La espectacular casa de Omar Montes en Boadilla: «He pasado de dormir con humedades al Palacio de Versalles»
El cantante está viviendo uno de sus mejores momentos tras el nacimiento de su segundo hijo y el estreno de su casa

Omar Montes, junto a su madre. | Gtres
Omar Montes se sienta, esta noche, en El hormiguero para hablar de su nuevo proyecto. El cantante, además, está viviendo un gran momento personal y profesional. Y es que hace unos meses se convirtió en padre de su segundo hijo, un niño al que llamó Ismael. Además, también ha estrenado casa en una de las zonas más exclusivas de Madrid. Una vivienda por la que Montes tuvo que pagar unos cuatro millones de euros y que se ubica en una parcela de algo más de 2.000 metros cuadrados. Omar ha presumido textualmente de que su seguridad es «nivel búnker». Tiene cámaras térmicas, infrarrojos y un sistema que, según él, «ni los de Ocean’s Eleven podrían saltarse».
Desde fuera, la casa impresiona por su diseño geométrico y moderno. Está rodeada de altos muros y vegetación densa para garantizar una privacidad total. La piscina es de estilo infinity de piedra pulida que parece fundirse con el jardín. Está rodeada por un solárium de suelo porcelánico claro y tumbonas alineadas con una precisión casi militar. El porche es el centro de la vida social. Tiene una zona de sofás de fibra con líneas rectas y una gran mesa de madera con patas metálicas donde Omar organiza sus famosas barbacoas. Si entras, te encuentras con un espacio inundado de luz gracias a ventanales que van del suelo al techo. La decoración no sigue una sola regla, es una mezcla de minimalismo y brilli-brilli.
La casa de Omar Montes en Boadilla del Monte
El salón está presidido por un sofá de terciopelo en tono chocolate en formato esquina, tan grande que parece diseñado para que quepa todo su séquito de Pan Bendito. Las paredes están revestidas en madera oscura y papel pintado, creando un ambiente acogedor pero lujoso. La joya de la Corona, sin ninguna duda, es el vestidor. Más que un armario, es una boutique privada. Aquí descansan sus más de 1.000 pares de zapatillas en estantes iluminados. En medio del vestidor, Omar ha colocado una máquina arcade vintage y un neón naranja con su nombre, dándole un toque de salón de juegos de los 90.
La cocina es ultramoderna, con una isla de piedra oscura y electrodomésticos integrados. Es el lugar donde conviven los robots de cocina de última generación con la olla exprés de su abuela Ángeles. Es en el sótano donde se ubica uno de los espacios más importantes para el cantante. Totalmente insonorizado y con tecnología de punta para no tener que salir de casa para trabajar. También, es donde se ubica el gimnasio, un espacio de entrenamiento profesional con sacos de boxeo y pesas, donde mantiene la forma que le exige el ring.
Han sido varias las ocasiones en las que Omar Montes ha hablado sobre su casa. Sobre ella ha confesado que ha pasado «de dormir en un suelo con humedades a tener una casa que parece el Palacio de Versalles, pero con más flow». Además, también contó que la vivienda le había costado «un riñón y parte del otro, pero prefiero gastármelo en ladrillos que en tonterías». «Es el patrimonio para mis hijos y para mi abuela», apostilló. Además, también admitió que no había nada que fuera «barato». «Si ves algo que brilla, es que es oro o es bueno. Tengo hasta un grifo que echa agua bendita si te descuidas», contó. La cocina es una de las zonas más espectaculares, aunque su abuela «sigue queriendo cocinar con la olla exprés de toda la vida aunque la cocina parezca de la NASA. Ella es la que le da el toque de barrio al chalé».
Una piscina de altura, un gran salón y mucha luz
El cantante side en la zona de Boadilla del Monte. La localidad lidera habitualmente los rankings de los municipios con mayor renta per cápita de España. Es una zona que ha crecido de forma inteligente, rodeada de encinas y monte, lo que permite vivir en el campo pero a tan solo 15 o 20 minutos del centro de Madrid. A diferencia de La Finca —que es más búnker— Valdecabañas se define como una urbanización discreta pero de alto nivel. Las parcelas son muy grandes —la de Omar supera los 2.000 m²—, lo que evita que los vecinos se vean entre sí. Cuenta con patrullas de vigilancia privada constantes, cámaras de seguridad y un control de accesos que hace que sea muy difícil que alguien ajeno a la zona merodee por allí.
El 70% de la zona son áreas verdes. El aire es más limpio y el silencio es absoluto, algo que Omar valora mucho para su descanso y el de sus abuelos. Aunque parece que estás aislado, la zona está rodeada de infraestructuras de élite. Tiene muy cerca el centro comercial Gran Plaza 2 y la zona comercial de El Carralero, donde están las mejores tiendas y restaurantes. La zona concentra algunos de los colegios internacionales y privados más exclusivos de Madrid —como el St. Michael’s o el Trinity College—. Omar no es el único que ha buscado refugio en Boadilla. Al vivir allí, comparte código postal con una lista impresionante de famosos como es el caso de David Bustamante o Dani Carvajal.
Él siempre dice que eligió esta zona por una cuestión de paz mental. En su antiguo barrio (Pan Bendito), su fama hacía que la gente llamara a su puerta a cualquier hora. En Valdecabañas, como él mismo dice: «Aquí puedo salir en chándal a por el pan sin que me sigan 20 personas, y mis abuelos pueden pasear tranquilos por la calle sin miedo a nada».
