pilar fundamental. Su comprensión ha sido clave: entendió lo que significaba mi trabajo, la exigencia de pasar tantos días fuera de casa y asumió con generosidad la responsabilidad de los niños, de los colegios y de todas las obligaciones familiares que eso conlleva.Su inteligencia, su paciencia y su apoyo constante hicieron que todo fuera más llevadero. Sin duda, ha sido un gran sostén en mi vida y siempre le estaré profundamente agradecido por su comprensión y por la forma en que supo gestionar todo con delicadeza y equilibrio», contó a ¡Hola!.
Margarita Revilla, hoy en día, es una mujer que se encuentra siempre en un segundo plano. Creció en un entorno de gran éxito empresarial, pero siempre bajo los valores del esfuerzo que su padre —un hombre que empezó desde cero en Ólvega— le inculcó. Mientras Jesús viajaba por todo el mundo cubriendo eventos deportivos (Juegos Olímpicos, Mundiales), ella se encargaba de la estabilidad del hogar y de la crianza de sus tres hijos: Jesús, Rafael y Alejandro. Tras la venta de la fábrica de embutidos, la familia Revilla diversificó sus inversiones, y ella ha participado en la administración de ese patrimonio.
Es habitual verla en eventos sociales en Madrid o en Soria —especialmente en El Burgo de Osma o en las fiestas de Ólvega—, pero siempre huyendo de las cámaras. Es una mujer descrita por su entorno como culta, familiar y muy apegada a sus raíces sorianas.
