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Ryan Holiday, filósofo estoico, sobre el hábito imprescindible si quieres ser feliz: «Establece una rutina matutina sólida»

Comenzar la jornada con un ritual establecido disminuye las respuestas emocionales impulsivas y genera sensación de control

Ryan Holiday, filósofo estoico, sobre el hábito imprescindible si quieres ser feliz: «Establece una rutina matutina sólida»

Hombre feliz | Canva pro

Así lo asegura Ryan Holiday, filósofo estoico contemporáneo, en uno de sus cursos más conocidos para Daily Stoic, en el que analiza los hábitos esenciales que nos acercan a esa versión de nosotros mismos que parece vivir la vida «sin esfuerzo». Esa persona que logra el éxito profesional, mantiene relaciones saludables y disfruta de equilibrio físico y mental no por azar, sino gracias a la disciplina de sus hábitos.

Para Holiday, la clave de la felicidad y la eficacia personal reside en cultivar rutinas sólidas. «Si no tienes buenos hábitos, todo se convierte en una lucha constante contra ti mismo», escribe en su página web, recordando la vida de grandes estoicos como Marco Aurelio, quien cada mañana se despertaba en campaña para escribir las Meditaciones, o Epicteto, quien mantuvo su hábito de aprendizaje incluso siendo esclavo y más tarde como director de una de las escuelas filosóficas más importantes de la antigua Grecia. A estos clásicos se suman figuras modernas como Bill Gates o Winston Churchill, todos ejemplos de cómo los hábitos sustentan la excelencia.

El hábito que te volverá imparable

Si existe un secreto para sentirse pleno, exitoso y en control de la propia vida, Ryan Holiday lo resume en una palabra: hábito. Según él, la diferencia entre quienes parecen avanzar por la vida sin esfuerzo y quienes sienten que todo es lucha constante no está en la suerte ni en el talento, sino en la disciplina de sus rutinas. Entre todos los hábitos que promueve, uno se destaca por encima del resto: establecer una rutina matutina sólida.

Por qué la primera hora importa más de lo que crees

Empezar el día con un patrón definido reduce la reactividad emocional, ayuda a mantener la concentración y aporta tranquilidad. Holiday recomienda levantarse temprano, a la misma hora todos los días, leer algo inspirador, escribir y reflexionar sobre la propia vida, evitando el teléfono durante la primera hora. Este ritual matutino fortalece la autodisciplina y proporciona un sentido de dirección que impregna todo el día: «Haz que el comienzo del día sea una plataforma de lanzamiento hacia el éxito», asegura.

Escribir

La lógica detrás de este hábito es sencilla: el primer tramo del día establece el tono de las siguientes horas. Si se comienza con claridad, orden y propósito, se reduce la probabilidad de reaccionar de manera impulsiva ante el estrés, las interrupciones o los problemas inesperados. Holiday lo compara con preparar un terreno fértil; una mañana bien estructurada prepara la mente para cultivar decisiones conscientes, relaciones sanas y productividad real.

La constancia es la clave del poder personal

Holiday también resalta la importancia de la consistencia. No basta con seguir la rutina una o dos mañanas por semana; la transformación real proviene de la repetición diaria. La constancia convierte un conjunto de acciones en un hábito automático que, con el tiempo, define la persona que somos y cómo enfrentamos la vida. Al igual que los estoicos clásicos, cuya disciplina diaria fue la base de su fortaleza y claridad, quienes adoptan una rutina matutina sólida aprenden a gobernarse a sí mismos antes de intentar gobernar el mundo.

Más allá de la productividad, este hábito tiene un impacto profundo en la salud mental y emocional. Comenzar el día con intención permite priorizar lo que realmente importa, generar sensación de control y disminuir la ansiedad. Incluso pequeños rituales, como escribir tres cosas por las que se está agradecido o planificar los objetivos diarios, pueden cambiar la perspectiva de todo el día y reforzar la sensación de propósito.

En palabras de Holiday, este hábito no es un lujo, sino una herramienta imprescindible: quienes lo adoptan logran moverse por la vida con mayor calma, energía y determinación. La rutina matutina sólida no garantiza que todos los problemas desaparezcan, pero sí transforma la manera en que los enfrentamos, convirtiéndonos, poco a poco, en versiones más disciplinadas, efectivas y felices de nosotros mismos.

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