Mónica, exnovia del actor Emilio Gutiérrez Caba: «No soy una okupa; tiene que devolverme mi dinero sí o sí»
Mónica Medina del Palacio ha hablado con THE OBJECTIVE sobre las nuevas informaciones que han surgido del actor
Mónica Medina del Palacio decidió romper su silencio hace algo más de una semana en THE OBJECTIVE. La mujer, hasta ahora una total desconocida, quiso hablar con este periódico sobre la situación tan complicada y personal que está atravesando; el actor Emilio Gutiérrez Caba le insta a abandonar la casa que le regaló hace dos décadas. Una decisión por la que el icónico Gutiérrez-Caba ha emprendido la vía legal y que Mónica no quiere asumir. Es más, su deseo a corto plazo es el de encontrar un abogado con el que pueda hacer frente a esta situación. «Yo no soy una okupa, soy una persona a la que le han regalado un piso», confiesa en una entrevista con este periódico.
Son varios los medios de comunicación que se han hecho eco de la noticia en los últimos días. Gracias a los cuales, además, hemos podido conocer un poco la prisa económica que está viviendo el actor. Como contaron este mismo lunes en Y ahora Sonsoles, Gutiérrez-Caba estaría enfrentándose a una gran deuda con el fisco que le ha llevado a necesitar cierta liquidez. Así, con la venta de la casa donde vive Mónica, que se sitúa en el exclusivo barrio de Hispanoamérica y que está valorada en algo más de medio millón de euros, Emilio podría resolver su situación económica.
«Si Emilio está con el agua al cuello y no me puede pagar, yo puedo esperar»

«Si Emilio está con el agua al cuello y no me puede pagar lo que me debe, yo puedo esperar», confiesa Mónica a THE OBJECTIVE. Y es que esta psicóloga de profesión, desde que Gutiérrez-Caba le regalara el piso en el que reside, ha hecho distintas reformas para mejorar la distribución de la vivienda y hacerla más acogedora y personal. «Yo no tengo prisa; que hagan un escrito, me avise Emilio cuando venda el piso y me devuelva lo que me he gastado», apostilla a este diario, refiriéndose a las reformas que ha hecho valoradas en algo más de 80.000 euros.
En todo este tiempo, Mónica ha intentado ponerse en contacto con Emilio, quien ha declinado hablar con ella, pero sí se ha pronunciado a distintas cadenas de televisión, en las que ha afirmado que «confía en la justicia». Aunque eso sí, el actor no ha confirmado si es cierto o no que posee una deuda con Hacienda. «De sus cuentas no sé nada, nunca las compartimos. Cuando íbamos a cenar, pagaba él; ¡cómo no voy a pagar yo!», cuenta a este medio. Y es que durante la década de relación que estuvieron juntos, Emilio fue todo un «gentleman». «Por eso aguanté 10 años», argumenta Mónica. Además, confiesa que no sabe qué ha hecho su expareja con el dinero porque «nunca dejó de trabajar».
¿Tiene Emilio Gutiérrez Caba deudas?

