La líder de la oposición de Taiwán se prepara para una visita de «alto riesgo» a China
Cheng Li-wun acudirá al Comité Central del Partido Comunista en un viaje de alto voltaje

El presidente de China, Xi Jinping. | Europa Press
La presidenta del Kuomintang (KMT), el principal partido de la oposición de Taiwán, Cheng Li-wun, partirá este martes rumbo a China en un viaje inédito en casi una década que, según analistas, supone una «apuesta de alto riesgo» en medio del actual clima de tensión en el Estrecho.
El Gobierno chino anunció la semana pasada que Cheng había sido invitada por el Comité Central del Partido Comunista (PCCh) y por su secretario general, Xi Jinping, a visitar la provincia oriental de Jiangsu, Shanghái y Pekín del 7 al 12 de abril.
Este desplazamiento se produce en un momento especialmente sensible, a pocas semanas del encuentro previsto en Pekín entre Xi y el presidente estadounidense, Donald Trump, y en pleno bloqueo por parte del KMT y su socio minoritario, el Partido Popular de Taiwán, de la propuesta del Ejecutivo taiwanés para aumentar el gasto en Defensa en casi 40.000 millones de dólares.
Por ello, el movimiento de Cheng representa una «apuesta de alto riesgo» que podría dañar la imagen del KMT si la dirigente opositora «mantiene su retórica favorable a China durante toda la visita», afirma a EFE William Yang, analista sénior para el Noreste de Asia en Crisis Group.
«(Cheng) tendrá que actuar con cautela al presentar su visión de las relaciones a través del Estrecho y al abordar las dinámicas entre Taipéi y Pekín. Si se percibe que se inclina demasiado hacia Pekín, podría haber un efecto rechazo que perjudique las perspectivas del KMT en las elecciones locales (de noviembre)», asegura el experto.
¿Una alianza de conveniencia?
Cheng, quien tomó las riendas de la formación opositora en noviembre del año pasado, se convertirá esta semana en la primera dirigente del KMT en ejercicio en visitar China desde que la entonces presidenta del partido, Hung Hsiu-chu, hiciera lo propio en noviembre de 2016.
Desde entonces, las relaciones entre Pekín y Taipéi han ido de mal en peor, con el Gobierno chino suspendiendo todo contacto oficial con el Ejecutivo taiwanés y aumentando progresivamente la presencia de aeronaves y buques de guerra en los alrededores de la isla, así como la frecuencia de maniobras militares a gran escala en torno a ella.
En este contexto, China busca orquestar una «reunión cordial» con Cheng para «socavar el argumento a favor de la cooperación en defensa entre Estados Unidos y Taiwán», especialmente ante la proximidad del posible encuentro entre Xi y Trump, apunta Wen-Ti Sung, investigador asociado del Global China Hub del Atlantic Council.
«Una visita exitosa del KMT ayudaría a Pekín a apartar el incómodo tema de las tensiones en el estrecho de Taiwán -incluidas las ventas de armas- de la agenda de una eventual cumbre Xi-Trump (…). Pekín prefiere tratar con Trump como hombre de negocios antes que como estratega geopolítico», señala.
Para el Kuomintang, que lleva diez años consecutivos sin ejercer el poder en Taiwán, la visita contribuiría a reforzar su imagen como el único partido de la isla con una «línea directa de comunicación» con Pekín.
«Si Cheng logra escenificar encuentros cordiales y fotografías junto a Xi, el KMT podría utilizar eso para sostener que el diálogo es más eficaz que la disuasión (militar)», sostiene Sung.
Posibles efectos negativos
Si bien la líder opositora se presenta como una firme partidaria de la «paz» y la «reconciliación», su visita a China «va en contra del sentir de la opinión pública y perjudicará la imagen del KMT tanto en Taiwán como a nivel internacional», advierte Michael Cunningham, investigador sénior en el Centro Stimson.
«Desde un punto de vista político, probablemente habría sido más inteligente viajar a China después de visitar Estados Unidos. Entiendo que tiene previsto viajar también a EEUU en algún momento, pero el orden de las visitas transmite prioridades», asevera el analista.
La excesiva cercanía con China también amenaza con exacerbar las diferencias en el seno del KMT: la alcaldesa de Taichung y potencial candidata a la presidencia en 2028 por esta formación, Lu Shiow-yen, sugirió que el presupuesto especial de Defensa que se está debatiendo en el Parlamento, y que serviría para adquirir nuevo armamento estadounidense, debería oscilar entre 25.000 y 31.260 millones de dólares, en lugar de los 11.880 millones propuestos por su propio partido.
«El KMT ha estado históricamente dividido entre un ala más cercana a Estados Unidos y otra más próxima a China. Cheng elude esta disyuntiva al sostener que Taiwán no tiene por qué elegir, pero aspirar a lo mejor de ambos mundos evita la cuestión fundamental: cuál de los dos prevalece en caso de tener que escoger», concluye Wen-Ti Sung.
