Mario Alonso Puig (71), médico y experto en felicidad, sobre perseguir los sueños: «Es muy difícil que si sigues tu pasión no seas feliz»
Cuando lo que haces conecta con tu verdadera esencia, el esfuerzo se vive como un compromiso

Felicidad y serenidad | Canva pro
Mario Alonso Puig, médico y uno de los mayores divulgadores en bienestar emocional y desarrollo personal en el ámbito hispanohablante, lleva años defendiendo una idea que atraviesa disciplinas, culturas y generaciones. La felicidad no es una meta compleja ni un privilegio reservado a unos pocos, sino una consecuencia natural de vivir alineados con aquello que nos apasiona.
Así lo resume el propio Puig cuando afirma, «es muy difícil que si sigues tu pasión, si sigues tu sueño, dicen el follow your bliss como una especie de energía, no seas feliz, y si eres feliz, yo considero que has conseguido el mayor de los triunfos de la vida, ¿por qué?, porque todo el mundo quiere ser feliz». Y es que en un artículo publicado en la revista Psychology of Well‑Being explora el rol de la pasión en el bienestar psicológico sostenible. Los autores señalan que cuando una actividad es internalizada de forma armoniosa, es decir, integrada en la identidad de la persona, esa pasión se asocia con experiencias más frecuentes de afecto positivo y bienestar emocional y además se extienden a otros ámbitos de la vida.
La felicidad como aspiración universal
La reflexión de Mario Alonso Puig parte de una premisa tan evidente como olvidada. Todos los seres humanos, independientemente de su contexto, desean ser felices. No se trata de una ambición superficial, sino de una necesidad profunda. Sin embargo, en el intento de alcanzarla, muchas personas se pierden en caminos que no les pertenecen, persiguiendo modelos de éxito impuestos o expectativas ajenas que poco tienen que ver con su verdadera vocación. Puig insiste en que la felicidad no debería entenderse como un estado permanente de euforia, sino como una sensación de plenitud y coherencia interna. Cuando una persona siente que su vida tiene sentido, incluso las dificultades adquieren otra dimensión. No desaparecen, pero se vuelven más manejables.
El error de buscar recetas externas
Uno de los grandes obstáculos para alcanzar la felicidad, según Mario Alonso Puig, es la tendencia a complicarla innecesariamente. «A menudo nos complicamos buscando fórmulas, métodos y recetas para ser felices», señala. La industria del bienestar ha multiplicado discursos que prometen soluciones rápidas, cuando en realidad el bienestar profundo no se encuentra fuera, sino dentro. El médico explica que esta búsqueda constante de respuestas externas genera frustración. Cada nueva técnica o método crea expectativas que rara vez se cumplen a largo plazo. Frente a ello, Puig propone una mirada más sencilla y honesta, escuchar lo que nos mueve por dentro y atrevernos a actuar en consecuencia.
Seguir la pasión no es un camino fácil
Hablar de perseguir los sueños no significa ignorar la realidad ni romantizar el esfuerzo. Mario Alonso Puig es claro al respecto. Seguir la pasión no elimina el miedo, la incertidumbre ni el cansancio. La diferencia está en el significado que se le da al esfuerzo. Cuando se lucha por algo que conecta con la propia esencia, el sacrificio se transforma en compromiso. Desde su experiencia como médico, Puig ha explicado en numerosas ocasiones cómo el cerebro responde de manera distinta cuando actuamos impulsados por una motivación profunda. Se activan áreas relacionadas con la creatividad, la resiliencia y el bienestar emocional, lo que permite sostener el esfuerzo en el tiempo sin caer en el desgaste extremo.

El sentido trascendental de una vida con propósito
Cuando una persona trabaja, crea o vive desde aquello que la apasiona, su vida adquiere un sentido trascendental. No se trata necesariamente de una trascendencia espiritual, sino de una coherencia vital. Hacer lo que se siente, pensar lo que se hace y vivir en consonancia con esos valores genera una sensación de plenitud difícil de igualar. Mario Alonso Puig subraya que este sentido no depende del reconocimiento externo ni del éxito económico, aunque estos puedan aparecer como consecuencia. La verdadera victoria es interna. «Si seguimos nuestro propio camino y encontramos plenitud, hemos logrado el mayor de los triunfos», afirma.
Para Puig, el mayor triunfo no se mide en logros visibles ni en aplausos. Se mide en la capacidad de mirarse a uno mismo con honestidad y sentir que la vida que se vive merece la pena. En una sociedad marcada por la prisa, la comparación constante y la presión por encajar, este mensaje adquiere una relevancia especial.
El médico recuerda que vivir desconectados de los propios sueños suele pasar factura. Estrés crónico, desmotivación y sensación de vacío son algunas de las consecuencias más frecuentes. Por el contrario, dar pasos, aunque sean pequeños, hacia aquello que nos inspira, genera un cambio profundo y sostenido. El mensaje de Puig no invita a decisiones impulsivas, sino a una reflexión consciente. Escuchar la propia pasión, seguir el propio sueño y permitirse ser feliz no es una utopía. Es, como él defiende, la forma más auténtica de alcanzar el mayor de los triunfos de la vida.
