Ana Belén, sobre sus hijos: «Marina es una actriz de hierro y David tiene mucha sensibilidad para la música»
La cantante ha trabajado, codo con codo, con sus vástagos con quienes, además, mantiene una buenísima relación

Ana Belén junto a su hija Marina. | Gtres
Ana Belén siempre ha estado muy unida a su familia. La cantante no solamente ha trabajado, codo con codo, con su marido, Víctor Manuel, sino que, también, lo ha hecho junto a sus hijos, especialmente con David, quien ha sido el productor de mucho de sus éxitos. Es por que Ana Belén siempre ha tenido palabras de halago para su familia, especialmente para sus vástagos, de quien ha confesado que más allá de su relación personal les une la devoción que sienten. Aunque eso sí, su trabajo no se lo ha puesto fácil, en cuanto a la conciliación se refiere.
«Mis hijos son dos personas muy independientes. No han querido ser hijos de, y eso es algo que yo les agradezco y que me admira profundamente. Han hecho sus carreras con mucho esfuerzo y desde un lugar muy serio», contó sobre cómo enfocaron sus hijos su vida personal. Además, ha reconocido que ha tenido «momentos de mucha culpa». «Recuerdo irme de gira y sentir que me perdía cosas importantes. Pero también creo que es bueno que los hijos vean a una madre que ama lo que hace, que trabaja y que tiene una pasión. Eso también es educar», relató en una ocasión.
La conexión personal y profesional de Ana Belén con sus hijos

Así, ha definido a sus hijos de distinta manera. Marina es «una actriz con una disciplina de hierro. Nunca le hemos regalado nada, y ella tampoco lo ha querido», mientras que David «tiene una sensibilidad para la música que me deja loca. Me gusta que no se han quedado en la superficie del brillo, sino que conocen el oficio». Tanto ella como su marido, Víctor Manuel, siempre tuvieron muy claro que la fama era suya, «no de ellos». «Hemos intentado que crecieran en un entorno de normalidad absoluta, y ver que hoy son dos adultos equilibrados y discretos es mi mayor premio», contó.
En una de sus charlas más recientes, al hablar de su papel como madre y ahora también como abuela, comentaba: «Lo que más me gusta de mis hijos es que son buena gente. Puedes tener mucho éxito, pero si no eres una buena persona, no sirve de nada. Ellos tienen los pies en la tierra, mucho más de lo que yo los tuve a su edad». Ana Belén y Víctor Manuel se conocieron a principios de los años 70 rodando la película Morbo. Ella era la musa del teatro y el cine, y él era el cantautor asturiano que empezaba a triunfar. Víctor ha contado alguna vez que se quedó impactado por su belleza, pero sobre todo por su inteligencia. Se casaron por lo civil en Gibraltar en 1972. Fue una boda discreta y casi «rebelde» para la época, coherente con sus convicciones políticas y sociales.
«Recuerdo irme de gira y sentir que me perdía cosas importantes»

Probablemente, uno de los detalles que hace única su relación es que han sabido trabajar juntos sin que su historia de amor se desgaste. Juntos han compartido giras históricas como Mucho más que dos o El gusto es nuestro. Ana suele decir que el secreto es «el respeto y dejar aire al otro». Víctor, por su parte, es el gran estratega y productor de muchas de las canciones de Ana; él escribe y ella interpreta como nadie sus letras. Tienen dos hijos que han heredado el talento artístico, pero con una alergia total al escándalo y a la prensa del corazón. Ambos usan el apellido real de su padre (San José) y no el artístico de su madre —Belén es su nombre artístico, su apellido es Cuesta—.
David San José nació en 1976 y se formó en Estados Unidos, en una de las escuelas más prestigiosas. Es compositor, arreglista y productor musical. Ha trabajado en bandas sonoras y ha producido discos para su madre y para otros artistas. Es un músico de prestigio que prefiere estar en el estudio de grabación que sobre el escenario. Marina es la menor y quien tiene un perfil más público, ya que ha dedicado toda su vida profesional a actuar. Se hizo muy famosa para el gran público por su papel en la serie Amar en tiempos revueltos. Siempre ha sido muy tajante respecto a sus padres: «Admiro a mis padres, pero mi carrera la construyo yo». Ha trabajado mucho en teatro y televisión, ganándose el respeto de la profesión por su disciplina y talento, lejos del estigma de hija de.
David y Marina, dos artistas más allá de sus apellidos

A día de hoy, Ana (74 años) y Víctor (78 años) siguen siendo el centro de su familia. Disfrutan, muchísimo, de su etapa como abuelos. Disfrutan de su faceta de abuelos con la misma discreción con la que criaron a sus hijos. Se les sigue viendo pasear por Madrid o disfrutar de su casa en Asturias. Siguen siendo cómplices en todo. Víctor sigue escribiendo canciones inspiradas en ella y Ana sigue siendo su mejor crítica. Víctor Manuel ha confesado que muchas de sus canciones de amor no son «poesía inventada», sino crónicas de su vida con Ana. Cuando él canta Quiero abrazarte tanto, España sabe perfectamente a quién va dirigida.
Como decíamos, la vida de Marina se ha centrado, sobre todo, en el mundo de la actuación, protagonizando Amar en tiempos revueltos. Por su parte, David no se conformó con aprender música en casa. Se tomó su formación muy en serio y se mudó a Estados Unidos para estudiar en el Berklee College of Music (Boston), la universidad de música contemporánea más prestigiosa del mundo. Allí se especializó en composición y arreglos, lo que le dio una base técnica impecable que lo diferencia del estilo más autodidacta de su padre. Ha sido el encargado de modernizar el sonido de Ana Belén y Víctor Manuel y, también, ha compuesto música para cine y televisión, demostrando una gran versatilidad más allá de la canción de autor.
