Marcos Llorente denuncia en sus redes sociales la mala alimentación en los hospitales públicos
El jugador del Atlético de Madrid estalla contra la comida de la sanidad pública: «No es un error, es el síntoma de un sistema roto»

Marco Llorente | Instagram
El futbolista del Atlético de Madrid, Marcos Llorente ha vuelto a utilizar sus redes sociales como altavoz, esta vez para denunciar públicamente la calidad de la alimentación que se sirve en muchos hospitales públicos. No es una crítica aislada ni improvisada, sino coherente con el estilo de vida que defiende desde hace años junto a su mujer, Paddy Noarbe. Ambos han convertido Instagram en un espacio donde comparten rutinas de autocuidado, entrenamiento consciente, descanso, alimentación saludable y bienestar integral, siempre con un enfoque pedagógico y alejado del mensaje superficial habitual en redes.
Llorente y Paddy han construido una comunidad interesada en hábitos saludables, prevención y mejora del rendimiento físico y mental, no solo desde el deporte de élite, sino desde una visión global de la salud. En ese contexto se enmarca su última reflexión, que ha generado un notable debate social al poner el foco en un aspecto tan cotidiano como olvidado, lo que comen los pacientes cuando ingresan en un hospital.

El desayuno hospitalario que encendió la crítica
La denuncia del centrocampista rojiblanco se materializó en una imagen concreta, la fotografía de un desayuno hospitalario compuesto por dos pequeños envases de mermelada, pan y un zumo de melocotón. «Llevo años viendo estas fotos en silencio, pero en este 2026, como dice un gran amigo, se acabó la tibieza», escribía en una primera historia. «Si existe la más mínima posibilidad de ayudar, voy a hacerlo». Lejos de quedarse en la anécdota visual, Llorente utilizó las siguientes publicaciones para desarrollar una crítica directa al sistema. Afirmó que servir este tipo de comida en un hospital «no es un error, sino un síntoma claro de un sistema roto», insistiendo en que se trata de un problema conocido y normalizado.

Nutrición y recuperación, una relación demostrada
El jugador incidía en que «se sabe que esta comida no es saludable y que la nutrición es clave para la recuperación, igual que la luz, el descanso y el entorno». Sus palabras conectan con un consenso científico cada vez más sólido. Organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud y sociedades europeas de nutrición clínica llevan años alertando de que una alimentación deficiente durante la hospitalización puede aumentar la inflamación, retrasar la cicatrización y prolongar las estancias.

En España, dietistas, nutricionistas y sociedades médicas han denunciado repetidamente el abuso de azúcares simples, ultraprocesados y zumos industriales en los menús hospitalarios. El desayuno mostrado por Llorente encaja en ese patrón, alto en azúcares y bajo en proteínas y grasas saludables, justo lo contrario de lo que recomiendan las guías actuales para favorecer la recuperación metabólica.
Las contundentes palabras de Llorente contra la sanidad pública
«Azúcar, ultraprocesados, grasas industriales y desayunos que disparan la inflamación, justo en el lugar donde el cuerpo debería repararse», escribía el futbolista. Para él, el problema no reside en el desconocimiento, sino en la inercia de un modelo que confunde alimentar con rellenar y seguir protocolos con cuidar la vida. Llorente quiso además eximir de responsabilidad a los profesionales sanitarios. «No es culpa de los que están en primera línea», subrayó, apuntando a un sistema de gestión donde los criterios económicos, la externalización de servicios y la estandarización pesan más que la personalización del cuidado. Una crítica que coincide con la de numerosos expertos, que señalan a los contratos de catering y a la falta de supervisión nutricional como grandes asignaturas pendientes.
Más allá de la comida, una reflexión estructural
El mensaje del jugador va más allá del menú. «La nutrición es solo un mal menor. Los hay mucho más grandes», concluye, dejando entrever una reflexión más profunda sobre el estado del sistema sanitario y la necesidad de replantear sus prioridades. En un momento en el que se habla cada vez más de prevención, salud integral y humanización de la asistencia, su denuncia ha reabierto una conversación incómoda pero necesaria. Desde su experiencia personal y profesional, donde la nutrición es clave para rendir y recuperarse, Marcos Llorente ha trasladado esa exigencia al ámbito hospitalario. Su voz, amplificada por una comunidad que sigue su ejemplo de autocuidado y bienestar, ha puesto el foco en una pregunta esencial, si aquello que se sirve en los hospitales ayuda realmente a sanar o simplemente mantiene un sistema que funciona, pero no cuida.