Si Emilio decide poner, finalmente, a la venta la casa, Mónica lo contempla como un camino «difícil». «La solución será la que sea buena para ambos; que me eche no es una solución, es una subsanación», explica, cansada. Es más, sigue insistiendo en que su objetivo no es presionar al actor. «Que lo haga cuando él pueda», apostilla. Además, confiesa que para ella ha sido «una agonía». «Cuando venda el piso, que me lo devuelva», añade. Sí que es cierto que hace unos años, el propio Emilio le propuso dejar la casa previo pago a ella de cinco mil euros y con dos meses para recogerlo todo. Una opción que Mónica rechazó y, por eso, le propuso una alternativa; le ofreció que le pagara 20.000 euros y le diera un año para poder hacer la mudanza. «Con 5.000 euros que me daba, no me servía ni para transportar dos sillas», aclara.
Para esta alternativa, Mónica no obtuvo respuesta y, hace quince días, recibió la demanda de desahucio. «Mi estado de ánimo de hoy es diferente al de ayer», explica, para intentar poner un poco de luz en cómo le ha afectado este conflicto a su día a día. «Yo no doy nada por imposible», apostilla sobre cómo ve su futuro legal. A pesar de todo, no se siente engañada por Emilio. «La responsabilidad de haber compartido 10 años de amor y 20 de amistad es mía; no de Emilio», aclara a THE OBJECTIVE. Y es que, antes de enzarzarse en este proceso y después de terminar su relación, Emilio y Mónica mantuvieron una relación de amistad. Una conexión que terminó hace algo más de dos años cuando recibió la primera carta.
«Estar en televisión es un sueño de mi niña interior»
«Es mentira que Emilio haya venido a mi casa a negociar la venta», explica Mónica. Alegando que, en todo este tiempo, la comunicación se ha mantenido a través de sus abogados. «No viene desde que éramos amigos», aclara la psicóloga. También, ha querido desmentir que haya sido el actor quien se ocupara de los gastos relacionados con la casa. «Yo llevo más de veinte años en el piso», comenta Mónica. Aunque sí que hubo un punto de inflexión en estos pagos; cuando le llegó la primera carta. «En ese momento pensé: ‘como el piso no es mío, paga tú la comunidad’ y, me imagino, que ahora se encarga él», alega.
Toda esta situación ha generado en Mónica mucho «desasosiego». «Estoy agotada», confiesa a THE OBJECTIVE, explicando que lleva tiempo sin poder conciliar bien el sueño. Es más, si pudiera lanzarle un mensaje a la Mónica del pasado sería de esperanza. «Le diría: ‘Mucho ánimo, no sabes lo que te espera’», cuenta. Y apostilla que no cree en la casualidad sino en «la causalidad». «Si no estuvo a mi nombre es porque no tenía que estarlo; si está pasando es porque tenía que pasar», añade, confesando que no cambiaría nada de su pasado. Es más, argumenta que ella tenía que vivir «esta experiencia». «Estar en la televisión es un sueño de mi niña interior», confiesa.

Por el momento, no le importa lo que la gente diga. Es más, si no puede seguir viviendo en su hogar tiene un plan B. «Me iría a la Comunidad Valenciana, al destierro», apela. Aunque eso sí, incide en que allí no tiene ningún arraigo ni tampoco puede seguir adelante con aquellas rutinas que le hacen, ahora, feliz. «Sería un desarraigo espantoso, pero me podría dedicar a escribir», apostilla.
Emilio y Mónica, un amor marcado por una casa en Madrid
Emilio Gutiérrez Caba y Mónica Medina del Palacio comenzaron su relación a principios de los años 90. Para ella, el actor siempre fue uno de los intérpretes mejor valorados de su tiempo. Ambos se conocieron cuando Mónica hacía de extra en una película, aunque no fue hasta que ella tuvo 30 años cuando consolidaron su relación. Juntos estuvieron durante una década en la que Emilio le regaló un céntrico piso en Madrid. La vivienda, situada en el barrio de Hispanoamérica, se convirtió en el refugio de Mónica. A pesar de la ruptura, Mónica y Emilio mantuvieron una relación cordial, de amistad, en la que él acudía a la vivienda para pasar ratos juntos; charlar, comer y comentar la vida en general.

Mónica nació a principios de los años 60 en Madrid en una familia de bien. Medina del Palacio estudió en el Colegio Estudio y, desde pequeña, estuvo muy condicionada por la marcha temprana de su padre. Esto hizo que buscara una figura de autoridad en Emilio que, más adelante, se convirtió en adoración y con el tiempo en una relación sólida. Mónica se erigió como la mejor coach, pareja y compañera del actor, estando a su lado en cada uno de sus pasos y siendo un gran apoyo para su vida sentimental y profesional.
