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Enrique Rojas (77), psiquiatra: «Saber olvidar y superar las adversidades es salud mental»

Saber olvidar, perdonar y superar las adversidades no es una debilidad, sino una de las mayores fortalezas psicológicas

Enrique Rojas (77), psiquiatra: «Saber olvidar y superar las adversidades es salud mental»

Mujer en calma | Canva pro

Con más de cincuenta años de ejercicio clínico y una intensa labor divulgativa, Enrique Rojas es una de las figuras más reconocidas de la psiquiatría española. Catedrático de Psiquiatría y director del Instituto Español de Investigaciones Psiquiátricas, ha vendido más de tres millones de libros en numerosos idiomas y se ha consolidado como una voz de referencia en el análisis de la felicidad, la afectividad y la salud mental. En una entrevista concedida a la revista Salud y Medicina, el psiquiatra reflexiona sobre una idea central que atraviesa toda su obra, la importancia de saber olvidar para alcanzar el bienestar emocional.

Lejos de concebir el olvido como una carencia, Rojas lo presenta como una capacidad psicológica imprescindible. En su opinión, una buena salud mental pasa por aprender a relativizar el sufrimiento, cerrar etapas y no vivir permanentemente anclados al daño del pasado. De ahí una de sus frases más repetidas, «la felicidad cons iste en tener buena salud y mala memoria».

La felicidad como proyecto de vida posible

Para Enrique Rojas, la felicidad no es un estado permanente ni un ideal absoluto. Es, más bien, el resultado de haber trabajado con constancia un proyecto de vida coherente. Ese proyecto, explica, se sostiene sobre cuatro grandes pilares, el amor, el trabajo, la cultura y la amistad. Cuando estas áreas están razonablemente equilibradas, la persona puede aspirar a lo que él denomina una vida lograda. Y es que la clave para él «está en moderar las ambiciones y mantener expectativas realistas». Según el psiquiatra, una parte importante del malestar emocional actual nace del desajuste entre lo que se espera de la vida y lo que realmente se puede alcanzar. Aprender a aceptar los límites, propios y ajenos, es una forma de madurez emocional que protege frente a la frustración crónica.

El poder del olvido: la clave de la salud emocional

Uno de los conceptos centrales de su pensamiento es la capacidad de olvidar. «No se trata de borrar la memoria ni de negar lo vivido, sino de no permitir que el pasado condicione de forma permanente el presente». Saber olvidar implica perdonar, cerrar heridas y no convertir los errores o fracasos en una identidad personal. Rojas subraya que muchas personas viven atrapadas en una lista de agravios que reactivan constantemente. Desde la práctica clínica, observa que este anclaje emocional es una fuente frecuente de ansiedad, tristeza y conflictos interpersonales. Superar las adversidades, insiste, no significa no sufrir, sino aprender a integrar el dolor sin que paralice la vida. Esta idea, respaldada por el experto Rojas, coincide con los hallazgos de un estudio realizado en el Centro Nacional para la Información Biotecnológica (NCBI, Bethesda, EE. UU.) durante la pandemia de COVID‑19, cuyo objetivo fue analizar si las personas con baja resiliencia tenían mayor riesgo de sufrir problemas de salud mental en adultos españoles. Los resultados mostraron que quienes contaban con mayor resiliencia presentaban un bienestar significativamente superior frente al estrés y la incertidumbre de la crisis sanitaria.

Autocuidado

En el ámbito de las relaciones de pareja, el psiquiatra considera que el olvido desempeña un papel fundamental. El amor, afirma, tiene un alto componente de artesanía psicológica y exige habilidades emocionales que no siempre se enseñan. «Para que una relación funcione, es necesario aprender a perdonar, evitar discusiones innecesarias y no rescatar continuamente los errores del pasado. La convivencia prolongada pone a prueba estas capacidades» añade. Por lo que saber elegir el momento adecuado para hablar, evitar reproches acumulados y no confundir sinceridad con dureza son aspectos esenciales de lo que Rojas denomina inteligencia emocional, la capacidad de integrar razón y emoción en la vida cotidiana.

Educación sentimental y salud mental

Rojas advierte del progresivo abandono de la educación sentimental en la sociedad actual. Considera que esta formación debería comenzar en el hogar y prolongarse a lo largo de la vida. Educar emocionalmente para él «es enseñar a manejar el amor, el desamor, las crisis y las frustraciones desde una perspectiva realista». En este contexto, aprender a olvidar se convierte en una herramienta educativa clave. La incapacidad para soltar el pasado genera rigidez emocional y dificulta la adaptación a los cambios, algo especialmente problemático en una sociedad marcada por la incertidumbre y la sobreexposición emocional.

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