El nuevo dueño de Cantora es francés y quiere convertir la finca en una plantación de pistachos
Luis Pliego, director de ‘Lecturas’, desvela en ‘El tiempo justo’ cuál será el nuevo uso de la emblemática finca

Isabel Pantoja | Gtres
La mítica finca de Cantora, adquirida por el torero Francisco Rivera Paquirri en la década de los ochenta y propiedad de la histórica Isabel Pantoja, ha quedado desvinculada por completo del apellido Pantoja. Un ciudadano francés de origen libanés ha adquirido la deuda que recaía sobre la propiedad por un importe de 1.200.000 euros.
«Recordemos que Isabel Pantoja acumulaba una deuda de 2 millones de euros con el banco, y que esa deuda se ha comprado por 1,2 millones, que es la cifra que ha trascendido ahora. De momento, Cantora no ha salido a subasta. La subasta tendrá lugar próximamente. Es decir, por ahora el comprador libanés es titular de una deuda, de una parte», explicó Luis Pliego, director de la revista Lecturas, en el programa El tiempo justo este martes.
Una plantación de pistachos, el nuevo horizonte
Lejos quedan ya los años dorados en que el diestro y la tonadillera llenaron de vida aquella tierra. Según la información aportada por Pliego, el futuro de Cantora pasa por convertirse en una plantación de pistachos, un cultivo cuyo precio se ha triplicado en los últimos tiempos gracias al auge del chocolate de Dubái, que ha disparado la demanda de este fruto seco en todo el mundo.
Días antes, el programa de fin de semana de Mediaset, Fiesta, ya había avanzado el asunto. «Cantora ya no pertenece a Isabel Pantoja», relataba la periodista Mónika Vergara, quien en aquel momento apuntó que el nuevo propietario barajaba instalar una yeguada en los terrenos. «Vamos a ver si esto finalmente es así… en ese campo que le queda un año y medio o dos para finalizar el contrato de arrendamiento», señalaba. El periodista Kike Calleja añadió que el comprador «ha tardado mucho en cerrar la firma porque, al tratarse de una persona extranjera, tuvo que superar un registro antiblaqueo para acreditar la procedencia del dinero».
El pacto que Isabel Pantoja habría frustrado
Lo más sorprendente del asunto tiene como protagonista a Kiko Rivera, hijo de la cantante, quien al parecer habría llegado a un acuerdo económico con el comprador francés. Un trato que, según Calleja, su propia madre se habría encargado de desbaratar: «Isabel le pide a su hijo que no acepte ese dinero, que ella ya buscaría inversores».
Este movimiento cobra especial relevancia si se tiene en cuenta que, según se ha publicado en las últimas semanas, madre e hijo habrían comenzado a acercar posturas tras años de distanciamiento. Un reencuentro que habría arrancado con una llamada de la intérprete de Marinero de luces a su primogénito. A la luz de los hechos, dicho acercamiento no obedecería únicamente a razones sentimentales, sino también a intereses económicos vinculados a la herencia de Cantora.
La nostalgia de Canales Rivera
José Antonio Canales Rivera, sobrino de Paquirri y colaborador habitual del espacio que conduce Joaquín Prat, no pudo ocultar la emoción al conocer el anuncio. Aunque la noticia no resultó del todo inesperada —fue precisamente Lecturas quien reveló a finales de enero que la finca entraría en subasta por la millonaria deuda acumulada— el recuerdo de los años vividos allí le superó. «Es verdad que Cantora siempre fue la joya de la corona del patrimonio de Francisco Rivera. Ahí viví los días más felices de mi infancia y de mi vida», confesó visiblemente afectado, asumiendo que, a estas alturas, solo cabe «llorarla».
El guiño musical de Kiko Rivera
Los rumores de reconciliación entre madre e hijo ganaron fuerza cuando el DJ publicó hace unos días una fotografía de su niñez en brazos de Isabel Pantoja, acompañada de un mensaje sobre el perdón: «Porque a veces el perdón tarda en llegar, pero cuando llega… lo cambia todo».
El exmarido de Irene Rosales utilizó esas palabras para presentar su nuevo tema musical, No hay paz sin ti, una canción que, según se apunta, podría estar dedicada a su madre. El distanciamiento entre ambos se remonta a hace seis años, cuando estalló el conflicto por la herencia de Cantora. Tal sería el deseo de Kiko Rivera de retomar el vínculo que, según se dice, estaría dispuesto incluso a acompañar a su madre durante su gira internacional.
Isabel Pantoja mira hacia adelante
El año 2026 se presenta como una etapa de reinvención para la viuda de Paquirri. Además de la posible reconciliación con su hijo mayor, la artista habría manifestado su intención de tender puentes con antiguos amigos y colaboradores de su entorno artístico. Sin embargo, según se ha publicado, estas personas no estarían dispuestas a dar el paso si no es la propia cantante quien toma la iniciativa de ponerse en contacto.
Quien quedaría, al menos por ahora, fuera de este proceso de reencuentros sería su hija pequeña, Isa Pantoja. Mientras tanto, Isabel Pantoja continúa su vida en las Islas Canarias, donde reside junto a su hermano Agustín, a la espera de que se conozca cuál será su próximo movimiento.
