The Objective
Internacional

Noruega financia ONG indígenas para boicotear la industria del salmón en Chile

Diputados chilenos denuncian intervencionismo extranjero tras revelarse pagos de más de 475.000 euros

Noruega financia ONG indígenas para boicotear la industria del salmón en Chile

Fotografía aérea de una salmonera, en la ciudad de Puerto Natales (Chile). | Rodrigo Saez (EFE)

El Gobierno de Noruega estaría financiando a las comunidades indígenas, con unos 470.000 euros de las arcas del Estado, en el sur de Chile para boicotear la industria del salmón. El posible intervencionismo noruego para detener proyectos acuícolas y salmoneros ha revuelto en las últimas horas las aguas chilenas. Tras esta revelación, diputados del país latinoamericano han tachado esta situación de «gravísima» y de ser «un lobby absolutamente inaceptable».

La investigación, difundida por Televisión Nacional (TVN), ha expuesto un financiamiento por más de 500 millones de pesos —en torno a 470.000 euros— hacia comunidades indígenas lafkenche, las cuales están ubicadas en el sur de Chile. Según ha revelado TVN, los fondos fueron canalizados a través de ONG que reciben aportes significativos del Gobierno de Noruega con el objetivo de apoyarlos en procesos de reclamaciones territoriales, en concreto en las proximidades del borde costero, donde se concentran múltiples proyectos ligados al cultivo del salmón.

Tras esto, diputados de Chile han solicitado modificar la ‘Ley Lafkenche’, la cual permite a los indígenas gestionar zonas en la costa con el fin de desarrollar actividades tradicionales, además de reconocer su conexión espiritual con el mar, una ley que fue aprobada en el primer Gobierno de Michelle Bachelet (2006-2010). Con esto, las comunidades indígenas pueden incluso detener proyectos de salmoneras. Cabe recalcar que Noruega y Chile son los mayores exportadores de salmón en el mundo, los cuales abarcan en torno al 80% del mercado internacional.

Tras esto, el presidente de la comisión de Pesca, Acuicultura e Intereses Marítimos, el diputado Alejandro Bernales, del Partido Liberal, señaló que «esta es una situación sumamente gravísima que debe ser aclarada». También ha advertido de que «si en Chile hay compatriotas recibiendo dinero para perjudicar el crecimiento económico a nuestro país, estas personas incluso tienen que tener un castigo penal. Nosotros ya citamos a la comisión de Pesca al ministro para tratar distintas temáticas y este va a ser uno de los puntos que le vamos a plantear». En los últimos años ha ganado fuerza el hecho de que las organizaciones no gubernamentales y fundaciones en Chile no deben hacer públicos sus gastos. Tras esto, el diputado Bernales ha hecho énfasis en esto y pide que se revierta en la Cámara de Diputados.

El diputado Guillermo Valdés, del Partido de la Gente (PDG), ha cargado contra el Gobierno de Noruega. «Me parece impresentable lo que hace el Gobierno de Noruega». Solicitando así al Gobierno de Kast que tome «cartas en el asunto» y pidió cita incluso al embajador noruego «para que entregue las explicaciones correspondientes». Por el lado de Renovación Nacional, el diputado Mauro González ha indicado que esta situación es «inaceptable». «Es totalmente inaceptable la competencia desleal y la intromisión que está realizando Noruega, interviniendo económicamente en comunidades con el objetivo de frenar la salmonicultura en nuestro país», ha dicho. A su parecer, el financiamiento de comunidades indígenas por parte de Noruega «no solo afecta a una industria clave, sino que golpea directamente a miles de empleos y al desarrollo de cientos de pymes en el sur de Chile».

Tras la polémica, el embajador de Noruega en Chile, Per Anders Nilsen, hizo pública una declaración para fijar la postura de su país. En ella, el diplomático puso en valor la relación bilateral en el ámbito de la salmonicultura, recordando que ambas naciones lideran la producción mundial y mantienen un vínculo marcado tanto por la cooperación como por la competencia. «Noruega cree firmemente que somos socios cercanos, colaboradores y también competidores», señaló, destacando además que la colaboración se da tanto en el ámbito empresarial como en el institucional, con más de dos décadas de trabajo conjunto en áreas como la investigación, la ciencia y la gestión pública.

En esta línea, el embajador defendió que el mercado global del salmón tiene capacidad para ambas industrias y subrayó la existencia de objetivos compartidos en materia de sostenibilidad. «El mercado es lo suficientemente grande para ambos sectores, y juntos trabajamos para el desarrollo de industrias que sean beneficiosas tanto para el medio ambiente como para las comunidades locales y la economía», afirmó en redes sociales.

En relación con las informaciones sobre la financiación, el embajador de Noruega rechazó que exista cualquier tipo de injerencia extranjera y precisó que el proyecto al que se hace referencia corresponde a una iniciativa antigua, desarrollada entre 2004 y 2014 por una ONG noruega en colaboración con una entidad chilena. Según explicó, se trató de un programa independiente que no responde a la posición actual del Ejecutivo noruego. Asimismo, destacó que el sistema de financiación pública del país permite que organizaciones de la sociedad civil reciban fondos estatales, incluso cuando sus planteamientos no coinciden con los del Gobierno.

El diplomático recalcó además que Chile conserva plena autonomía para definir sus políticas y marcos regulatorios. «Chile decide evidentemente sus propias políticas y leyes, sin ninguna injerencia extranjera», señaló, al tiempo que reafirmó la voluntad de Noruega de mantener la cooperación bilateral y el intercambio de experiencias en el ámbito de la industria acuícola.

Publicidad