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Cristina González, psicóloga, advierte sobre el 'dark romance' en la pareja: «Es un infierno; a veces ni siquiera te ven como una persona real»

Lo que en la ficción puede parecer atractivo, trasladado a una relación real puede ser una auténtica tortura

Cristina González, psicóloga, advierte sobre el ‘dark romance’ en la pareja: «Es un infierno; a veces ni siquiera te ven como una persona real»

Una pareja tras una discusión. | ©Freepik.

Durante los últimos años hemos sido testigos de la irrupción de un subgénero vinculado al amor y las relaciones de pareja. Lo encontramos en el cine, la televisión y la literatura. Va mucho más allá del clásico romántico. Se trata del denominado dark romance, que en una pareja de ficción puede parecer atractivo, pero que trasladado a la vida real constituye un auténtico problema dentro de la relación. Razón por la que los expertos alertan sobre la normalización de conductas abusivas envueltas en un halo de romanticismo.

No es nuevo, pero sí es un fenómeno que ha alcanzado plataformas como TikTok, donde ha generado comunidades dedicadas a recomendar estas obras. BookTok ha sido determinante en la popularización del género. Ha convertido títulos desconocidos en fenómenos de ventas y las editoriales han tomado nota y el dark romance ocupa ya un lugar destacado en las librerías. Por eso, no faltan profesionales de la salud mental que preguntan cómo influyen estas narrativas en la percepción de lo que constituye una relación sana y de cómo el dark romance llega a parejas reales.

Por este motivo, cada vez más profesionales de la psicología explican cómo identificar cuándo una relación empieza a reproducir patrones tóxicos. Cristina González, psicóloga especialista en trauma y apego, terapeuta familiar y de pareja, ofrece las claves para reconocer las señales de alarma desde sus redes en @dependiendo.de. Su mensaje resulta claro: «Vivir una relación de dark romance en la vida real es un infierno total».

Qué es el dark romance

El dark romance o romance oscuro es un subgénero literario y audiovisual, pero no es una novedad, aunque sí vive un particular auge en los últimos daños. Parte de su éxito está en fusionar elementos románticos y eróticos en contextos oscuros y perturbadores. De esta manera, las historias se desarrollan en ambientes sombríos, con personajes moralmente ambiguos. El poder, la obsesión y el control ocupan un lugar central. Este subgénero explora las profundidades de las emociones humanas, incluyendo la redención del villano a través del amor. Y, como decimos, no es nuevo: algunas de sus raíces se remontan a la literatura gótica del siglo XIX, con obras como Cumbres Borrascosas de Emily Brontë, un arquetipo de dark romance en las parejas, aunque sea decimonónico.

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La ficción idealiza situaciones del ‘dark romance’ que son indeseables en la vida real. ©Freepik.

En el panorama contemporáneo, títulos como Cincuenta sombras de Grey impulsaron el género hacia el terreno comercial. La serie You de Netflix, protagonizada por Penn Badgley, presenta al acosador Joe Goldberg como un romántico incomprendido. La película polaca 365 días causó polémica por romantizar el secuestro donde un mafioso retiene a una mujer y le da un año para enamorarse de él. También en la gran pantalla, la saga After muestra ciclos de peleas y reconciliaciones que reproducen patrones de violencia psicológica. Ejemplos tampoco faltan en reality shows españoles, donde la manifestación de conductas similares al dark romance abundan.

El problema surge cuando estas narrativas se convierten en modelo de relación. La posesividad y los celos extremos se presentan como pruebas de amor verdadero. En realidad, son señales de alarma. Los protagonistas masculinos exhiben comportamientos inquietantes: espiar a sus parejas, aislarlas de su entorno o decidir por ellas. Sin embargo, el atractivo físico del personaje consigue que muchos espectadores aspiren a vivir relaciones similares. La glorificación del perdón incondicional resulta muy peligrosa entre el público adolescente. En esa etapa se construyen los referentes sobre lo que debe ser una pareja.

Cómo frenar el dark romance en una pareja real

La psicóloga advierte de la necesidad de mantener los ojos muy abiertos. Algunas conductas pueden parecer románticas pero esconden dinámicas de control. «Revisar o exigir el acceso a redes sociales, al móvil o al correo electrónico es una señal clara», afirma. Igualmente preocupante resulta «que te tengas que compartir tu ubicación todo el tiempo». También es alarmante «que no te deje salir con tus amigas o amigos». Estas conductas constituyen los primeros pasos de una relación abusiva. «Que te empiece a aislar de tu familia y seres queridos» representa una táctica habitual de los maltratadores. Evidentemente, la situación no depende del género, edad o posición social, pero sí hay ciertos tópicos más recurrentes, especialmente los que ponen al hombre como el factor dominante.

Otra señal de alarma reside en la culpabilización constante. «Que te haga sentir culpable por dedicarle tiempo a otras personas o incluso a ti misma o a ti mismo», advierte. La psicóloga señala también la demanda insaciable de pruebas de amor. «Tenga una necesidad constante de que le compruebes su amor. Demuéstrame que me amas, demuéstrame que soy tu prioridad». El control económico representa otra forma de sometimiento: «Que no quiera que trabajes o que tengas tus propios ingresos». Los celos desmedidos completan el cuadro de relaciones tóxicas, de las que ya hemos hablado en THE OBJECTIVE, que la ficción presenta como deseables.

Desde la perspectiva de la teoría del apego, la especialista explica que estos comportamientos responden a un patrón ansioso. «Temen la pérdida, temen el abandono. Pero en lugar de buscar intimidad y confianza de una manera sana, controlan para disminuir su angustia». De esta manera, ofrece una reflexión demoledora. «Muchas veces ni siquiera te ven como una persona real, te ven como una posesión, un objeto, una persona sin una autonomía». El control posesivo surge de la ansiedad y la necesidad de dominar al otro. Por eso, concluye: «Mejor deja esas relaciones para el entretenimiento, que se quede ahí, no lo atraigas a tus vínculos reales».

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