EEUU ataca Jark, epicentro iraní del petróleo, y pide a sus aliados que se sumen a la operación
Trump exige «el paso libre y seguro» por el estrecho de Ormuz o «demolerá» toda la infraestructura de crudo de la isla

El presidente de EEUU, Donald Trump. | Archivo/Reuters
Estados Unidos ha llevado a cabo un ataque contra el principal centro de exportación de petróleo de Irán, la isla de Jark, según ha anunciado esta madrugada el presidente Donald Trump, que ha asgurado que podría atacar las instalaciones petroleras del lugar si Teherán sigue obstaculizando el tránsito por el estrecho de Ormuz, por donde se calcula que transita el 20% del crudo mundial. Se trata de la mayor operación militar de la historia en Oriente Próximo, según él mismo ha indicado.
«He optado por no demoler la infraestructura petrolera de la isla por decencia», ha afirmado Trump en redes sociales, aunque ha dejado claro que esa decisión podría cambiar si se interfiere con la libre circulación de barcos en el estrecho: «Si Irán intenta impedir el paso seguro de embarcaciones por el estrecho de Ormuz, reconsideraré esta decisión de inmediato», ha añadido. Por el momento, las infraestructuras afectadas han sido solo las militares, según ha adelantado el republicano y horas después ha confirmado el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), que ha cifrado en 90 los objetivos militares en la isla atacados con éxito.
«Uno de los bombardeos más potentes de la historia»
«Bajo mis órdenes, el Mando Central de Estados Unidos (Centcom) ha llevado a cabo uno de los bombardeos más potentes de la historia de Oriente Próximo», ha anunciado en Truth Social: «El Ejército ha destruido por completo todos los objetivos militares de la joya de la corona de Irán, la isla de Jark», ha añadido.
El inquilino de la Casa Blanca ha amenazado con «reconsiderar» la ejecución de ataques contra la industria petrolera de la isla si Irán u otro país interviene en «el paso libre y seguro» de los buques por el estrecho de Ormuz. En este sentido, ha defendido que las fuerzas iraníes han quedado «sin capacidad alguna» para poder defenderse de los ataques estadounidenses. «¡No hay nada que puedan hacer al respecto!», ha espetado el mandatario norteamericano.
Un portavoz de Cuartel General Central de Khatam al Anbiya, según recoge la televisión estatal iraní, ha amenazado con ataques contra toda infraestructura petrolera de Oriente Próximo en la que participe cualquier empresa estadounidense: «Toda la infraestructura petrolera, económica y energética perteneciente a compañías petroleras de la región que tengan acciones de o cooperen con EEUU será destruida inmediatamente y convertida en cenizas». Por su parte, el gobernador adjunto de la provincia iraní de Bushehr, Ehsan Jahaniyan, ha asegurado que a pesar del «brutal ataque», las actividades de las compañías petroleras «continúan con normalidad» en la zona.
Ante esto, el presidente de EEUU propone una misión naval internacional para mantener Ormuz «abierto y seguro», por lo que ha expresado su deseo de que el resto de países afectados por el cierre se sumen a esta misión. No ha dado plazos para ello, pero sí ha mencionado a los países que quiere ver en esta operación: China, Francia, Japón, Corea del Sur y Reino Unido, al menos.
Como contestacón, las autoridades iraníes amenzan con atacar objetivos en Emiratos Árabes Unidos: «La Guardia Revolucionaria considera está en su derecho legítimo de defender su soberanía nacional», ha informado el Mando del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes en un comunicado. Con estas líneas, advierte a los líderes de Emiratos e instan a evacuar Banadir, y los «los escondites» estadounidenses «para que la población no sufra daño».
La isla de Jark: epicentro iraní del petróleo
Jark se encuentra a unos 25 kilómetros de la costa de Irán y tiene un papel clave en la economía del país. Alberga la principal terminal petrolera y el mayor punto de carga de crudo para buques petroleros, la cual no ha sido afectada, según las autoridaes del país. Con apenas 22 kilómetros cuadrados de superficie, esta isla fue conocida siglos atrás por su actividad comercial ligada a las perlas, aunque hoy destaca por ser un punto crítico para la carga de petróleo en grandes buques cisterna. Se calcula que antes de comenzar los ataques en la región, salían desde aquí cerca de 1,6 millones de barriles al día.
El Ministerio de Petróleo iraní ha descrito la isla como un «centro neurálgico esencial» para el sector energético nacional y el ex primer ministro israelí, Yair Lapid, ha afirmado que destruir las infraestructuras energéticas de la isla podría poner en jaque a Irán y debilitar al régimen. Curiosamente, fue Estados Unidos quien impulsó en los años sesenta el desarrollo de Jark como punto clave para la exportación de petróleo iraní, mediante un consorcio formado junto a empresas del país. Tras la revolución islámica, la participación estadounidense desapareció y la isla pasó a convertirse en el eje central del comercio petrolero iraní.
Su posición en el Golfo Pérsico facilitó la construcción de una red de oleoductos conectada directamente con los principales yacimientos del país. Gracias a esta infraestructura, alrededor del 90% del petróleo que exporta Irán pasa por esta terminal. Las extensas instalaciones submarinas, los grandes depósitos de almacenamiento y los muelles que se adentran en aguas profundas para facilitar la carga de petroleros evidencian la importancia estratégica de este enclave. Sin embargo, también ponen de relieve su fragilidad, algo que ya quedó patente durante la guerra entre Irán e Irak en la década de 1980, cuando la isla fue blanco de ataques.
De la misma manera, las autoridades del país persa han sostenido que las defensas de la isla ha sido reactivadas apenas una hora después de los bombardeos estadounidenses, lo que negaría la destrucción de los sistemas de defensa que ha adelantado Trump. Entre los objetivos del ataque, los medios iraníes han apuntado que las defensas del Ejército, la base naval de Goshen, la torre de control del aeropuerto y el hangar de helicópteros habrían sido los blancos del bombardeo.
En este contexto, EEUU insiste en intensificar la ofensiva en Irán para evitar que logre el arma nuclear. «Las Fuerzas Armadas de Irán, y todos los demás involucrados con este régimen terrorista, harían bien en deponer las armas y salvar lo que queda de su país, ¡que no es mucho!», ha asegurado Trump en redes sociales
Estados Unidos insiste en intensificar la ofensiva en Irán, tras anunciar que este viernes será «el día más intenso», ha informado el jefe del Estado Mayor del Ejército de Estados Unidos, el general Dan Caine, tras hacer balance de los 6.000 objetivos atacados en las casi dos semanas de operación.
