Sergio Dalma comparte su secreto para empezar bien el día: «Un desayuno completo»
La vida de este artista no es solo un reflejo de su música, sino también de la serenidad con la que ha aprendido a vivir

Sergio Dalma | Instagram
Sergio Dalma es una de esas figuras cuya voz ha marcado varias generaciones. Con más de 35 años sobre los escenarios, el cantante catalán no solo ha construido una carrera sólida con éxitos que se han convertido en clásicos, sino que también ha sabido evolucionar como persona, cultivando hábitos que le permiten afrontar el ritmo exigente de la vida artística con energía y serenidad. A sus 61 años, Dalma ha encontrado un equilibrio que combina disciplina, bienestar y disfrute, un enfoque que le permite mantenerse activo, creativo y en plena forma, sin renunciar a los pequeños placeres de cada día.
Lejos de los estereotipos de excesos que durante décadas acompañaron la vida de muchos artistas, Sergio Dalma ha apostado por un estilo de vida consciente y ordenado. Sus jornadas comienzan temprano, no por obligación, sino por elección. «Cuando no tenemos giras, me levanto a las 7.00 h de la mañana. Suelo acostarme a las 21.00h de la noche, desayuno y directo a leer. También leo por las noches, y hago algo de deporte por las mañanas», comenta, reflejando cómo la madurez y la experiencia le han enseñado a valorar el tiempo y la tranquilidad.
El desayuno, clave de un buen comienzo
El desayuno es un momento sagrado para él, y lo define como la piedra angular de un buen inicio de día. En casa, prefiere combinaciones sencillas pero nutritivas: fruta, pan con aceite, frutos secos y café. No obstante, cuando el contexto lo permite, se permite algún capricho como una ensaimada con chocolate. Para Dalma, la clave está en disfrutar con moderación, integrando el placer sin convertirlo en rutina. Esta filosofía se extiende a toda su alimentación: busca equilibrio, compensando ocasionales excesos con comidas más ligeras, ensaladas y fruta, siempre sin rigidez ni privaciones extremas.
El deporte como pilar de bienestar
El deporte ocupa un lugar tan central como la alimentación. Su entrenamiento combina cardio, pesas y ciclismo, además de yoga dos veces por semana. Para él, mantenerse activo no es solo una cuestión estética, sino una forma de preservar la mente despejada y la resistencia necesaria para subirse al escenario durante horas. Incluso en giras o viajes, Sergio Dalma se asegura de mantener la disciplina, demostrando que su compromiso con el bienestar no depende del lugar ni de la agenda.

El placer de lo cotidiano
Fuera de la rutina estricta, Dalma se permite también los placeres cotidianos: el vino, la buena cocina y los momentos compartidos con amigos forman parte de su día a día. Es un apasionado de la gastronomía sencilla, como pescado azul y blanco o caldos caseros, siempre acompañado de una copa de vino. Vive cerca de la Costa Brava, un entorno que le proporciona calma, y cada dos meses viaja a Piamonte, en Italia, un lugar que considera su refugio personal y que le permite reconectar con él mismo a través del paisaje, la cultura y la gastronomía local.
La búsqueda de normalidad también es un rasgo definitorio de su vida. Dalma disfruta caminar solo, perderse por ciudades que conoce bien y sentir la libertad del anonimato. Mantener una vida sencilla y cercana a lo cotidiano le ayuda a gestionar la fama y a preservar su identidad personal. Reconocer el valor de lo pequeño y cotidiano, desde un desayuno equilibrado hasta un paseo sin prisas, es para él la clave de un bienestar duradero.
Disciplina y placer, la fórmula de su éxito
Sergio Dalma ha demostrado que una carrera longeva no depende solo del talento, sino de la disciplina, el autocuidado y la capacidad de disfrutar de la vida con conciencia. Sus secretos, desde un desayuno completo hasta una rutina de ejercicio constante y un compromiso con el bienestar personal, muestran cómo el equilibrio entre placer y disciplina puede ser la fórmula para mantenerse en plena forma física y emocional, incluso después de décadas bajo los reflectores.
