Mario Alonso Puig (71), médico, sobre cómo alcanzar la felicidad plena: «Hay dos tipos de inteligencia que son clave para el éxito»
El verdadero triunfo no se mide por los objetivos alcanzados, sino por la forma en que se vive el proceso y se comparte el camino

Mario Alonso Puig | Instagram
Hablar de éxito únicamente en términos económicos o profesionales es, para Mario Alonso Puig, una visión reducida de la realidad. El médico, cirujano y divulgador, especializado en el impacto de la mente en la salud y el liderazgo, defiende que el verdadero éxito está ligado a la sensación de plenitud, al bienestar emocional, a la calidad de las relaciones personales y a la capacidad de sentirse satisfecho con la propia vida. Desde su experiencia y perspectiva, Alonso Puig resume su pensamiento en una afirmación clara y directa: «Hay dos tipos de inteligencia que son clave para el éxito».
El verdadero ser de la felicidad
Su reflexión conecta con la teoría de las inteligencias múltiples desarrollada por el psicólogo Howard Gardner, quien identificó hasta nueve tipos distintos de inteligencia. Sin embargo, tal y como explica Alonso Puig, el propio Gardner observó que dos de ellas resultan especialmente determinantes para alcanzar una vida plena, entendiendo el éxito no solo como prosperidad económica o profesional, sino como bienestar emocional, vínculos sociales sólidos y equilibrio interior.

1. La inteligencia interpersonal
Una de esas inteligencias fundamentales es la inteligencia interpersonal. Esta capacidad se refiere a la habilidad para comprender cómo se sienten los demás, captar sus emociones, estados de ánimo y reacciones, más allá de lo que expresan con palabras. Según Alonso Puig, no es lo mismo darse cuenta de que una persona está nerviosa y ayudarla a calmarse que detectar ese nerviosismo y, de forma inconsciente o deliberada, intensificarlo.
La inteligencia interpersonal resulta clave en cualquier contexto social y profesional. ¿Cómo generar equipos de alto rendimiento si no se entiende el sentir de las personas que los forman? ¿Cómo lograr que un proyecto alcance la madurez si no hay personas comprometidas que se sientan escuchadas y valoradas? Esta inteligencia permite crear entornos de confianza, cooperación y motivación, aspectos imprescindibles para que los proyectos prosperen y las relaciones se fortalezcan. Y es que en el ámbito del liderazgo, la falta de inteligencia interpersonal suele traducirse en conflictos, desmotivación y desconexión emocional. Por el contrario, quienes desarrollan esta habilidad son capaces de inspirar, acompañar y sacar lo mejor de los demás.
2. La inteligencia intrapersonal
La segunda inteligencia clave señalada por Alonso Puig es la inteligencia intrapersonal. A diferencia de la anterior, esta se dirige hacia el interior de la persona. Consiste en la capacidad de entender lo que uno mismo siente, de conectar con el propio estado emocional y de reconocer si ese estado ayuda o dificulta el camino que se quiere recorrer.
Para el médico, la inteligencia intrapersonal implica algo más que introspección. Supone identificar emociones como el miedo, la inseguridad o la frustración y, a partir de ahí, desarrollar la capacidad de modificarlas cuando no resultan útiles. No se trata de negar lo que se siente, sino de aprender a regularlo y transformarlo de forma consciente. Y en un entorno marcado por la presión constante, la incertidumbre y la exigencia de resultados, esta inteligencia se vuelve esencial para mantener el equilibrio psicológico y prevenir el desgaste emocional.

Inteligencia emocional, el equilibrio entre el yo y los demás
La combinación de la inteligencia interpersonal y la inteligencia intrapersonal es lo que se conoce como inteligencia emocional. Un concepto que, aunque cada vez más presente en el discurso público y empresarial, sigue siendo infravalorado frente al peso tradicional que se otorga al talento intelectual o a la capacidad cognitiva. Según Alonso Puig, la inteligencia emocional invita a olvidarse en parte de la obsesión por medir qué tan listo o lista es alguien y a empezar a valorar otras capacidades igual de determinantes. La forma en la que una persona se relaciona con los demás y la manera en la que se relaciona consigo misma influyen directamente en su nivel de bienestar y satisfacción vital.
El mensaje de Mario Alonso Puig apunta a una idea central, la felicidad plena no es el resultado exclusivo de los logros externos, sino de un trabajo interno constante. Desarrollar la inteligencia emocional permite mejorar las relaciones, gestionar mejor los conflictos y construir una vida más coherente con los propios valores.
